Trump da marcha atrás y vuelve a Iowa y Kansas ante unas elecciones decisivas
01.11.2026
WASHINGTON (Uypress)- El presidente había cancelado sus mítines en dos estados tradicionalmente republicanos, pero las ajustadas disputas por el Senado lo devuelven a la campaña.
A solo dos días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, el presidente estadounidense Donald Trump modificó nuevamente su agenda y decidió recuperar los mítines presenciales en Iowa y Kansas, que había cancelado abruptamente el jueves. La decisión se produce cuando el Partido Republicano enfrenta disputas inesperadamente competitivas en dos estados considerados históricamente seguros.
La Casa Blanca confirmó que Trump participará este domingo en actos consecutivos en ambos estados, además de realizar cerca de veinte encuentros telefónicos con simpatizantes republicanos en distintos puntos del país.
El cambio de planes refleja la importancia de unas elecciones de mitad de mandato en las que estará en juego el control de ambas cámaras del Congreso y, con ello, la capacidad del presidente para desarrollar su agenda durante los últimos dos años de su mandato.
De la cancelación al regreso
El jueves, el Comité Nacional Republicano anunció que Trump suspendía sus presentaciones en Kansas e Iowa y las sustituiría por intervenciones virtuales.
El mandatario justificó inicialmente la decisión afirmando que el senador republicano Roger Marshall, candidato a la reelección en Kansas, se encontraba en una posición favorable y que su presencia no resultaba necesaria. Sin embargo, apenas veinticuatro horas después, la Casa Blanca anunció que los actos volvían a programarse.
La explicación oficial fue que la agenda presidencial había sido reorganizada para incorporar los nuevos encuentros telefónicos. El episodio generó interrogantes sobre la estrategia electoral republicana, especialmente porque los dos estados presentan contiendas mucho más ajustadas de lo previsto.
Dos bastiones republicanos bajo presión
En Kansas, Roger Marshall enfrenta al demócrata Adam Hamilton, en una elección que diversas encuestas presentan como competitiva. El estado no elige un senador demócrata desde 1932, una circunstancia que permite dimensionar la importancia de la disputa.
En Iowa, la congresista republicana Ashley Hinson compite por un escaño en el Senado contra el demócrata Josh Turek. Los sondeos también muestran una carrera estrecha.
Ambos estados forman parte del corazón agrícola estadounidense, donde el aumento del costo de vida, los combustibles y las dificultades económicas constituyen preocupaciones importantes para los votantes. Una encuesta de Reuters/Ipsos situó en octubre la aprobación de Trump entre los estadounidenses rurales en el 45%, un indicador relevante para territorios que han constituido parte de su base electoral.
El Congreso, en el centro de la disputa
Las elecciones del martes renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado. Actualmente, los republicanos mantienen mayorías estrechas en ambas cámaras. La pérdida de cualquiera de ellas modificaría sustancialmente la relación entre la Casa Blanca y el Congreso.
Una mayoría demócrata podría bloquear iniciativas legislativas presidenciales y promover investigaciones parlamentarias sobre la administración. Los sondeos nacionales registran una ventaja demócrata en las preferencias para la Cámara de Representantes, aunque el resultado dependerá de las elecciones en cada distrito.
En el Senado, varias contiendas competitivas mantienen abierta la disputa por el control de la cámara.
Una campaña marcada por la economía
Trump ha desarrollado una intensa actividad electoral durante octubre, con actos en numerosos estados para respaldar a candidatos republicanos. La estrategia busca movilizar a sus seguidores y vincular directamente las elecciones legislativas con su presidencia.
Sin embargo, las preocupaciones por el costo de vida y las consecuencias económicas de la guerra con Irán aparecen entre los principales asuntos de la campaña. La participación anticipada también refleja el interés que despiertan estos comicios: más de 52 millones de estadounidenses ya habían votado presencialmente o por correo, según datos recopilados por el Laboratorio Electoral de la Universidad de Florida.
La decisión de Trump de regresar a Iowa y Kansas muestra hasta qué punto las elecciones de mitad de mandato han adquirido una dimensión nacional. El martes no estará en juego solamente la composición del Congreso, sino también el margen político con el que Trump podrá gobernar hasta enero de 2029.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias