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Sheinbaum atribuye a la “injerencia” de EEUU la escalada de violencia en Sinaloa
22.09.2026
CIUDAD DE MÉXICO (Uypress) – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, atribuyó a la “injerencia” extranjera la escalada de violencia que afecta desde hace dos años al estado de Sinaloa, tras la captura y el traslado a Estados Unidos del narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada.
“Sinaloa es una demostración de que el injerencismo provocó, con el rompimiento de un grupo delictivo, la situación que hoy tenemos”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa del lunes 21 de septiembre.
Sheinbaum sostuvo que antes de la detención de Zambada el estado registraba menos de un homicidio diario y que la violencia se disparó después de que el histórico dirigente del Cártel de Sinaloa fuera trasladado a territorio estadounidense.
La presidenta reiteró que la cooperación internacional en materia de seguridad debe desarrollarse mediante las instituciones mexicanas y bajo el principio de “coordinación sin subordinación”.
Su declaración expresa la interpretación política del Gobierno mexicano sobre el origen de la crisis. La captura de Zambada y la posterior fractura del cártel precedieron efectivamente al aumento de los homicidios, aunque esa secuencia temporal no demuestra por sí sola que Estados Unidos pretendiera provocar la violencia.
Una captura rodeada de interrogantes
Zambada fue detenido el 25 de julio de 2024 después de aterrizar en un aeropuerto cercano a El Paso, Texas, a bordo de una aeronave privada junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
“El Mayo” aseguró posteriormente que había sido secuestrado en México por Guzmán López, trasladado por la fuerza hasta una pista clandestina y conducido en avión a Estados Unidos.
El Gobierno mexicano afirmó que no participó en la operación y reclamó a Washington información sobre las circunstancias en las que el narcotraficante abandonó el país.
Las autoridades estadounidenses sostuvieron que sus agentes no realizaron una operación dentro de México, aunque recibieron a los dos hombres cuando el avión llegó a territorio estadounidense.
La falta de una explicación completa sobre el vuelo, sus responsables y la manera en que Zambada fue trasladado alimentó las acusaciones mexicanas de unilateralidad e injerencia.
La fractura del Cártel de Sinaloa
La captura alteró el equilibrio interno de una de las organizaciones criminales más poderosas de México.
Los seguidores de Zambada, conocidos como “La Mayiza”, responsabilizaron a los hijos de “El Chapo” Guzmán por la entrega del histórico dirigente a Estados Unidos.
En septiembre de 2024 comenzaron enfrentamientos abiertos entre “La Mayiza” y “Los Chapitos”, la facción dirigida por los hijos de Guzmán.
La disputa incluyó asesinatos, secuestros, desapariciones, ataques contra fuerzas de seguridad, bloqueos de carreteras, robo de vehículos y enfrentamientos con armas de alto poder.
Culiacán y otros municipios de Sinaloa sufrieron suspensiones de clases, interrupciones del transporte, cierres de comercios y una reducción de la actividad nocturna.
La violencia también deterioró el turismo, el empleo y la actividad empresarial, mientras numerosas familias modificaron sus rutinas por temor a quedar atrapadas en los enfrentamientos.
Los homicidios se multiplicaron
Los datos presentados por el Gobierno mexicano muestran que la crisis produjo un aumento pronunciado de los asesinatos.
En febrero de 2026, las autoridades federales informaron que, después del comienzo de la pugna entre las dos facciones, Sinaloa llegó a registrar un promedio de 4,77 homicidios diarios.
El indicador alcanzó posteriormente los 6,9 asesinatos por día en junio de 2025, uno de los momentos más violentos del conflicto.
En julio de 2026 el promedio se había reducido a 3,3 homicidios diarios, según información gubernamental, pero continuaba ampliamente por encima de los niveles anteriores a la captura de Zambada.
Entre enero y agosto de 2026, Sinaloa concentró el 7,5% de todos los homicidios dolosos registrados en México y se ubicó como el cuarto estado con mayor participación en el total nacional.
Al comparar ese período con los primeros ocho meses de 2025, el promedio diario de homicidios en la entidad disminuyó un 26,1%.
La reducción reciente muestra una mejora respecto de los momentos más críticos, pero no significa que la confrontación haya terminado.
Miles de efectivos desplegados
El Gobierno federal reforzó la presencia del Ejército, la Guardia Nacional, la Marina y las fuerzas de seguridad en Sinaloa.
Las autoridades anunciaron detenciones, incautaciones de armas, decomisos de drogas y la destrucción de laboratorios utilizados para fabricar sustancias sintéticas.
Sheinbaum prometió mantener el despliegue federal y afirmó que la estrategia no se limitará al uso de la fuerza.
El Gobierno sostiene que también deben atenderse las causas sociales del reclutamiento criminal, fortalecer las investigaciones financieras y recuperar el control de los territorios afectados.
La presidenta reconoció, sin embargo, que Sinaloa continúa presentando indicadores delictivos importantes.
Zambada fue condenado a cadena perpetua
Después de su detención, Zambada fue procesado ante la Justicia federal estadounidense por dirigir una organización criminal, narcotráfico, lavado de dinero y otros delitos.
En agosto de 2025 se declaró culpable de encabezar una empresa criminal continuada y de violaciones a la legislación contra organizaciones mafiosas.
El 20 de julio de 2026, un tribunal federal de Brooklyn lo condenó a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Como parte del proceso, Zambada aceptó una orden de decomiso por 15.000 millones de dólares.
Durante la audiencia pidió disculpas por los daños provocados por sus actividades y reclamó el fin de la violencia entre organizaciones criminales.
Su condena cerró uno de los principales procesos judiciales contra los antiguos dirigentes del Cártel de Sinaloa, pero no resolvió la disputa por el control de la organización.
Cooperación y soberanía
Las declaraciones de Sheinbaum se producen en un momento de presión estadounidense para que México intensifique sus acciones contra el narcotráfico y, particularmente, contra las redes vinculadas con el tráfico de fentanilo.
El Gobierno mexicano afirma que mantendrá la cooperación con Washington, pero rechaza cualquier operación militar o policial estadounidense realizada sin autorización dentro de su territorio.
La mandataria sostiene que las acciones unilaterales pueden debilitar a las instituciones nacionales y generar consecuencias imprevistas.
En el caso de Sinaloa, su Gobierno considera que la salida de Zambada destruyó un equilibrio criminal y abrió una lucha por el liderazgo del cártel.
La responsabilidad inmediata por los asesinatos corresponde, sin embargo, a las organizaciones armadas que participan en la disputa.
El desafío para las autoridades mexicanas consiste ahora en reducir la violencia, restablecer la actividad económica y esclarecer completamente las circunstancias de una captura que continúa condicionando la relación con Estados Unidos.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias