INTERNACIONALES / GUERRA EN UCRANIA
Rusia recuperó ritmo de avance en junio, pero sus ganancias territoriales siguen siendo limitadas
03.07.2026
KIEV (Uypress) – Las fuerzas rusas lograron ampliar el territorio bajo su control en Ucrania durante junio, al ocupar 84 kilómetros cuadrados, de acuerdo con el más reciente balance de la plataforma ucraniana de análisis militar DeepState, que monitorea la evolución del frente desde el inicio de la invasión.
El dato marca una recuperación respecto de mayo, cuando Rusia había logrado avanzar apenas 14 kilómetros cuadrados, su registro mensual más bajo desde octubre de 2023, según la misma fuente. Sin embargo, el avance de junio sigue siendo reducido si se lo compara con otros momentos de la guerra y refleja la dificultad de Moscú para traducir su superioridad en personal y recursos en ganancias territoriales significativas.
DeepState señaló que los avances rusos se concentraron principalmente en sectores de la región oriental de Donetsk, especialmente en torno a Kostiantínivka, una ciudad estratégica dentro del llamado “cinturón fortificado” ucraniano, además de zonas fronterizas y áreas del sureste del país, como el frente de Guliaipole.
La precisión del balance es relevante: los 84 kilómetros cuadrados corresponden al territorio ocupado por Rusia durante junio, pero si se toman en cuenta las áreas recuperadas por las fuerzas ucranianas, el saldo neto podría ser negativo para Moscú por segundo mes consecutivo. Analistas de DeepState indicaron que, por razones de seguridad, no pueden detallar públicamente todos los avances ucranianos, aunque señalaron que la diferencia entre territorio perdido y recuperado fue estrecha.
El informe también registra un aumento de las acciones de asalto rusas, estimado en 4,4% durante junio. No obstante, los analistas remarcaron que un mayor número de ataques no implica necesariamente mayor efectividad militar.
Uno de los puntos más sensibles del frente sigue siendo Kostiantínivka, en Donetsk. Reuters informó a fines de junio que Rusia intensificó su presión sobre esa ciudad, considerada una puerta de entrada al sistema defensivo ucraniano que también incluye Druzhkivka, Kramatorsk y Sloviansk. Según comandantes ucranianos citados por la agencia, pequeños grupos rusos intentaron infiltrarse en los alrededores de la ciudad, lo que podría anticipar combates urbanos más intensos.
La importancia de Kostiantínivka radica en su ubicación dentro de una línea defensiva industrial y urbana clave para Ucrania en Donetsk. Su caída abriría nuevas posibilidades de presión rusa hacia el norte, aunque analistas advierten que cualquier intento de tomar la ciudad probablemente sería largo, sangriento y costoso.
La situación en el frente de Guliaipole, en la región de Zaporiyia, también forma parte del balance militar. Allí, los combates han oscilado entre avances rusos, contraataques ucranianos y una dinámica de desgaste marcada por el uso intensivo de drones, artillería y pequeños grupos de asalto.
Pese al repunte de junio, los datos confirman que la ofensiva rusa continúa lejos de los ritmos observados en etapas de mayor intensidad. El propio seguimiento de DeepState y otros centros de análisis muestran que Moscú ha tenido dificultades para sostener avances amplios, incluso después de concentrar recursos sobre varios sectores del frente oriental y suroriental.
El Instituto para el Estudio de la Guerra y otros analistas occidentales vienen señalando desde hace meses que Rusia mantiene presión constante sobre el frente, pero con avances tácticos limitados y a un costo elevado. La guerra se ha transformado en una disputa de desgaste en la que pequeñas ganancias territoriales pueden requerir semanas de ataques, pérdidas humanas significativas y uso intensivo de munición.
El balance de junio también debe leerse junto a los datos difundidos por el comandante en jefe ucraniano, Oleksandr Syrskyi, quien afirmó que Ucrania recuperó más de 600 kilómetros cuadrados de territorio en lo que va de 2026. Reuters reportó esa declaración a comienzos de junio, como parte de una evaluación más amplia sobre la evolución del frente y la capacidad ucraniana de frenar o revertir parcialmente algunos avances rusos.
La guerra, sin embargo, sigue siendo extremadamente dinámica y difícil de verificar de manera independiente en tiempo real. Las plataformas de código abierto como DeepState ofrecen una referencia utilizada por medios y analistas, pero sus mapas se actualizan con cautela y pueden incorporar demoras respecto de los movimientos reales en el terreno.
Para Moscú, el avance de 84 kilómetros cuadrados en junio permite mostrar cierta recuperación tras el pobre desempeño territorial de mayo. Para Kiev, en cambio, el dato confirma que Rusia sigue pagando un costo desproporcionado por ganancias reducidas y que sus ofensivas no han logrado quebrar el frente ucraniano.
El resultado es una fotografía de guerra de desgaste: Rusia avanza en algunos sectores, Ucrania recupera posiciones en otros, y la línea del frente se mueve lentamente, con un costo humano y material que sigue creciendo a ambos lados.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias