Por 34a. vez, la ONU vuelve a rechazar el embargo de Estados Unidos a Cuba
28.10.2026
NUEVA YORK (Uypress) – Por 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones la Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a rechazar –una vez más- el embargo de Estados Unidos a Cuba.
Con esta son 34 ocasiones desde 1992 que la Asamblea General, el órgano más representativo de la diplomacia internacional, rechaza la medida unilateral. La resolución reitera la exigencia internacional de levantar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla. La Asamblea expresa su inquietud porque, tras décadas de votaciones y llamamientos, la medida sigue vigente.
La resolución que rechaza el bloqueo fue aprobada por 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, frente a los 165 a favor, 7 en contra y 12 abstenciones que cosechó el año anterior. De esta forma, el texto ha salido adelante con la votación a favor más baja de los últimos 20 años.
El resultado refleja un cambio respecto a los últimos años, especialmente entre los países de América Latina. Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay han votado en contra. Mientras que Chile, República Dominicana, Honduras y Perú se han abstenido.

Las 34 ocasiones en que se ha votado esta resolución dibujan una curva muy elocuente de la historia diplomática de los últimos 34 años, según se destaca en News UN. En 1992, año del primer debate, se registraron 59 países a favor de terminar con el bloqueo económico, 3 en contra, 71 abstenciones y 46 ausencias. El máximo llegó en 2015 y 2017, con 191 votos a favor y solo dos en contra, en plena época de deshielo de las relaciones durante la administración de Barack Obama. En 2016, Estados Unidos se abstuvo por primera vez, un hito histórico, mientras Israel continuó votando en contra.
El texto del documento, presentado por Cuba, pide el fin del embargo. La Habana fundamenta su petición en los principios cardinales de la Carta de las Naciones Unidas, haciendo hincapié en la igualdad soberana de los Estados, la prohibición de la intervención en asuntos internos y la libertad de comercio y navegación.
Preocupa especialmente a la Asamblea la vigencia de leyes con efectos extraterritoriales, citando explícitamente la "Ley Helms-Burton" de 1996, cuya aplicación afecta no solo a la soberanía cubana, sino también a los intereses legítimos de entidades y personas bajo la jurisdicción de otros países, generando fricciones con el derecho internacional y la libertad de mercado.
A pesar de las medidas de flexibilización anunciadas por el ejecutivo estadounidense en 2015 y 2016, el proyecto de resolución subraya la preocupación por el endurecimiento de las políticas aplicadas desde 2017, que han reforzado la implementación del bloqueo en lugar de suavizarlo.
La Asamblea expresa su inquietud porque, tras décadas de votaciones y llamamientos, la medida sigue vigente y continúa afectando negativamente a la población cubana y a los nacionales de Cuba residentes en el extranjero, sin que se hayan cumplido las expectativas de normalización económica.
En su contenido operativo, la resolución exhorta a todos los Estados miembros a abstenerse de promulgar o aplicar normas de este tipo, e insta específicamente a aquellos donde existen leyes similares a derogarlas o dejarlas sin efecto en el plazo más breve posible.
El texto no solo condena la permanencia del bloqueo: también establece un mecanismo de seguimiento al solicitar al Secretario General que prepare un informe sobre el cumplimiento de estas disposiciones, evaluando su coherencia con los propósitos de la Carta y el derecho internacional, para presentarlo en el próximo ciclo de sesiones.
Estados Unidos niega que haya bloqueo
En su intervención ante la Asamblea General, el representante de Estados Unidos, Mike Waltz, rechazó la premisa misma del debate y sostuvo que la crisis cubana no deriva del embargo, sino del propio gobierno de la isla.
"No hay bloqueo", afirmó, argumentando que si existiera tal cierre no se explicarían las exportaciones estadounidenses a Cuba -que Waltz cifró en más de 876 millones de dólares en ocho meses de 2026- ni los envíos procedentes de Canadá, España, México, China, Rusia, la Unión Europea y organismos del sistema de la ONU.
Según Waltz, la riqueza del país no ha desaparecido, sino que "simplemente cambió de manos", de la población a las élites dirigentes.
Al explicar el voto de su país, Waltz dijo que los Estados reunidos en la Asamblea debían votar en contra de la resolución porque ese voto "es lo único que está entre el régimen cleptocrático comunista y otra victoria propagandística en desmedro del pueblo cubano", e insistió en acusar al monopolio militar cubano de quedarse con las riquezas del país.
Cuba muestra lo que cuesta el bloqueo
A esas afirmaciones respondió el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, que mostró a la Asamblea General una pantalla en la que se exhibía el coste del embargo desde que había comenzado el debate y que, según esos cálculos, asciende a 22,9 millones de dólares solo en el tiempo transcurrido desde el inicio del debate, ayer.
Rodríguez Parrilla cuestionó la legitimidad de Estados Unidos para hablar de democracia, al señalar que está en manos de una plutocracia.
El ministro culpó al bloqueo del sufrimiento del pueblo cubano y habló especialmente del estrangulamiento del sistema de salud, señalando que se ha duplicado la tasa de mortalidad infantil y que decenas de miles de personas han visto sus tratamientos quirúrgicos demorados o cancelados.
También se refirió a los medicamentos para tratar el cáncer que no pueden entrar en la isla por el bloqueo y a las medicinas cubanas que luchan contra el Alzheimer y la demencia senil y que no pueden salir del país por el mismo motivo.
"Lo que Cuba reclama es que la dejen en paz (...) Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí", concluyó el ministro cubano.
Imágenes: ONU
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias