INTERNACIONALES / GUERRA EN UCRANIA

Ucrania atacó refinería en Moscú y Zelensky lo defendió como “respuesta justa”

17.06.2026

MOSCÚ / KIEV (Uypress) – Ucrania atacó con drones una refinería de petróleo en Moscú, en una nueva ofensiva contra la infraestructura energética rusa. El presidente Volodimir Zelensky confirmó la operación y sostuvo que se trató de una “respuesta justa” a los ataques lanzados por Rusia contra ciudades ucranianas.

El objetivo fue la refinería de Moscú, ubicada en el distrito de Kapotnya, al sudeste de la capital rusa. La planta, operada por Gazprom Neft, es considerada una de las principales proveedoras de combustible para la región de Moscú.

El ataque ocurrió durante la madrugada del martes y provocó un incendio en instalaciones de la refinería. Según fuentes industriales citadas por medios internacionales, la planta debió suspender operaciones tras el impacto.

El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, informó que las defensas aéreas rusas destruyeron varios drones sobre la ciudad y que uno de ellos dañó una instalación de la refinería. También señaló que no hubo víctimas y que los servicios de emergencia trabajaron en el lugar.

Rusia afirmó haber interceptado 172 drones ucranianos en 14 regiones y en Crimea durante la noche del lunes al martes. La magnitud del ataque muestra el alcance creciente de las operaciones ucranianas de largo rango contra territorio ruso.

Zelensky reivindicó la acción y la vinculó directamente con los bombardeos rusos contra Ucrania. “Rusia debe ser obligada a poner fin a su guerra contra nuestro pueblo”, sostuvo el mandatario ucraniano, al defender el uso de armas de largo alcance como parte de la presión sobre Moscú.

El presidente agregó que el ataque fue una “respuesta justa” a los golpes rusos y a la prolongación de una guerra que, según Kiev, Moscú se niega a terminar.

La operación se produjo un día después de una ofensiva rusa masiva contra Kiev y otras regiones ucranianas, con misiles y drones que dejaron muertos, heridos y daños en edificios residenciales, infraestructura civil y sitios históricos.

Entre los lugares afectados por los ataques rusos estuvo el complejo monástico de Kyiv-Pechersk Lavra, uno de los principales símbolos religiosos e históricos de Ucrania.

El mensaje de Kiev es claro: si Rusia golpea ciudades, redes energéticas y símbolos civiles ucranianos, Ucrania buscará responder sobre activos que considera estratégicos para la maquinaria de guerra rusa.

En los últimos meses, Ucrania intensificó sus ataques contra refinerías, depósitos de combustible, oleoductos y plantas energéticas dentro de Rusia. El objetivo declarado es reducir los ingresos petroleros del Kremlin y afectar la capacidad logística que sostiene la invasión.

La Agencia Internacional de Energía informó que los ataques ucranianos contra infraestructura energética rusa se duplicaron desde comienzos de 2026 y contribuyeron a que la producción rusa de crudo quedara 10% por debajo de la meta de mayo.

El impacto ya se siente en el mercado interno ruso. Reportes recientes señalan interrupciones en plantas de procesamiento, restricciones puntuales de venta de combustible y preocupación por posibles faltantes en algunas regiones.

El ataque contra la refinería de Moscú tiene además un valor simbólico. No se trató de una instalación remota ni cercana al frente, sino de una planta ubicada a pocos kilómetros del centro político ruso y dentro de un área fuertemente protegida por sistemas de defensa aérea.

Para Ucrania, demostrar que puede alcanzar objetivos en el corazón de Rusia es parte de una estrategia militar y psicológica. Para Moscú, cada golpe de ese tipo expone vulnerabilidades en su defensa territorial y aumenta la presión sobre el gobierno de Vladimir Putin.

Rusia acusa a Ucrania de realizar ataques terroristas contra infraestructura civil. Kiev responde que sus operaciones apuntan a instalaciones vinculadas al esfuerzo bélico ruso y que constituyen una forma legítima de presión frente a una invasión iniciada por Moscú.

La discusión jurídica y política seguirá abierta, pero el terreno muestra una tendencia clara: la guerra se aleja cada vez más de la línea del frente y se proyecta sobre centros industriales, energéticos y logísticos de ambos países.

El ataque a la refinería de Moscú confirma esa nueva fase. Ucrania ya no se limita a defender su territorio ni a golpear objetivos militares próximos al frente. También busca llevar el costo de la guerra al interior de Rusia.

Zelensky lo presentó como una respuesta justa. Rusia lo denunció como una agresión contra su infraestructura. En ambos casos, el episodio marca un nuevo escalón en una guerra que combina drones, energía, economía y presión política.

Internacionales
2026-06-17T11:51:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias