NO HAY UNA LÍNEA CLARA PARA CERRAR LA GUERRA
Trump: "Irán volverá a la Edad de Piedra"
03.04.2026
NUEVA YORK (ANSA/por Serena Di Ronza) – En MAGA empiezan a evidenciarse resquebrajamientos y los mercados lucen nerviosos y vacilantes. El petróleo sigue en aumento. Pero el magnate dice que es "temporario"-
En su discurso de 19 minutos a la nación, se limitó a repetir los mensajes que había estado difundiendo en la plataforma de su red social Truth en las últimas semanas, sin ofrecer una estrategia clara ni indicar una salida a un conflicto que la mayoría de los estadounidenses rechaza, como demuestran las encuestas recientes.
"Estamos cerca de terminar nuestro trabajo en Irán: casi hemos completado nuestros objetivos militares estratégicos", aseguró el comandante en jefe al país desde la Casa Blanca.
Inmediatamente después, sin embargo, amenazó con una serie de "ataques severos en las próximas dos o tres semanas". "Los haremos retroceder a la Edad de Piedra", amenazó.
Estas declaraciones, consideradas contradictorias, han inquietado a los mercados financieros, provocado que los precios del petróleo se dispararan nuevamente muy por encima de los 110 dólares el barril y avivado las tensiones dentro de la comunidad MAGA (Make America Great Again), donde las deserciones siguen aumentando.
Tras las críticas y el distanciamiento de Tucker Carlson y Megyn Kelly, otro antiguo leal se ha sumado al coro de críticos del presidente: el locutor de radio y teórico de la conspiración Alex Jones.
En su último podcast, instó a sus seguidores a abandonar al magnate, citando el supuesto deterioro físico y cognitivo del presidente: "Está acabado", afirmó sin rodeos.
Desde Europa, tras la escalada de tensiones entre ambos lados del Atlántico, el ataque más duro provino de Emmanuel Macron. "No puede seguir contradiciéndose a diario", lamentó el presidente francés, criticando la estrategia de comunicación de Trump e instándolo a tomarse las cosas en serio, especialmente en lo que respecta a la OTAN.
"Si se siembran dudas sobre su compromiso cada día, se le está privando de sustancia", reprendió el presidente del Palacio del Elíseo, defendiendo la Alianza Atlántica, que se encuentra cada vez más bajo el escrutinio del presidente estadounidense.
El comandante en jefe no hizo referencia directa a sus aliados en su discurso a la nación. Presumiblemente pensando en ellos, simplemente reiteró que quienes importan petróleo a través del Estrecho de Ormuz deben asumir la responsabilidad: "Vayan allí y recójanlo". En cualquier caso, añadió, "el paso se reabrirá naturalmente" cuando termine el conflicto.
Posiblemente consciente de las dificultades para gestionar la crisis desatada en Medio Oriente, dirigiéndose a los estadounidenses por primera vez desde que comenzó el conflicto hace un mes, Trump intentó tranquilizarlos e instarles a la paciencia: "Estoy haciendo lo que ningún otro presidente ha querido hacer. Estoy corrigiendo sus errores. Consideren la guerra con Irán una inversión en el futuro de sus hijos y nietos", apeló, restando importancia a lo que llamó aumentos "temporales" en los precios de la gasolina.
Tras elogiar las "victorias rápidas, decisivas y aplastantes" logradas en el campo de batalla por las fuerzas estadounidenses, Trump aseguró que en el juego con Irán, Estados Unidos tiene "todas las cartas, ellos no tienen ninguna". Estas palabras parecen referirse a las negociaciones diplomáticas en curso antes del 6 de abril, fecha límite fijada por el presidente para alcanzar un acuerdo.
Si no se llega a un acuerdo, aseguró, "atacaremos todas las centrales eléctricas iraníes, probablemente de forma simultánea". El progreso diplomático parece limitado por el momento, pero no se descarta que, como en el pasado, Trump pueda extender el plazo y conceder más tiempo.
Quienes esperaban un avance significativo del comandante en jefe en su tan esperado discurso quedaron, por lo tanto, decepcionados.
Según los observadores, el presidente ofreció muy pocas respuestas a los estadounidenses y no solicitó ni obtuvo un plan para confiscar los casi 500 kilogramos de uranio altamente enriquecido en Irán, lo que requeriría la presencia de tropas sobre el terreno para una operación de alto riesgo, que también implica la construcción de una pista de aterrizaje para que los aviones de carga recojan el material radiactivo.
Una misión que requeriría personal y tiempo, probablemente una cantidad considerable, pero de la que Trump no ha hecho ninguna mención, dejando a los estadounidenses sin respuestas ni garantías.
Imagen: el puente más alto de Irán, destruido por Estados Unidos. © ANSA/AFP
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