ASIA / DISPUTA TERRITORIAL

Primera visita de Putin a las islas Kuriles provoca una protesta diplomática de Japón

14.08.2026

TOKIO (Uypress) – La primera visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a una de las cuatro islas Kuriles reclamadas por Japón reavivó una disputa territorial que permanece sin resolución desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Putin llegó el jueves 13 de agosto a Iturup, denominada Etorofu por Japón, donde recorrió una escuela, un hospital y una planta procesadora de pescado. La visita provocó una protesta inmediata del Gobierno japonés.

La primera ministra Sanae Takaichi calificó el viaje como “absolutamente inaceptable” y afirmó que afecta los sentimientos de la población japonesa, especialmente de los antiguos habitantes de las islas y sus descendientes.

El ministro de Asuntos Exteriores, Toshimitsu Motegi, convocó al embajador ruso en Tokio para presentar una protesta formal y reiterar que las cuatro islas forman parte del territorio japonés por razones históricas y jurídicas.

La controversia comprende Iturup o Etorofu, Kunashir o Kunashiri, Shikotan y el grupo de pequeños islotes Habomai. Japón las denomina “Territorios del Norte”, mientras Rusia las considera parte de las Kuriles del Sur y administra la totalidad del archipiélago.

Moscú rechazó la protesta y sostuvo que el presidente ruso puede desplazarse libremente dentro del territorio de su país. Putin reiteró que la soberanía rusa quedó establecida como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial y de los acuerdos internacionales posteriores.

El expresidente ruso Dmitri Medvédev también respondió a Tokio y aseguró que las islas permanecerán bajo control de Rusia.

Una disputa originada en 1945

La Unión Soviética declaró la guerra a Japón el 8 de agosto de 1945, días antes de la rendición japonesa, y ocupó el archipiélago de las Kuriles y las cuatro islas meridionales reclamadas actualmente por Tokio.

La población japonesa fue expulsada durante los años siguientes y sustituida por residentes soviéticos. Rusia mantuvo el control de las islas después de la disolución de la Unión Soviética en 1991.

El Tratado de San Francisco de 1951 estableció que Japón renunciaba a sus derechos sobre las islas Kuriles. Tokio sostiene, sin embargo, que Etorofu, Kunashiri, Shikotan y Habomai no formaban parte de las Kuriles a las que renunció y que, por tanto, continúan siendo territorio japonés.

La Unión Soviética no firmó ese tratado. Rusia argumenta que los resultados territoriales de la Segunda Guerra Mundial son definitivos y que su soberanía sobre las islas posee reconocimiento jurídico internacional.

En la Declaración Conjunta soviético-japonesa de 1956, ambos países restablecieron relaciones diplomáticas. Moscú aceptó considerar la transferencia de Shikotan y Habomai después de la firma de un tratado de paz, pero no incluyó en esa posibilidad a las dos islas mayores, Iturup y Kunashir.

La interpretación y las condiciones de aquel compromiso continúan siendo motivo de discrepancia. Japón reclamó durante décadas la devolución de las cuatro islas, mientras Rusia fue endureciendo su posición hasta considerar que la soberanía no se encuentra abierta a negociación.

Sin tratado de paz

La controversia territorial impidió que Rusia y Japón firmaran un tratado que cierre formalmente el conflicto entre ambos países después de la Segunda Guerra Mundial.

El entonces primer ministro japonés Shinzo Abe mantuvo numerosas reuniones con Putin e intentó alcanzar un acuerdo basado en la declaración de 1956. Las conversaciones no produjeron avances definitivos.

Las relaciones se deterioraron considerablemente después de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Japón se sumó a las sanciones económicas impulsadas por Estados Unidos y la Unión Europea, y Rusia respondió suspendiendo las negociaciones sobre el tratado de paz.

Moscú también canceló programas que permitían a antiguos residentes japoneses visitar sin visa las islas y los cementerios donde se encuentran enterrados sus familiares.

El Kremlin afirmó en febrero de 2026 que las relaciones bilaterales habían quedado “reducidas a cero” y que no existía un diálogo activo para alcanzar un tratado.

La primera ministra Takaichi manifestó que Japón mantiene su objetivo de resolver la controversia territorial y firmar la paz, aunque reconoció que las relaciones atraviesan una situación especialmente difícil.

El factor de la OTAN

Japón profundizó durante los últimos años su cooperación política y de seguridad con la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Participa junto con Australia, Corea del Sur y Nueva Zelanda en el grupo de socios de la OTAN en el Indo-Pacífico.

Esto no convierte a Japón en miembro de la Alianza Atlántica ni le concede la garantía de defensa colectiva prevista en el artículo 5. Se trata de una asociación para desarrollar consultas y cooperación en áreas como ciberseguridad, tecnologías emergentes, seguridad marítima y resistencia frente a amenazas híbridas.

Rusia considera esa aproximación parte de una expansión de la influencia occidental en Asia y acusa a Japón de adoptar una política hostil. Tokio, por su parte, señala el fortalecimiento de la cooperación militar entre Rusia, China y Corea del Norte como uno de los factores que amenazan su seguridad.

La visita de Putin también coincidió con ejercicios militares rusos en el Pacífico y se produjo dos días antes de que Japón conmemore el final de la Segunda Guerra Mundial.

El profesor Jeffrey Hall, especialista en Estudios Japoneses de la Universidad Kanda de Estudios Internacionales, interpretó el viaje como una señal de que Rusia no contempla devolver las islas mientras Putin permanezca en el poder.

La presencia personal del presidente ruso en Iturup refuerza simbólicamente el control de Moscú y reduce todavía más las posibilidades de retomar las negociaciones. Para Japón, representa una provocación en un territorio que considera propio; para Rusia, es una visita dentro de sus fronteras.

Ochenta años después del final de la guerra, las cuatro islas continúan bajo administración rusa, reclamadas por Japón y en el centro de una disputa que mantiene a ambos países sin un tratado formal de paz.

Internacionales
2026-08-14T17:48:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias