INTERNACIONALES / ESTADOS UNIDOS

Supremacistas blancos marcharon en Washington durante el 250.º aniversario de Estados Unidos

06.07.2026

WASHINGTON (Uypress) – Cientos de hombres enmascarados vinculados al grupo supremacista blanco Patriot Front marcharon este 4 de julio por Washington D.C., en coincidencia con las celebraciones por el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos.

Los manifestantes avanzaron por zonas céntricas de la capital estadounidense, incluyendo sectores próximos al Capitolio y Union Station, vestidos con el uniforme característico del grupo: pantalones caqui, camisas azules, gorras, lentes oscuros y el rostro cubierto con máscaras blancas. Durante la movilización portaron banderas estadounidenses, banderas modificadas, símbolos confederados y escudos, mientras coreaban consignas como “Reclaim America”, traducida como “Recuperemos Estados Unidos”.

La marcha ocurrió en una jornada de alto simbolismo nacional. Washington concentró actos oficiales, espectáculos, despliegues de seguridad, vuelos militares, conciertos y fuegos artificiales por el aniversario 250 de la independencia estadounidense. El evento se desarrolló además bajo condiciones climáticas adversas, con calor extremo, tormentas y evacuaciones temporales en el National Mall. NBC Washington informó que las celebraciones fueron afectadas por una tormenta severa, mientras CBS News reportó que al menos 51 personas recibieron atención por cuadros vinculados al calor durante los actos en la capital.

De acuerdo con Reuters, la Policía Metropolitana de Washington monitoreó la manifestación, pero no se informaron arrestos ni incidentes mayores. Las autoridades señalaron que la marcha estaba protegida por la Primera Enmienda, aunque el carácter del grupo generó rechazo y alarma pública.

Patriot Front es una organización nacionalista blanca fundada en 2017 por Thomas Rousseau, luego de la fractura de Vanguard America tras la marcha supremacista “Unite the Right” en Charlottesville, Virginia. El Program on Extremism de la Universidad George Washington describe al grupo como una organización que promueve una ideología ultranacionalista centrada en la creación de un Estado étnicamente blanco en Estados Unidos, con rechazo al multiculturalismo y la diversidad.

El grupo se caracteriza por acciones de propaganda, marchas relámpago, uso intensivo de símbolos patrióticos estadounidenses y una estética paramilitar diseñada para producir impacto visual. Sus integrantes suelen cubrirse el rostro, lo que dificulta su identificación pública y refuerza una imagen de bloque disciplinado.

La aparición de Patriot Front durante una fecha central del calendario cívico estadounidense tuvo una carga política evidente. La organización buscó apropiarse de símbolos nacionales —banderas, consignas patrióticas y referencias a la independencia— para proyectar un mensaje excluyente y racializado sobre la identidad del país.

El episodio también dejó imágenes de fuerte impacto. Una fotografía tomada en el Metro de Washington mostró a una mujer afroamericana sentada en un vagón rodeada por integrantes enmascarados del grupo, una escena que se viralizó en redes sociales y fue interpretada por medios estadounidenses como un símbolo de la persistencia del racismo y del extremismo en el país.

La marcha provocó reacciones políticas. El secretario del Interior, Doug Burgum, defendió el derecho del grupo a manifestarse bajo las protecciones constitucionales de la libertad de expresión, aunque reconoció que su ideología es repudiable. “La democracia es desordenada”, sostuvo en entrevistas televisivas, al señalar que incluso expresiones extremistas pueden estar amparadas por la Primera Enmienda si no derivan en violencia.

Organizaciones especializadas en extremismo y derechos civiles han advertido en los últimos años sobre el crecimiento, la capacidad de movilización y la sofisticación comunicacional de Patriot Front. A diferencia de otros grupos de ultraderecha más desorganizados, Patriot Front ha buscado proyectar disciplina, uniformidad y control visual en sus apariciones públicas.

La elección del 4 de julio no fue casual. En medio de una celebración oficial destinada a exhibir unidad nacional, historia republicana y orgullo patriótico, la presencia de un grupo supremacista blanco mostró otra dimensión de las tensiones estadounidenses: la disputa por el significado de la nación, sus símbolos y su identidad democrática.

La movilización no alteró formalmente el desarrollo de los festejos, pero agregó una imagen incómoda al aniversario 250 de Estados Unidos. Mientras miles de personas participaban de actos, conciertos y fuegos artificiales, un grupo ultranacionalista marchaba en la capital con símbolos confederados y consignas de recuperación nacional.

El episodio vuelve a colocar sobre la mesa el dilema estadounidense frente al extremismo interno: cómo proteger la libertad de expresión sin normalizar organizaciones que promueven discursos racistas, antidemocráticos y antiinmigrantes.

Internacionales
2026-07-06T19:39:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias