UCRANIA / RUSIA Y GUERRA DE DRONES
Ucrania lanzó uno de sus mayores ataques con drones contra Moscú y Zelenski lo defendió como respuesta a Rusia
17.05.2026
MOSCÚ (Uypress) – Ucrania lanzó durante la noche del sábado al domingo uno de los mayores ataques con drones contra Moscú y otras regiones rusas desde el inicio de la invasión. La ofensiva dejó al menos cuatro muertos, tres de ellos en la región de Moscú, según autoridades rusas, y fue reivindicada por Volodimir Zelenski como una respuesta a los recientes bombardeos rusos contra ciudades ucranianas.
La información fue reportada este domingo 17 de mayo por Euronews, Reuters y Associated Press. Euronews publicó la nota a las 12:59 CEST y la actualizó a las 16:07, señalando que el ataque causó al menos tres muertos en la región de Moscú y que Zelenski confirmó la operación en X con la frase: “las sanciones ucranianas de largo alcance han alcanzado la región de Moscú”.
Reuters informó que al menos cuatro personas murieron en Rusia: tres en la región de Moscú y una en Bélgorod, zona fronteriza con Ucrania. El mismo reporte señaló que se trató del mayor ataque nocturno con drones contra la capital rusa en más de un año. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus defensas derribaron más de 1.000 drones ucranianos en 24 horas, incluidos 556 durante la noche del sábado al domingo.
Associated Press también confirmó la magnitud del ataque y reportó al menos cuatro muertos y más de una docena de heridos. Según AP, una mujer murió cuando un dron impactó contra su vivienda en Khimki, al noroeste de Moscú; dos personas fallecieron en Pogorelki, al norte de la capital; y otra murió en la región de Bélgorod.
El ataque golpeó no solo áreas residenciales, sino también objetivos industriales y energéticos. El Servicio de Seguridad de Ucrania afirmó que fueron alcanzadas una refinería de petróleo y dos estaciones de bombeo en la región de Moscú. El Estado Mayor ucraniano sostuvo además que un incendio afectó una planta dedicada a producción vinculada a armas de alta precisión en las afueras de la capital rusa.
En Moscú, el alcalde Serguéi Sobianin informó que 81 drones fueron destruidos cuando se dirigían hacia la capital desde la medianoche. También señaló que al menos 12 personas resultaron heridas, en su mayoría cerca de la entrada de la refinería de Moscú, aunque sostuvo que la tecnología central de la instalación no sufrió daños.
La magnitud de la operación marca una nueva fase en la guerra de drones. Ucrania ya venía intensificando sus ataques de largo alcance contra refinerías, depósitos de combustible, oleoductos, plantas industriales y objetivos militares dentro de Rusia. Pero el alcance sobre Moscú, pese a los sistemas de defensa concentrados alrededor de la capital, muestra una capacidad ofensiva cada vez más profunda.
Zelenski defendió públicamente la ofensiva. El presidente ucraniano dijo que las respuestas de Kiev a la prolongación de la guerra por parte de Rusia y a los ataques contra ciudades y comunidades ucranianas están “plenamente justificadas”. También destacó que los drones alcanzaron objetivos a más de 500 kilómetros de la frontera ucraniana, superando la defensa antiaérea rusa en torno a Moscú.
El ataque ucraniano se produjo después de una de las ofensivas rusas más intensas contra Kiev desde el inicio de la guerra. Según Euronews y El País de Madrid, Rusia lanzó días antes una ofensiva con misiles y drones que causó al menos 24 muertos en la capital ucraniana, incluidas tres niñas. Zelenski había prometido represalias tras esos ataques.
La secuencia también llega después de la efímera tregua de tres días impulsada por Donald Trump para que Rusia pudiera celebrar el Día de la Victoria sin ataques ucranianos sobre Moscú. Esa pausa no produjo una desescalada real: ambas partes se acusaron de violarla y, tras su finalización, la guerra aérea se intensificó nuevamente.
Rusia acusó a Ucrania de atacar deliberadamente a civiles. El Ministerio de Exteriores ruso calificó la ofensiva como un “ataque terrorista masivo” y sostuvo que Kiev, financiado por la Unión Europea, atacó zonas residenciales. Ucrania niega atacar intencionalmente a civiles y afirma que sus objetivos son infraestructura militar, energética e industrial vinculada al esfuerzo bélico ruso.
La guerra se desplaza cada vez más hacia la retaguardia rusa. Durante los primeros años del conflicto, Moscú buscó preservar una sensación de normalidad en la capital y concentrar los costos directos de la guerra lejos de sus grandes centros urbanos. Los ataques de drones contra Moscú rompen esa narrativa y muestran a la población rusa que la guerra también puede llegar a su entorno inmediato.
El impacto psicológico es tan importante como el daño material. AP citó a analistas que interpretaron la ofensiva como una represalia prometida por Zelenski tras los ataques rusos contra Kiev y como una forma de llevar la guerra “a casa” para los rusos. El mensaje de Ucrania parece claro: mientras Rusia bombardea ciudades ucranianas, la capital rusa tampoco quedará completamente fuera del alcance de la guerra.
El episodio también expone una contradicción estratégica para Moscú. La región de Moscú concentra una de las mayores defensas aéreas de Rusia, con varios anillos de protección alrededor de la capital. Que Ucrania haya logrado lanzar una ofensiva de esta escala revela saturación, vulnerabilidades o límites en la capacidad rusa para detener ataques masivos y coordinados.
Para Kiev, los drones de largo alcance se convirtieron en una herramienta central. No sustituyen a la artillería ni a los misiles occidentales, pero permiten golpear infraestructura energética, logística e industrial a cientos de kilómetros del frente. También compensan parcialmente la superioridad rusa en misiles y aviación.
Para Rusia, el desafío es doble. Debe proteger ciudades, refinerías, fábricas, aeropuertos y oleoductos en un territorio enorme, mientras mantiene ofensivas sobre Ucrania y despliega recursos en el frente. Cada dron ucraniano obliga a activar defensas, desviar recursos y enfrentar una guerra que ya no está confinada a las zonas ocupadas o fronterizas.
El ataque del 17 de mayo no cambia por sí solo el curso de la guerra, pero confirma una tendencia: la confrontación aérea se está expandiendo en escala, alcance y frecuencia. Rusia lanza oleadas masivas contra Ucrania; Ucrania responde golpeando cada vez más profundo dentro de Rusia.
La pregunta ahora es si estos ataques serán episodios excepcionales o parte de una nueva normalidad. Si Ucrania logra sostener ofensivas de largo alcance contra Moscú y otras regiones, el Kremlin enfrentará una presión creciente sobre su retaguardia. Si Rusia responde con nuevos bombardeos masivos contra ciudades ucranianas, la guerra de drones y misiles puede entrar en una fase aún más peligrosa.
Por ahora, el mensaje de Kiev fue directo y público. Zelenski no negó la operación ni intentó rebajar su alcance. Al contrario, la presentó como una respuesta legítima a los ataques rusos y como una advertencia política: Rusia debe terminar la guerra si quiere dejar de sentir sus consecuencias en su propio territorio.
Imagen: Getty
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias