INTERNACIONALES / GUERRA COMERCIAL

Trump amenaza a Bombardier mientras Canadá aplica nuevos aranceles a Estados Unidos

08.09.2026

WASHINGTON (Uypress) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con prohibir la venta de aviones de la empresa canadiense Bombardier en el mercado estadounidense si la compañía no traslada su producción al país.

La advertencia fue formulada horas antes de que Canadá aplicara aranceles de represalia sobre importaciones estadounidenses por aproximadamente US$ 20.000 millones.

Las medidas canadienses entraron en vigor a las 00:01 de este martes y comprenden gravámenes de entre 15% y 50% sobre cientos de productos.

La nueva escalada se produjo después del fracaso de las negociaciones comerciales entre Washington y Ottawa y profundiza una disputa que amenaza las cadenas productivas integradas de América del Norte.

Trump exige que los aviones se fabriquen en Estados Unidos

Trump anunció mediante su plataforma Truth Social que Bombardier no podrá continuar vendiendo sus aeronaves en Estados Unidos si no comienza a fabricarlas dentro del territorio estadounidense.

“Si quieren nuestro mercado, deben construir aquí y dejar de tratar a Estados Unidos como una alcancía”, afirmó el mandatario.

Trump también cuestionó la calidad de los aviones canadienses, aunque no presentó información técnica que respaldara esa afirmación.

La Casa Blanca no explicó qué mecanismo jurídico o regulatorio utilizaría para impedir las ventas ni precisó qué modelos quedarían alcanzados por la eventual prohibición.

La amenaza todavía no constituye una medida formal y su aplicación requeriría decisiones administrativas relacionadas con el comercio o la certificación aeronáutica.

Bombardier destaca su presencia estadounidense

Bombardier es una de las principales fabricantes mundiales de aviones ejecutivos y tiene aproximadamente la mitad de su flota operativa en Estados Unidos.

La empresa respondió que mantiene una presencia significativa en el país y que su cadena de suministro sostiene decenas de miles de puestos de trabajo estadounidenses.

Bombardier emplea directamente a unas 3.500 personas en Estados Unidos y trabaja con aproximadamente 2.800 proveedores distribuidos en 47 estados.

La compañía compra anualmente productos y servicios por más de US$ 2.500 millones a empresas estadounidenses. Sus aviones incluyen motores, sistemas de control de vuelo y otros componentes fabricados por compañías como General Electric, Honeywell y Collins Aerospace.

Bombardier también dispone de instalaciones industriales y centros de mantenimiento en Estados Unidos, incluida una planta en Kansas dedicada a programas aeronáuticos y de defensa.

El senador republicano Jerry Moran, representante de ese estado, pidió que la Administración tenga en cuenta la contribución de la empresa canadiense a la economía y al empleo estadounidense.

Canadá responde con aranceles equivalentes

El Gobierno del primer ministro Mark Carney comenzó a aplicar aranceles sobre productos estadounidenses por un valor equivalente al de las importaciones canadienses afectadas por las últimas medidas de Washington.

Canadá duplicó los gravámenes sobre el acero y el aluminio procedentes de Estados Unidos hasta llevarlos a 50%, la misma tasa aplicada por Washington a los metales canadienses.

Los nuevos impuestos también alcanzan productos de papel, materiales de construcción, muebles, ropa, electrodomésticos, artículos electrónicos y bienes agrícolas.

Algunos alimentos, entre ellos productos lácteos y quesos, también quedaron incluidos dentro de las distintas franjas arancelarias.

Los bienes afectados representan aproximadamente 6% de las exportaciones anuales de Estados Unidos hacia Canadá.

Carney promete mantener las contramedidas

Carney defendió una respuesta equivalente, tanto por el valor del comercio afectado como por las tasas aplicadas, y sostuvo que Canadá no puede aceptar condiciones que debiliten sus industrias.

El primer ministro afirmó que su Gobierno continuará respondiendo a nuevas restricciones estadounidenses y acelerará la búsqueda de otros mercados para reducir la dependencia económica de su principal socio comercial.

Aproximadamente 68% de las exportaciones canadienses se dirige a Estados Unidos, lo que expone a Canadá a un impacto económico considerable si la disputa se prolonga.

El Gobierno canadiense reconoce que las contramedidas también pueden aumentar los precios internos y perjudicar a determinadas empresas, pero considera que no responder dejaría al país en una posición todavía más vulnerable.

Las amenazas de Trump fortalecieron por el momento el respaldo interno a Carney y promovieron campañas para reducir la compra de productos estadounidenses y los viajes hacia Estados Unidos.

Las negociaciones permanecen interrumpidas

Las conversaciones comerciales bilaterales se interrumpieron el 21 de agosto sin que los gobiernos lograran un acuerdo.

Washington aplicó posteriormente aranceles sobre productos canadienses por unos US$ 20.000 millones, entre ellos acero, aluminio, lácteos, vino, muebles y otros bienes.

Canadá sostiene que numerosas medidas estadounidenses contradicen el tratado comercial de América del Norte, conocido como T-MEC en español, que fue negociado durante el primer mandato de Trump.

El mandatario estadounidense también amenazó con imponer nuevos gravámenes de 50% sobre vehículos y autopartes canadienses si Ottawa no acepta sus exigencias.

Las industrias automotriz y aeronáutica de ambos países dependen de cadenas de suministro profundamente integradas. Un producto terminado en Canadá puede contener motores, componentes electrónicos y materiales fabricados en Estados Unidos, y viceversa.

Esa interdependencia implica que las restricciones destinadas a perjudicar al otro país también pueden elevar los costos y afectar el empleo dentro del propio mercado.

Una nueva ofensiva contra Bombardier

No es la primera vez que Trump dirige sus medidas comerciales contra el fabricante canadiense.

Durante su primer mandato, Estados Unidos intentó imponer aranceles elevados a determinados aviones de Bombardier después de una denuncia presentada por Boeing.

La Comisión de Comercio Internacional estadounidense rechazó finalmente los gravámenes al concluir que Boeing no había demostrado haber sufrido un perjuicio material por las ventas de la compañía canadiense.

En enero de 2026, Trump volvió a amenazar con retirar la certificación de algunos modelos e imponer aranceles de 50%, pero esas medidas tampoco se aplicaron.

La nueva advertencia amplía la presión sobre Bombardier, aunque persisten dudas sobre su viabilidad legal y económica debido a la presencia de la empresa y sus proveedores en Estados Unidos.

Internacionales
2026-09-08T17:58:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias