Platón: “La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos"
02.04.2026
ESPAÑA (Infobae) - Platón, filósofo griego. El fundador de la Academia fue uno de los primeros en señalar que los sentimientos de ausencia y abundancia tenían una vertiente subjetiva, tan influyente como la parte material
Ser rico o ser pobre. Dos términos sobre los que filósofos han reflexionado desde el origen del pensamiento. Para mentes como las de Aristóteles, Epicuro o Séneca, por ejemplo, la riqueza era algo que no se medía solo en bienes materiales, sino también en cuestiones como la satisfacción personal o el equilibrio interior. Así, para ellos nadie era más pobre que aquel que no lograra vivir en paz consigo mismo.
En este marco, Platón fue otro importante filósofo con una postura tan clara como provocadora sobre el tema. En su libro de La República, uno de los más leídos incluso milenios después de su muerte, dice bien claro que "la pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos", una afirmación que invita a reflexionar sobre cómo no poner límite a las pulsiones puede generar insatisfacción incluso cuando ya se posee más de lo necesario.
Así opinaba una de las personas con más impacto en la historia de la filosofía. Platón fundó la Academia, epicentro del pensamiento occidental en el siglo IV a.C., y abordó temas que en la actualidad siguen siendo esenciales: la justicia, la política, la educación o la naturaleza del conocimiento. Lo hacía, además, a través de diálogos entre los personajes de sus libros, de modo que todas sus ideas nunca eran un saber fijo y estable, sino un constante debate en el que entender el funcionamiento de las ciudades o las leyes era igual de necesario que comprender la mente humana y sus necesidades.
El significado de las palabras de Platón
Cuando Platón habla de la multiplicación de los deseos, se refiere a cómo la insatisfacción surge de querer siempre más. En el Fedro, otro de sus libros más conocidos, señala que el alma humana tiende a inquietarse si no aprende a moderar sus apetitos: "El que no se conoce a sí mismo, es esclavo de sus pasiones". Una idea que rima, y mucho, con la sociedad actual, marcada por la publicidad constante y el consumismo, así como por la sensación de carencia que muchas veces no viene de lo que nos falta, sino de lo que creemos necesitar.
Con sus palabras, Platón también invita a pensar en qué es la riqueza. ¿Es algo que solo puede definirse de una manera? ¿La riqueza es objetiva o subjetiva? Para él, estaba claro que tener bienes, en cualquier caso, no garantiza la felicidad, y que en cambio, la moderación y la prudencia son esenciales. "No es la riqueza lo que hace feliz a un hombre, sino la virtud", defendía en el Gorgias.
El más pobre y el más rico, para Platón y otros filósofos
No, no se trata de desechar lo necesario que es tener el dinero suficiente como para tener una vida digna y sin preocupaciones. Al contrario, se trata de reivindicar el peligro de que los deseos puedan acrecentar ese y otros tipos de pobrezas, algo que no solo Platón defendía. Séneca, por ejemplo, afirmó en sus Cartas a Lucilio que "no es el hombre que tiene poco, sino el que anhela más, el que es más pobre". Más adelante, el filósofo y economista John Stuart Mill también señalaría que "el hombre verdaderamente rico es aquel que se contenta con poco, y no aquel que siempre exige más".
Si trasladamos estas ideas al mundo moderno, es fácil ver cómo se aplican. Muchas personas con ingresos suficientes siguen sintiéndose "pobres", tanto material como emocionalmente. Respecto a esto último, la respuesta para Platón está clara: sus deseos crecen más rápido que sus satisfacciones, y solo la búsqueda de un límite interno y una reflexión serena permitirán alcanzar un bienestar suficiente.
Imagen: Platón en el cuadro de 'La escuela de Atenas', de Raffael. (Shutterstock)
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