Rusia envía 750 toneladas de aceite a una Cuba golpeada por la crisis

17.10.2026

LA HABANA (Uypress)- La donación, canalizada por el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, está destinada a niños, embarazadas y adultos mayores. Moscú financia la asistencia con US$ 4 millones.

 

 Cuba recibió un cargamento de más de 750 toneladas de aceite de girasol donado por Rusia, en el marco de un programa de asistencia humanitaria coordinado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas. La ayuda llega en un momento particularmente difícil para la isla, que enfrenta una profunda crisis económica, alimentaria y energética.

La entrega oficial se realizó el viernes 16 de octubre en La Habana, con la participación de autoridades cubanas, representantes diplomáticos rusos y funcionarios del organismo internacional.

El cargamento fue financiado por el Ministerio de Defensa Civil, Emergencias y Eliminación de Consecuencias de los Desastres Naturales de Rusia, mediante una contribución de US$ 4 millones correspondiente al período 2025-2026.

El aceite será incorporado a las reservas de respuesta ante emergencias del PMA y destinado a los sectores más vulnerables de la población cubana.

Asistencia para niños, embarazadas y adultos mayores

De acuerdo con la información difundida por la Embajada de Rusia en La Habana, la donación consiste en aceite de girasol refinado y enriquecido con vitaminas A y D. El producto será distribuido entre grupos prioritarios, especialmente niños, mujeres embarazadas y personas mayores.

Los envases llevan identificaciones que señalan su carácter de donación de la Federación de Rusia y establecen que no están destinados a la venta ni al intercambio comercial. El PMA actuará como organismo encargado de coordinar la distribución con las autoridades cubanas, utilizando sus mecanismos de asistencia humanitaria y protección alimentaria.

La intervención del organismo de Naciones Unidas busca asegurar que los suministros lleguen a las personas que enfrentan mayores dificultades para acceder a alimentos básicos. La asistencia se suma a otras operaciones desarrolladas por el PMA en Cuba, especialmente en comunidades afectadas por fenómenos climáticos y por las dificultades de abastecimiento.

Rusia reivindica sus vínculos históricos con Cuba

Durante la ceremonia, el embajador ruso en La Habana, Víktor Koronelli, destacó la continuidad de la cooperación entre ambos países. El diplomático presentó la donación como una expresión de los vínculos históricos de amistad y solidaridad entre Rusia y Cuba.

También sostuvo que la ayuda adquiere especial importancia ante las dificultades económicas y energéticas que atraviesa la isla, que atribuyó en buena medida al endurecimiento de las sanciones estadounidenses. Por su parte, el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Óscar Pérez-Oliva, agradeció el respaldo de Moscú y destacó la importancia de la cooperación internacional.

En el acto participaron también la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, y el representante del PMA en Cuba, Etienne Labande. Rusia ha mantenido una relación de cooperación con La Habana en distintos ámbitos, incluidos el suministro de productos básicos y la asistencia ante situaciones de emergencia.

Una cooperación que se mantiene desde hace años

La entrega de octubre no constituye un episodio aislado. En 2025, Rusia canalizó a través del PMA más de 800 toneladas de aceite de girasol destinadas a Cuba. En abril de 2026 se informó de otra entrega de aproximadamente 650 toneladas, valorada en cerca de US$ 3 millones.

Según datos difundidos sobre esta cooperación, las contribuciones rusas al Programa Mundial de Alimentos destinadas a Cuba superan los US$ 15 millones desde 2018. El mecanismo permite que la asistencia financiada por Moscú sea administrada mediante una agencia especializada de Naciones Unidas, con coordinación de las autoridades cubanas.

La cooperación humanitaria constituye uno de los componentes de la relación bilateral, aunque ambos países mantienen también vínculos políticos, económicos y diplomáticos.

La crisis alimentaria que atraviesa la isla

El cargamento llega en un escenario caracterizado por una creciente dificultad de las familias cubanas para acceder a productos esenciales. El Programa Mundial de Alimentos advierte que Cuba enfrenta problemas cada vez mayores de seguridad alimentaria y nutrición.

Según el organismo, la economía cubana acumuló una contracción aproximada del 15% de su producto interno bruto durante los últimos seis años. La inflación, la escasez de divisas, las dificultades de abastecimiento de combustible y la baja productividad agrícola han reducido la disponibilidad de alimentos nacionales e importados.

El PMA también señala que la canasta básica distribuida por el Estado cubano depende en gran medida de productos importados y ha sufrido retrasos y problemas de suministro.

Las dificultades energéticas agravan la situación. Los cortes prolongados de electricidad afectan la conservación de alimentos y medicamentos, el funcionamiento de servicios públicos y la actividad productiva. La falta de combustible, por su parte, dificulta el transporte y la distribución de mercaderías.

A estos problemas se suman las consecuencias de las sanciones económicas estadounidenses y las limitaciones estructurales de la economía cubana, incluidos los bajos niveles de productividad y las dificultades de gestión y financiamiento.

El papel del Programa Mundial de Alimentos

El PMA desarrolla en Cuba programas destinados a mejorar la nutrición, fortalecer los sistemas alimentarios locales y asistir a comunidades afectadas por emergencias.

Entre sus principales líneas de trabajo se encuentran el apoyo a pequeños productores, la alimentación escolar, la asistencia nutricional a mujeres embarazadas y niños pequeños, y el fortalecimiento de los mecanismos de protección social. El organismo también intervino después del huracán Melissa, que afectó gravemente el oriente cubano en octubre de 2025.

De acuerdo con información oficial de Naciones Unidas, sus operaciones permitieron brindar asistencia alimentaria y apoyo logístico a más de 800.000 personas afectadas por el huracán y por la crisis energética. El PMA también contribuyó a organizar la preparación de comidas calientes y a movilizar suministros hacia las zonas más perjudicadas.

Estas operaciones muestran la creciente importancia de la cooperación internacional para sostener la asistencia a los sectores más vulnerables de la población.

Una ayuda necesaria, pero insuficiente frente a la magnitud de la crisis

Las más de 750 toneladas de aceite de girasol permitirán reforzar los programas de asistencia alimentaria en Cuba, especialmente entre grupos que requieren una atención nutricional prioritaria. Sin embargo, la magnitud de las dificultades que atraviesa la isla supera ampliamente el alcance de una donación puntual.

La recuperación de la producción nacional de alimentos, la disponibilidad de energía, el acceso a divisas y la normalización del abastecimiento constituyen desafíos de mayor alcance. La cooperación rusa, canalizada mediante el Programa Mundial de Alimentos, representa un aporte concreto para aliviar necesidades inmediatas.

Al mismo tiempo, pone de manifiesto hasta qué punto Cuba depende actualmente de la asistencia internacional para atender las necesidades básicas de una parte de su población.

En un país que enfrenta simultáneamente restricciones externas, problemas productivos y una prolongada crisis económica, la llegada de alimentos constituye una ayuda importante, aunque no resuelve las causas de fondo de la escasez.

Internacionales
2026-10-17T08:18:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias