Sindicatos y docentes se suman a las marchas de estudiantes en Francia
06.10.2026
PARÍS (ANSA) – Nuevas protestas de estudiantes secundarios por calidad de educación y represión policial.
Miles de manifestantes se concentraron el martes bajo una fuerte vigilancia policial en distintas ciudades de Francia, mientras sindicatos y docentes se sumaron a estudiantes de secundaria que desde hace varios días reclaman mejores condiciones educativas en protestas que estuvieron marcadas por enfrentamientos violentos.
Los estudiantes bloquearon desde finales de setiembre las entradas de cientos de escuelas secundarias para jóvenes de entre 15 y 17 años, en protesta por la falta de profesores, los horarios sobrecargados, el deterioro de las aulas y edificios que no están preparados para soportar el aumento de las temperaturas.
Sindicatos, organizaciones de derechos humanos y estudiantes acusaron a las autoridades de utilizar una fuerza desproporcionada.
El lunes, una granada policial aturdidora provocó la pérdida de una mano a un adolescente, mientras que otro joven perdió varios dientes después de que la policía disparara un lanzagranadas contra su cabeza.
Las protestas se producen a pocos meses de las elecciones de 2027, en las que Francia elegirá al sucesor del presidente centrista Emmanuel Macron.
La dirigente de extrema derecha Marine Le Pen se mantiene entre las principales figuras en las encuestas, pese a haber sido condenada por un caso de corrupción.
En Marsella, la segunda ciudad más grande del país, miles de estudiantes, padres, docentes y miembros de sindicatos participaron en una marcha.
En la ciudad occidental de Nantes, miles de personas comenzaron a marchar el martes por la mañana detrás de una gran pancarta con el mensaje: "Escuelas sin dinero, país sin futuro".
En París estaba prevista para primeras horas de la tarde una gran manifestación desde el centro de la capital. El Ministerio del Interior informó que unas 86.000 personas habían participado hasta ese momento en las protestas del martes y estimó que hasta otras 40.000 podrían sumarse posteriormente en París.
Desde primeras horas de la mañana también se registraron concentraciones frente a escuelas secundarias.
Aunque muchas de las protestas fueron pacíficas, algunos manifestantes provocaron incendios, destruyeron refugios de autobuses o se enfrentaron con la policía antidisturbios. Las fuerzas de seguridad respondieron con bastones, gases lacrimógenos y proyectiles utilizados para el control de disturbios.
El Gobierno informó que desde el comienzo del movimiento resultaron heridos 215 estudiantes y 715 policías. Un adolescente de 15 años perdió una mano el lunes por una granada de tipo "sting-ball" disparada por agentes antidisturbios.
El Gobierno intentó responder a las demandas de los estudiantes, al tiempo que acusó al partido de izquierda radical Francia Insumisa (LFI) de estar detrás del movimiento.
El histórico dirigente de LFI y candidato presidencial Jean-Luc Mélenchon respaldó firmemente las protestas, aunque pidió que las movilizaciones se desarrollen por medios no violentos.
La oficina del primer ministro, Sébastien Lecornu, pidió que las manifestaciones fueran "pacíficas".
La secretaria general del sindicato CGT, Sophie Binet, afirmó que sus miembros estarían presentes para "proteger a los estudiantes de secundaria". La líder ecologista Marine Tondelier instó a funcionarios locales y padres a vestir de blanco y "salir a proteger a nuestros hijos durante las manifestaciones".
Amnistía Internacional pidió el lunes por la noche a las autoridades francesas que "pongan fin a la represión policial desproporcionada observada en los últimos días durante las protestas estudiantiles".
"Las imágenes y testimonios difundidos ampliamente durante la última semana generan una alarma considerable sobre el uso peligroso de gases lacrimógenos, bastones y técnicas policiales", afirmó Anne Savinel-Barras, de Amnistía Internacional.
La policía abrió 10 investigaciones internas por denuncias de abusos desde el inicio de las protestas, informó el lunes por la noche el ministro del Interior, Laurent Nunez.
Según el Ministerio de Educación, desde el comienzo del movimiento, 24 escuelas fueron incendiadas o saqueadas. Más de 5.000 personas fueron detenidas, el 87% de ellas menores de edad.
La oficina del primer ministro informó además que 85 miembros del personal educativo resultaron heridos.
Lecornu buscó responder a la falta de docentes y al deterioro de los edificios escolares. El Gobierno también impulsa una legislación para que quienes dañen bienes públicos asuman personalmente los costos de las reparaciones, en lugar de que estos sean cubiertos con fondos públicos.
Imagen: Manifestación en Bordeaux/ANSA/AFP
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