INTERNACIONALES / ELECCIONES EN ESTADOS UNIDOS

Trump promete US$ 5.000 a cada adulto si los republicanos ganan las elecciones

10.09.2026

WASHINGTON (Uypress) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió entregar US$ 5.000 a cada adulto estadounidense si el Partido Republicano mantiene el control de las dos cámaras del Congreso en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.

“Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y reciben US$ 5.000. Se llamará el dividendo Trump”, afirmó durante la primera Convención Nacional Republicana organizada específicamente para unas elecciones legislativas, celebrada en Dallas, Texas.

El mandatario comparó la eventual transferencia con los dividendos distribuidos por una empresa entre sus accionistas y sostuvo que sería posible gracias a la fortaleza económica de Estados Unidos.

Trump no explicó cuáles serían los requisitos para recibir el dinero, cuándo se efectuarían los pagos ni qué partida presupuestal financiaría la iniciativa. Indicó únicamente que los fondos deberían gastarse dentro del país.

La Casa Blanca tampoco presentó un proyecto legislativo, una estimación oficial de costos ni un mecanismo concreto para ejecutar la propuesta.

Una promesa que costaría US$ 1,35 billones

Estados Unidos tiene aproximadamente 270 millones de habitantes mayores de edad. Si todos recibieran los US$ 5.000 anunciados, el costo para el Gobierno federal ascendería a unos US$ 1,35 billones.

La cifra equivale a alrededor de tres cuartas partes del déficit presupuestal anual del país y supera ampliamente los ingresos obtenidos por el Gobierno mediante los aranceles promovidos por Trump.

El presidente no posee la facultad de ordenar por sí solo una transferencia de esa magnitud. El Congreso debería aprobar el gasto o autorizar un programa que permitiera distribuir los fondos.

El vicepresidente JD Vance intentó precisar posteriormente el alcance de la iniciativa. Señaló que las personas de mayores ingresos podrían quedar excluidas y afirmó que el dinero procedería de la recaudación arancelaria.

Esa explicación reduciría el número de beneficiarios, pero no resolvería necesariamente el problema financiero. Incluso limitando los pagos a determinados niveles de ingresos, la medida continuaría costando más de un billón de dólares.

Parte de los aranceles impuestos por Trump también se encuentra bajo discusión judicial y el Gobierno debe enfrentar solicitudes de devolución después de que la Suprema Corte invalidara una porción importante de las medidas comerciales adoptadas mediante poderes de emergencia.

Estados Unidos no tiene un excedente para repartir

Trump afirmó que Estados Unidos “está ganando mucho dinero”, pero las cuentas federales no presentan un superávit.

El déficit presupuestal anual se aproxima a US$ 1,8 billones y la deuda pública superó en agosto los US$ 40 billones por primera vez.

Marc Goldwein, director de política del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, señaló que los dividendos empresariales se distribuyen cuando existe un excedente, mientras que el Gobierno estadounidense gasta considerablemente más de lo que recauda.

La aprobación de los pagos sin nuevos ingresos o recortes equivalentes aumentaría el déficit y obligaría al Tesoro a emitir más deuda.

Economistas también advierten que una transferencia masiva de dinero podría incrementar el consumo y sumar nuevas presiones inflacionarias, especialmente en momentos en que el encarecimiento de la energía y la guerra contra Irán mantienen elevados los precios.

Un pago de US$ 5.000 por adulto superaría la suma individual recibida por la mayoría de los estadounidenses mediante los cheques de emergencia distribuidos durante la pandemia de covid-19.

¿Es legal condicionar el pago a una victoria electoral?

La formulación utilizada por Trump generó cuestionamientos éticos porque vinculó expresamente un beneficio económico con la victoria de su partido.

El presidente no ofreció dinero únicamente a quienes votaran por los republicanos. Según su planteo, el pago alcanzaría a los adultos estadounidenses con independencia de que hubieran participado en las elecciones o de cómo hubieran votado.

Esa diferencia impediría, en principio, que la promesa fuera considerada una compra directa de votos. Expertos legales citados por Associated Press la caracterizaron como una promesa electoral y no como un pago condicionado al voto individual.

Sin embargo, el anuncio constituye una utilización poco habitual de una eventual transferencia pública como incentivo explícito para mantener a un partido en el poder.

El senador republicano por Ohio Bernie Moreno anunció que preparará un proyecto para aprobar el “dividendo Trump” inmediatamente después de las elecciones, aunque no explicó cómo sería financiado.

Trump ya había propuesto anteriormente distribuir una parte de la recaudación arancelaria. A comienzos de 2026 planteó un pago de US$ 2.000, pero la iniciativa no llegó a concretarse.

“Finjan que estoy en la papeleta”

El anuncio formó parte de un discurso de una hora y 45 minutos en el que Trump convirtió las elecciones legislativas en un referéndum sobre su Gobierno.

“Les pido que finjan que estoy en la papeleta de votación. Estoy en la papeleta, solo una vez más”, dijo ante los asistentes.

Aunque el nombre del presidente no aparecerá en las boletas, los resultados definirán su capacidad para gobernar durante los dos últimos años del mandato.

Si los demócratas obtienen el control de una o ambas cámaras, podrán bloquear iniciativas legislativas, impulsar investigaciones parlamentarias y someter a mayor fiscalización las decisiones de la Casa Blanca.

Los republicanos enfrentan un escenario complejo. El partido del presidente suele perder bancas durante las elecciones de medio mandato y Trump llega a la campaña con niveles de aprobación históricamente bajos.

Algunos sondeos sitúan su respaldo apenas por encima de 30%, mientras otros lo ubican cerca de 38%. La insatisfacción se concentra principalmente en el costo de vida, la inflación y la guerra contra Irán.

Varios candidatos republicanos que compiten en estados o distritos disputados evitaron participar en la convención de Dallas para no quedar asociados directamente con la impopularidad del mandatario.

Los demócratas amenazan el control del Congreso

Los republicanos defienden una estrecha mayoría en la Cámara de Representantes y una ventaja de 53 a 47 bancas en el Senado.

Las proyecciones cambiaron durante los últimos meses a medida que disminuyó la aprobación de Trump y aumentó la movilización de los votantes demócratas.

Decision Desk HQ pronostica una Cámara de Representantes con 230 demócratas y 205 republicanos. Para el Senado proyecta un resultado de 51 a 49 favorable a los demócratas, aunque sus modelos consideran que la competencia por esa cámara permanece extremadamente abierta.

Los republicanos enfrentan contiendas difíciles en Texas, Maine, Ohio, Alaska e Iowa. Para los demócratas, recuperar ambas cámaras permitiría limitar la agenda presidencial y controlar las principales comisiones legislativas.

Trump pretende evitar una repetición de 2018, cuando su partido perdió 41 bancas de la Cámara de Representantes durante las elecciones de medio mandato de su primera presidencia.

La convención de Dallas fue concebida para movilizar a los votantes que llevaron nuevamente a Trump a la Casa Blanca en 2024, pero que muestran menor entusiasmo ante unos comicios sin elección presidencial.

Los precios y la guerra contra Irán

Trump dedicó parte de su discurso a defender la guerra contra Irán, uno de los principales factores detrás del deterioro de su apoyo.

El mandatario sostuvo que la intervención era necesaria para impedir que Teherán desarrollara armas nucleares y afirmó que los precios del petróleo descenderán cuando finalice el conflicto.

La guerra se prolonga desde hace más de seis meses y el precio del crudo Brent superó los US$ 100 por barril. El aumento repercute en los combustibles, el transporte y el costo general de los bienes.

Los votantes también mantienen una percepción negativa sobre la evolución del costo de vida, a pesar de que Trump presenta su gestión económica como una de las más exitosas de la historia estadounidense.

El “dividendo Trump” procura responder simultáneamente a esas dos debilidades: ofrece un beneficio económico directo y convierte la elección legislativa en una votación sobre la continuidad de su proyecto político.

Su viabilidad dependerá, sin embargo, de que los republicanos ganen, de que el Congreso acepte aprobar un gasto superior al billón de dólares y de que la Casa Blanca encuentre recursos que actualmente no figuran en las cuentas públicas.

Internacionales
2026-09-10T10:31:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias