DESINFORMACIÓN / CRISIS MIGRATORIA

Redes vinculadas a Rusia amplificaron la crisis de Ceuta y encendieron las alertas en Bruselas


BRUSELAS/MADRID (Uypress) – Redes sociales vinculadas con estructuras militares y de inteligencia rusas participaron en la difusión masiva de mensajes de extrema derecha durante la reciente crisis migratoria de Ceuta, según un análisis divulgado este viernes por la organización especializada en desinformación 411.

La investigación identificó cuentas que amplificaron imágenes de la llegada de decenas de miles de personas al enclave español situado en el norte de África. Las publicaciones presentaron lo ocurrido como un asalto planificado contra España y Europa e incorporaron mensajes xenófobos, islamófobos y teorías conspirativas.

Los investigadores estimaron que los contenidos impulsados por cuentas relacionadas con Rusia alcanzaron a más de 500.000 personas durante los días posteriores al ingreso masivo de migrantes.

Uno de los primeros focos de difusión fue Rybar, un canal de Telegram relacionado por investigadores occidentales con la inteligencia rusa. La empresa matriz de la plataforma fue sancionada en Europa. Sus publicaciones fueron posteriormente reproducidas por una red de cuentas amplificadoras, entre ellas perfiles vinculados al entramado digital conocido como Pravda.

El análisis no concluyó, sin embargo, que Rusia hubiera organizado el desplazamiento de migrantes hacia Ceuta. Tampoco encontró un reclutador central que coordinara el cruce fronterizo.

Los especialistas detectaron conversaciones entre migrantes que intercambiaban información sobre las condiciones de la frontera y las posibles rutas de ingreso. Esa comunicación habría surgido principalmente de pequeñas cuentas individuales y tendría un carácter mayoritariamente espontáneo.

La operación vinculada con las redes prorrusas apareció después, cuando determinados canales seleccionaron imágenes y mensajes para presentar la emergencia humanitaria como una agresión deliberada contra Europa. La difusión fue acompañada por convocatorias de grupos nacionalistas y de extrema derecha.

La velocidad de la amplificación fue mayor que durante la crisis fronteriza registrada en Ceuta en mayo de 2021, cuando unas 8.000 personas ingresaron al territorio español. Los investigadores consideran que actualmente existe una estructura digital organizada que puede apropiarse rápidamente de acontecimientos locales y convertirlos en instrumentos de polarización continental.

Saman Nazari, investigador de Alliance4Europe, organización con sede en Bruselas, señaló que episodios similares se repiten en distintos países europeos y reclamó nuevas investigaciones para determinar cómo se coordinan los canales, influenciadores y redes que distribuyen esos mensajes.

La referencia a Bruselas generó versiones sobre una supuesta investigación formal de la Comisión Europea contra Rusia. Hasta el momento, las instituciones comunitarias no anunciaron públicamente la apertura de un expediente específico sobre una intervención del Kremlin en la crisis de Ceuta.

Por tanto, los elementos disponibles permiten afirmar que cuentas previamente relacionadas con operaciones rusas amplificaron la crisis, pero no demuestran que el gobierno de Vladimir Putin haya organizado el flujo migratorio o impartido instrucciones directas para desarrollar la campaña.

La crisis fronteriza provocó una reunión extraordinaria de los ministros del Interior de la Unión Europea y reabrió las diferencias sobre el control migratorio, la protección de las fronteras exteriores y el funcionamiento del espacio Schengen.

La Unión Europea considera desde hace años que Rusia utiliza la manipulación informativa como una herramienta para profundizar divisiones sociales, debilitar la confianza en las instituciones y favorecer discursos contrarios a la integración europea.

El Servicio Europeo de Acción Exterior mantiene una unidad especializada en identificar operaciones extranjeras de manipulación informativa. En marzo de 2025 presentó un mapa compuesto por más de 2.000 medios, canales y cuentas vinculados con narrativas procedentes de Rusia y China.

Durante 2026, el Consejo de la Unión Europea también impuso sanciones contra personas y entidades acusadas de participar en campañas rusas de propaganda, interferencia digital y desinformación.

La investigación sobre Ceuta aporta nuevos indicios sobre la utilización de una emergencia real para promover relatos polarizantes. No resuelve, sin embargo, si existió una orden estatal rusa ni permite atribuir a Moscú el origen de la crisis migratoria.

La diferencia es central: una cosa es comprobar que redes vinculadas al ecosistema propagandístico ruso aprovecharon y amplificaron el episodio; otra, todavía no demostrada, es sostener que el Kremlin planificó la campaña o provocó los acontecimientos en la frontera.

Internacionales
2026-08-07T16:44:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias