ESTADOS UNIDOS / ELECCIONES DE MITAD DE MANDATO
Trump y Thune profundizan su choque mientras las encuestas favorecen a los demócratas
13.08.2026
WASHINGTON (Uypress) – La confrontación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, se mantiene abierta a 82 días de las elecciones de mitad de mandato, mientras nuevas encuestas muestran un escenario cada vez más adverso para el oficialismo.
La actualización más reciente procede de una encuesta de The Economist/YouGov realizada entre el 7 y el 10 de agosto y publicada esta semana. El estudio ubicó la aprobación de Trump en 33%, frente a una desaprobación de 62%, el peor resultado del mandatario en esa serie durante su segundo período de gobierno.
El mismo relevamiento mostró que 65% de los consultados considera que Estados Unidos avanza por el camino equivocado. Ante la pregunta sobre el voto al Congreso, 40% de los adultos ciudadanos eligió al candidato demócrata de su distrito y 32% al republicano, mientras el resto se distribuyó entre indecisos, otras opciones y quienes afirmaron que no votarían.
El índice elaborado por Ballotpedia con las encuestas de los últimos 30 días situó la ventaja demócrata nacional en unos siete puntos. Por su parte, el promedio actualizado de Silver Bulletin calculó una diferencia de 6,7 puntos, que aumenta a 8,1 cuando se aplica un ajuste para estimar la conducta de los votantes probables.
La tendencia coincide con el estudio de Reuters/Ipsos realizado entre el 29 de julio y el 3 de agosto. En esa medición, 42% de los votantes registrados afirmó que apoyaría a un candidato demócrata al Congreso y 37% se inclinó por uno republicano.
Reuters/Ipsos también ubicó la aprobación presidencial en 35%, dos puntos menos que en julio. Además, por primera vez en casi una década de esa serie, los demócratas obtuvieron una mínima ventaja sobre los republicanos cuando se preguntó qué partido estaba mejor preparado para conducir la economía: 37% frente a 36%.
El retroceso preocupa especialmente al Partido Republicano porque las elecciones del 3 de noviembre renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 lugares del Senado. El partido gobierna con mayorías estrechas y enfrenta el habitual desgaste electoral que sufren las fuerzas que ocupan la Casa Blanca durante los comicios de mitad de mandato.
La crisis entre Trump y Thune quedó expuesta por el fracaso de la denominada SAVE America Act, una reforma electoral que pretende imponer requisitos nacionales más estrictos para acreditar la ciudadanía y registrarse como votante.
El proyecto fue aprobado por la Cámara de Representantes en febrero, pero quedó bloqueado en el Senado. La mayoría de las iniciativas legislativas necesita allí 60 votos para superar el obstruccionismo o filibuster, una cifra que los republicanos no alcanzan por sí solos.
Trump exigió reiteradamente que Thune eliminara ese mecanismo para aprobar la reforma con mayoría simple. También reclamó que los senadores permanecieran en Washington durante el receso de agosto y llegó a decir que la Cámara Alta era el lugar al que se enviaban los proyectos cuando se pretendía que murieran.
Thune rechazó modificar las reglas y sostuvo que tampoco contaba con los votos republicanos suficientes. Ante las presiones de la Casa Blanca, respondió que sus funcionarios deberían llamar directamente a los legisladores y convencerlos de apoyar la iniciativa.
La comunicación entre ambos llegó a interrumpirse durante casi dos semanas, según medios estadounidenses. El distanciamiento provocó inquietud entre candidatos republicanos que dependen de la movilización de los votantes de Trump, pero también necesitan mostrar capacidad institucional y resultados legislativos.
La pulseada tuvo un desenlace provisional el pasado sábado. El Senado inició el receso de verano sin aprobar la SAVE America Act, pese a la presión presidencial y a una sesión que se extendió durante unas 20 horas.
La Cámara Alta sí aprobó otras iniciativas, entre ellas una financiación temporal del Gobierno federal hasta el 11 de diciembre. Esa decisión busca evitar un cierre de agencias públicas durante las semanas inmediatamente anteriores a las elecciones.
La versión del Senado contiene disposiciones que limitan temporalmente la capacidad de la Casa Blanca para redirigir recursos públicos hacia la seguridad fronteriza y para otorgar a funcionarios políticos mayor control sobre cientos de miles de millones de dólares en subvenciones. El texto deberá conciliarse con el aprobado previamente por la Cámara de Representantes.
El enfrentamiento no supone todavía una ruptura formal. Thune continúa impulsando parte de la agenda presidencial y Trump conserva una influencia determinante sobre el electorado y los candidatos republicanos. Sin embargo, el episodio revela los límites que enfrenta la Casa Blanca incluso dentro de un Congreso controlado por su propio partido.
Las encuestas nacionales tampoco permiten anticipar directamente el resultado en cada cámara. La Cámara de Representantes se decide distrito por distrito, mientras que la distribución territorial de los escaños del Senado puede favorecer a un partido aunque pierda el voto agregado nacional.
El modelo de Decision Desk HQ concede a los demócratas una probabilidad de 61% de recuperar la Cámara de Representantes, pero otorga a los republicanos 57% de posibilidades de conservar el Senado. Su simulación central proyecta 226 representantes demócratas y 209 republicanos, junto con una Cámara Alta dividida 50 a 50, situación en la que el vicepresidente JD Vance podría desempatar a favor del oficialismo.
El nuevo modelo electoral de Silver Bulletin, presentado el 12 de agosto, resulta más favorable a la oposición: considera a los demócratas claros favoritos para conquistar la Cámara de Representantes y describe la lucha por el Senado como prácticamente empatada.
Las diferencias entre las proyecciones muestran que el escenario continúa abierto. Una ventaja demócrata de seis u ocho puntos en el voto nacional puede ser suficiente para recuperar la Cámara Baja, pero no garantiza por sí sola los cuatro escaños adicionales que el partido necesita para controlar el Senado.
Para los republicanos, el problema inmediato es político. La caída de la aprobación de Trump, el deterioro de la percepción económica y el enfrentamiento público con el principal responsable de conducir su agenda en el Senado aparecen simultáneamente cuando comienza la etapa decisiva de la campaña.
Trump y Thune deberán decidir si reconstruyen una coordinación mínima durante septiembre o mantienen una confrontación que podría trasladarse a las candidaturas republicanas. Las nuevas encuestas no determinan el resultado de noviembre, pero confirman que la disputa interna se produce en el momento menos favorable para el oficialismo.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias