RUSIA / GUERRA, SEGURIDAD Y PROPAGANDA

Rusia limita el desfile del Día de la Victoria por temor a ataques ucranianos

04.05.2026

MOSCÚ (Uypress) – La inteligencia exterior de Ucrania afirmó que Rusia planea cortar internet móvil, SMS y comunicaciones durante el Día de la Victoria. La denuncia coincide con reportes de operadores rusos que advierten restricciones en Moscú y con la decisión del Kremlin de realizar un desfile sin vehículos militares.

Las celebraciones del 9 de mayo, fecha central del calendario político ruso por la victoria soviética sobre la Alemania nazi, llegan este año bajo un clima de seguridad excepcional. El Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania sostuvo que Moscú prepara restricciones severas dentro de la circunvalación de la capital, que alcanzarían no solo internet móvil, sino también llamadas, SMS y servicios incluidos en listas blancas. Según esa versión, medidas similares se esperan en Volgogrado.

La afirmación ucraniana debe leerse con cautela, porque proviene de una agencia de inteligencia de un país en guerra. Sin embargo, varios medios independientes y agencias internacionales confirmaron elementos que apuntan en la misma dirección. The Moscow Times informó que operadores móviles rusos advirtieron a sus clientes sobre interrupciones significativas de internet y mensajes de texto en Moscú durante la semana previa al desfile. Meduza también informó que residentes de la capital recibieron avisos de restricciones entre el 5 y el 9 de mayo, y que Beeline confirmó esa información.

La seguridad digital se convirtió en parte del dispositivo defensivo ruso frente a los drones ucranianos. El Kremlin ya había defendido en abril los cortes de internet móvil con el argumento de que son necesarios por razones de seguridad y que se levantan cuando las autoridades consideran que el riesgo disminuye. Reuters informó entonces que las interrupciones se habían extendido en distintas regiones rusas y generado malestar incluso en sectores de la elite económica.

El recorte no será solo digital. Rusia confirmó que el desfile de la Plaza Roja se realizará sin la tradicional columna de vehículos militares, algo que no ocurría desde 2007. El Ministerio de Defensa atribuyó la decisión a la “situación operativa actual”, mientras el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, acusó a Ucrania de intensificar lo que Moscú llama “actividad terrorista”.

La ausencia de tanques, sistemas de misiles y blindados tiene un fuerte valor simbólico. El Día de la Victoria fue durante años la mayor puesta en escena del poder militar ruso, utilizada por Vladimir Putin para proyectar fuerza interna y presencia internacional. Que el desfile se reduzca en plena guerra muestra hasta qué punto los ataques ucranianos con drones y la presión sobre territorio ruso alteraron una ceremonia que el Kremlin trataba como intocable.

Associated Press informó que Rusia declaró una tregua unilateral para los días 8 y 9 de mayo, mientras Ucrania anunció su propia disposición a detener el fuego antes, aunque condicionada a la conducta rusa. La agencia también señaló que el desfile de este año fue reducido por motivos de seguridad y que el Kremlin limitó el acceso a internet en Moscú y San Petersburgo para prevenir coordinación de drones.

El contexto militar refuerza esa lectura. Reuters informó que Putin declaró una pausa de dos días para conmemorar la victoria soviética, pero que el Ministerio de Defensa ruso advirtió que cualquier intento ucraniano de interrumpir los actos en Moscú podría derivar en una respuesta severa contra Kiev. Zelensky, por su parte, calificó la tregua rusa como insuficiente y anunció una pausa propia a partir del 5 de mayo.

En paralelo, Rusia enfrenta una presión creciente sobre su retaguardia. Medios internacionales reportaron en los últimos días ataques ucranianos con drones contra Moscú y otras zonas del país, incluidos daños en edificios residenciales y perturbaciones del tráfico aéreo. Aunque Kiev no siempre reivindica esas operaciones, el efecto político es claro: la guerra ya no se percibe solo como un conflicto lejano en el Donbás, sino como una amenaza que puede alcanzar la capital rusa.

La reducción del desfile también expone un problema de imagen. Rusia necesita sostener el relato de victoria, unidad y fortaleza, pero debe hacerlo con menos exhibición militar, menos invitados internacionales y más restricciones internas. Infobae, con información de Reuters y de la inteligencia ucraniana, señaló que solo cuatro líderes extranjeros habían confirmado presencia, frente a una lista mucho más amplia en ediciones anteriores.

El formato más austero no significa que el Kremlin renuncie al uso político del 9 de mayo. Al contrario: la fecha seguirá siendo utilizada para reforzar el discurso de Putin sobre la guerra en Ucrania como una continuación de la lucha contra el nazismo. Pero el contexto cambia el mensaje. La celebración ya no proyecta solamente poder; también deja ver miedo a ataques, restricciones de información y necesidad de controlar el espacio urbano y digital.

Para Ucrania, el deterioro del desfile ruso tiene valor estratégico y simbólico. Si Moscú debe cancelar blindados, reducir invitados y restringir comunicaciones para proteger su ceremonia más importante, Kiev puede presentar ese resultado como evidencia de que la guerra está erosionando la seguridad interna rusa. Para Rusia, en cambio, las medidas son justificadas como prevención frente a ataques ucranianos.

El Día de la Victoria llega así convertido en un termómetro de la guerra. Lo que antes era una demostración de fuerza militar hoy aparece atravesado por cortes de comunicaciones, medidas antidrón, restricciones de público y ausencia de equipamiento pesado. La paradoja es evidente: el Kremlin busca mostrar control, pero las propias medidas de seguridad muestran cuánto cambió la guerra el corazón político de Rusia.

 

Imagen: Portal Sputnik Evguenii Biátov

Internacionales
2026-05-04T18:08:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias