ORIENTE MEDIO / NEGOCIACIONES EN TENSIÓN

Trump asegura que el diálogo con Irán continúa pese a la escalada en Líbano y Ormuz

01.06.2026

WASHINGTON (Uypress) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las negociaciones con Irán continúan, pese a que Teherán anunció a través de la agencia semioficial Tasnim la suspensión del intercambio de mensajes con Washington por la ofensiva israelí en Líbano.

Las declaraciones del mandatario estadounidense introducen un nuevo contrapunto en la crisis regional. Mientras Irán afirma que detuvo las conversaciones indirectas y amenaza con bloquear el estrecho de Ormuz, Trump sostuvo que no fue informado de una suspensión y afirmó luego que los contactos con la República Islámica avanzan a “ritmo rápido”.

La tensión se agravó después de nuevos ataques israelíes contra zonas vinculadas a Hezbolá en Líbano. Para Teherán, esas operaciones violan el marco de alto el fuego regional y hacen inviable cualquier avance diplomático mientras continúe la presión militar sobre sus aliados.

Trump, en cambio, intentó mostrar que la vía diplomática sigue abierta. También afirmó que Israel y Hezbolá aceptaron detener los ataques mutuos, luego de contactos con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y con representantes del movimiento libanés a través de mediadores.

Según la versión difundida por Washington, Israel no enviará tropas a Beirut y Hezbolá suspenderá sus ataques contra territorio israelí. La embajada libanesa en Estados Unidos informó además que Hezbolá aceptó una propuesta estadounidense de cese recíproco de hostilidades, aplicable a todo el territorio libanés.

Sin embargo, el escenario sigue siendo frágil. Poco después del anuncio de Trump, se reportaron nuevos lanzamientos desde Líbano y advertencias israelíes en el norte del país, lo que dejó en evidencia la distancia entre los anuncios diplomáticos y la realidad militar sobre el terreno.

Irán mantiene una posición de presión. Tasnim informó que los negociadores iraníes dejarían de intercambiar mensajes con Estados Unidos por medio de intermediarios y que Teherán podría cerrar el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético mundial. Por ese paso marítimo circula una parte sustantiva del petróleo y del gas natural licuado que abastece a los mercados internacionales.

La amenaza sobre Ormuz eleva el costo global de la crisis. Un bloqueo o interrupción prolongada afectaría los precios de la energía, el transporte marítimo y la seguridad de los suministros, en un momento en que Washington intenta evitar que la escalada militar destruya cualquier posibilidad de acuerdo con Irán.

La Casa Blanca busca sostener dos objetivos simultáneos: preservar la presión sobre Teherán y, al mismo tiempo, mantener abierto un canal que permita un arreglo más amplio en Medio Oriente. Ese plan incluye no solo el frente iraní, sino también la estabilización de Líbano y una eventual normalización regional que acerque a más países musulmanes a Israel.

El problema es que esos objetivos dependen de actores que no responden a una sola línea de mando. Israel mantiene su ofensiva contra Hezbolá; Irán condiciona la diplomacia al cese de los ataques en Líbano y Gaza; y Hezbolá acepta discutir un alto el fuego, pero bajo la exigencia de retirada israelí y garantías de cumplimiento.

La crisis deja a Trump en una posición compleja. Si las conversaciones con Irán siguen abiertas, como sostiene Washington, el margen para un acuerdo todavía existe. Pero si Teherán mantiene congelado el canal diplomático y cumple sus amenazas sobre Ormuz, la apuesta estadounidense por una salida regional negociada puede quedar nuevamente al borde del fracaso.

Internacionales
2026-06-01T17:51:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias