MÉXICO / TENSIÓN CON EEUU
Sheinbaum pide al embajador de EEUU no intervenir en asuntos internos de México
02.06.2026
CIUDAD DE MÉXICO (Uypress) – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió al embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, que respete los asuntos internos del país, luego de que el diplomático reclamara no politizar la lucha contra los cárteles del narcotráfico.
El cruce abrió un nuevo episodio de tensión entre ambos gobiernos en materia de seguridad, soberanía y cooperación bilateral. Johnson había sostenido el lunes que el combate al crimen organizado debe unir a México y Estados Unidos, no dividirlos, y advirtió que convertir ese desafío compartido en una discusión política es una oportunidad perdida para fortalecer la cooperación.
Sheinbaum respondió este martes durante su conferencia matutina. La mandataria dijo que los embajadores deben mantenerse en el terreno de la relación bilateral y evitar pronunciarse sobre la política interna del país en el que están acreditados.
“Los asuntos de México le corresponden a los mexicanos”, afirmó la presidenta, al defender que la cooperación con Estados Unidos en seguridad debe darse sobre la base del respeto a la soberanía y sin subordinación.
El intercambio se produjo después de que Sheinbaum criticara durante el fin de semana lo que calificó como actitudes “injerencistas” desde Estados Unidos. La mandataria cuestionó especialmente las acciones judiciales y políticas vinculadas a acusaciones contra funcionarios mexicanos por presuntos nexos con el crimen organizado.
Uno de los puntos de mayor tensión es el caso de Sinaloa. Autoridades estadounidenses impulsaron acusaciones contra figuras vinculadas al gobierno de ese estado, entre ellas el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, aliado político de Sheinbaum. La presidenta sugirió que sectores de la derecha estadounidense podrían estar utilizando esos expedientes para influir en la política mexicana.
Johnson respondió sin mencionar directamente a la mandataria, pero con un mensaje claramente dirigido al debate abierto. Afirmó que las personas de ambos lados de la frontera quieren vivir con seguridad y libres de la intimidación, la corrupción y el miedo que generan los cárteles.
El gobierno mexicano sostiene que está dispuesto a cooperar con Washington contra el narcotráfico, pero rechaza que esa colaboración derive en operaciones unilaterales, presiones políticas o definiciones externas sobre responsabilidades penales en México.
La tensión se inscribe en una relación bilateral cada vez más exigente. Estados Unidos reclama mayor eficacia contra los grupos criminales que trafican drogas, armas y dinero entre ambos países, mientras México insiste en que cualquier acción debe realizarse dentro de canales institucionales y con respeto a su jurisdicción.
El episodio también ocurre en un contexto político sensible para Sheinbaum, que busca blindar a su gobierno frente a acusaciones de debilidad ante los cárteles y, al mismo tiempo, evitar que la agenda de seguridad quede definida desde Washington.
La disputa no rompe la cooperación entre México y Estados Unidos, pero deja en evidencia los límites de esa relación. Ambos países comparten una amenaza criminal transnacional, aunque mantienen diferencias profundas sobre cómo enfrentarla y sobre hasta dónde puede llegar la intervención estadounidense en territorio y política mexicana.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias