UCRANIA / RUSIA Y NEGOCIACIONES
Putin dijo el 9 de mayo que la guerra en Ucrania “se acerca al final” y abrió la puerta a una reunión con Zelenski
09.05.2026
MOSCÚ (Uypress) – Vladimir Putin afirmó que cree que el conflicto en Ucrania “se acerca al final” y dijo estar dispuesto a reunirse con Volodimir Zelenski, aunque solo después de que exista un acuerdo cerrado. La declaración se produjo el 9 de mayo, durante las conmemoraciones rusas por el Día de la Victoria, en un contexto de señales diplomáticas hacia la Unión Europea.
El presidente ruso sostuvo que la guerra atraviesa una fase de desenlace, pero condicionó cualquier encuentro cara a cara con Zelenski a la existencia previa de un entendimiento formal. Según la posición del Kremlin, una cumbre presidencial no debería abrir la negociación, sino servir para ratificar o cerrar acuerdos ya trabajados por equipos técnicos y diplomáticos.
La frase de Putin busca instalar una imagen de disponibilidad negociadora, pero no implica una flexibilización clara de las posiciones rusas. Moscú sigue reclamando garantías territoriales, seguridad estratégica y reconocimiento de lo que considera “realidades sobre el terreno”, mientras Ucrania mantiene como condición central la defensa de su soberanía y la no aceptación de una paz impuesta.
El movimiento ocurre en un momento de creciente inquietud europea por el rumbo de las negociaciones. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, planteó que la Unión Europea tiene “potencial” para dialogar con Putin, en un escenario de frustración por la lentitud de los esfuerzos encabezados por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de paz.
Putin respondió que Rusia “nunca se negó” a negociar con la Unión Europea, pero trasladó la responsabilidad política a Bruselas. Según el Kremlin, fueron los gobiernos europeos quienes rompieron canales de diálogo con Moscú tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 y, por tanto, deberían ser ellos quienes den el primer paso para restablecer contactos.
La mención de Gerhard Schröder como posible negociador agregó un componente polémico. Putin dijo que, si tuviera que elegir un interlocutor, preferiría al excanciller alemán, aunque agregó que la Unión Europea podría designar a cualquier dirigente en quien confíe. La referencia no es inocente: Schröder mantiene desde hace años una relación personal con Putin y fue duramente criticado en Alemania por sus vínculos con empresas energéticas rusas.
Para Kiev, la figura de Schröder difícilmente pueda ser vista como neutral. El expresidente ucraniano Volodimir Zelenski ya había cuestionado en el pasado sus contactos con Moscú y lo presentó como un interlocutor demasiado cercano al Kremlin. Por eso, su eventual nombre como mediador no parece viable para Ucrania ni para buena parte de los gobiernos europeos.
La Unión Europea enfrenta su propio dilema. Por un lado, no quiere quedar fuera de una negociación sobre la seguridad continental, especialmente si Washington avanza con contactos bilaterales con Moscú. Por otro, cualquier diálogo con Putin implica riesgos políticos: puede ser interpretado como una legitimación del Kremlin sin garantías reales de paz.
El principio europeo sigue siendo que no puede haber negociación sobre Ucrania sin Ucrania. Costa afirmó que cualquier eventual contacto con Moscú debería coordinarse con Kiev, y que la UE debe prepararse para contribuir positivamente si aparece una oportunidad diplomática real. Esa preparación no significa todavía una decisión de sentarse a negociar.
El contexto militar tampoco permite hablar de una paz inminente. Aunque Putin sugiera que el conflicto se acerca al final, la guerra continúa con ataques, drones, ofensivas localizadas y fuerte desgaste en el frente. Rusia intenta mostrar iniciativa política mientras sostiene presión militar, y Ucrania busca evitar que una negociación acelerada le imponga concesiones territoriales.
Estados Unidos sigue siendo un actor central. La administración de Donald Trump impulsó en los últimos meses distintos contactos para intentar cerrar la guerra, pero esos esfuerzos quedaron parcialmente opacados por la crisis con Irán y por desacuerdos sobre garantías de seguridad para Ucrania. Europa teme que una negociación rápida priorice el cierre político del conflicto por encima de la estabilidad futura de Kiev.
La declaración de Putin también debe leerse como un mensaje hacia las sociedades europeas. Moscú intenta presentarse como dispuesto al diálogo y sugerir que el obstáculo está en Bruselas o en Kiev. Esa narrativa busca erosionar la unidad occidental, especialmente en países donde crece el cansancio por el costo económico, energético y militar de la guerra.
Para Ucrania, el riesgo es que el lenguaje de “fin del conflicto” se utilice para presionar por una paz prematura. Kiev insiste en que cualquier acuerdo debe incluir garantías de seguridad robustas, respeto a su soberanía y mecanismos que impidan una nueva agresión rusa. Sin esos elementos, un alto el fuego podría convertirse solo en una pausa antes de otra fase de la guerra.
El debate sobre quién puede hablar con Putin muestra hasta qué punto la negociación sigue atrapada en desconfianzas. Moscú propone interlocutores cercanos o figuras aceptables para el Kremlin; Europa busca un formato común; Ucrania reclama participación plena; y Estados Unidos intenta preservar su papel conductor.
La guerra puede estar entrando en una etapa diplomática más visible, pero eso no significa que esté cerca de resolverse. Las palabras de Putin abren una ventana política, aunque todavía sin contenido verificable suficiente. El verdadero test será si Rusia acepta negociar condiciones compatibles con la soberanía ucraniana o si solo busca convertir su ventaja militar en reconocimiento político.
Por ahora, la frase del presidente ruso funciona más como señal que como acuerdo. Moscú dice estar dispuesto a hablar, la Unión Europea explora si debe prepararse para hacerlo y Kiev mantiene cautela. En una guerra donde cada gesto diplomático convive con ataques en el terreno, el final sigue dependiendo menos de las declaraciones que de las condiciones concretas que las partes estén dispuestas a aceptar.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias