TENSIÓN DIPLOMÁTICA EN EL ATLÁNTICO SUR
Un buque chileno reabrirá la ruta comercial con Malvinas y genera tensiones con Argentina
04.11.2026
BUENOS AIRES (Uypress) – La próxima inauguración de una ruta marítima regular entre Punta Arenas, en Chile, y las islas Malvinas provocó diferencias diplomáticas con Argentina, después de que trascendieran versiones sobre una posible interceptación del buque mercante chileno Danstar. Aunque Buenos Aires negó que tenga intención de bloquear la navegación, la controversia reabrió el debate sobre la soberanía del archipiélago, el derecho de paso por el estrecho de Magallanes y los intereses petroleros en el Atlántico Sur.
El Danstar, operado por la empresa chilena Easter Island Naviera, tiene previsto comenzar sus operaciones comerciales durante la primera semana de diciembre.
La embarcación transportará principalmente alimentos, materiales de construcción y suministros destinados a la población de las islas, administradas por el Reino Unido y cuya soberanía reclama Argentina.
La nueva conexión permitirá reducir considerablemente la distancia marítima respecto de los actuales servicios de abastecimiento que parten desde Montevideo.
Las versiones sobre una posible interceptación
La controversia adquirió notoriedad cuando el medio chileno El Mostrador informó, citando fuentes diplomáticas, que autoridades argentinas evaluaban detener, escoltar y sancionar al Danstar durante su travesía hacia las Malvinas.
Las informaciones también señalaron que en Chile se consideraba la posibilidad de acompañar al buque con unidades navales para garantizar su desplazamiento.
Sin embargo, ninguna de esas medidas fue anunciada oficialmente.
La Armada Argentina desmintió el 16 de octubre declaraciones anónimas atribuidas a personal militar y recordó que las posiciones institucionales sobre política exterior corresponden a las autoridades nacionales.
Por su parte, el canciller argentino Pablo Quirno defendió públicamente la libertad de navegación y el respeto del derecho internacional.
Las declaraciones contribuyeron a reducir la tensión, aunque persisten diferencias sobre las actividades económicas vinculadas con las islas.
La disputa jurídica por la navegación
Argentina mantiene vigente el Decreto 256/2010, que establece la obligación de solicitar autorización previa para determinadas operaciones marítimas entre el continente argentino y las Malvinas, así como para buques que atraviesen aguas jurisdiccionales argentinas con destino al archipiélago.
Chile sostiene que las operaciones comerciales deben respetar los tratados internacionales que garantizan la libre navegación.
El Tratado de Límites de 1881 reconoció la soberanía chilena sobre el estrecho de Magallanes y estableció su neutralización y apertura a la navegación de todas las banderas.
Posteriormente, el Tratado de Paz y Amistad de 1984 incorporó disposiciones específicas sobre la navegación hacia y desde el estrecho.
Ambos países también están vinculados por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La controversia se concentra en la relación entre las facultades regulatorias argentinas y los derechos de navegación reconocidos internacionalmente.
El petróleo agrega una dimensión económica
El Gobierno argentino ha expresado preocupación por la posibilidad de que la nueva ruta marítima termine facilitando actividades de exploración y explotación petrolera en las aguas próximas a las Malvinas.
En particular, Buenos Aires cuestiona el proyecto Sea Lion, ubicado en la cuenca norte del archipiélago.
Argentina sostiene que esas actividades requieren su autorización y forman parte de una controversia más amplia sobre los recursos naturales de los territorios reclamados.
La naviera chilena, por su parte, afirma que su operación está destinada al abastecimiento civil y responde a un acuerdo comercial entre privados.
Hasta el momento no se ha acreditado públicamente que el Danstar vaya a transportar materiales destinados específicamente al proyecto petrolero.
La distinción resulta relevante porque una operación de suministro de alimentos y bienes de consumo no constituye necesariamente apoyo logístico a la explotación de hidrocarburos.
La Armada Argentina inspeccionó un puesto estratégico
En medio de la controversia, el comandante del Área Naval Austral de Argentina, contralmirante Guillermo Prada, inspeccionó el Puesto de Vigilancia y Control del Tráfico Marítimo Hito 1, situado en cabo Espíritu Santo, próximo a la entrada oriental del estrecho de Magallanes.
La visita permitió revisar las condiciones operativas y las instalaciones destinadas a la vigilancia marítima.
Aunque el episodio coincidió con los preparativos del viaje del Danstar, la Armada presentó la actividad como parte de sus inspecciones periódicas.
No existe confirmación oficial de que la visita esté relacionada con una eventual operación contra la embarcación chilena.
La coincidencia temporal, sin embargo, recibió amplia atención de los medios de ambos países.
Montevideo ante una nueva competencia logística
La apertura de la ruta chilena puede tener consecuencias para el puerto de Montevideo.
Actualmente, una parte importante del abastecimiento de las Malvinas se realiza mediante conexiones marítimas desde Uruguay.
La distancia entre Punta Arenas y las islas es considerablemente menor, lo que podría representar ventajas en tiempos de navegación y costos de transporte.
De acuerdo con la información difundida en Chile, el recorrido del Danstar será de aproximadamente 900 kilómetros y demandará unos dos días y medio.
La nueva conexión podría captar una parte de las mercaderías que actualmente utilizan los servicios desde Montevideo.
No obstante, su impacto dependerá de los costos operativos, las frecuencias, los acuerdos comerciales y la capacidad efectiva de transporte.
La ventaja geográfica no significa necesariamente que el puerto uruguayo vaya a perder la totalidad de sus operaciones vinculadas con el archipiélago.
La diplomacia busca evitar un incidente
El gobernador de Magallanes, Mauricio Flies, solicitó la intervención preventiva de la Cancillería chilena para garantizar que la inauguración del servicio no provoque una crisis bilateral.
Desde Santiago se confirmó la existencia de conversaciones diplomáticas con Argentina.
En Buenos Aires, el canciller Quirno ha defendido el respeto del derecho internacional y la libertad de navegación, aunque mantiene las objeciones argentinas a las actividades petroleras desarrolladas sin autorización en las aguas próximas a las Malvinas.
La controversia representa una prueba para las relaciones entre dos países que comparten una extensa frontera y numerosos mecanismos de cooperación.
Para Argentina, el asunto se vincula con su reclamación histórica de soberanía y el control de los recursos naturales. Para Chile, con la libertad de navegación y el desarrollo económico de su región austral.
Para Uruguay, introduce además una nueva variable en el sistema de abastecimiento marítimo del Atlántico Sur.
El primer viaje del Danstar, previsto para diciembre, permitirá comprobar si las diferencias permanecen dentro del ámbito diplomático o generan nuevos episodios de tensión.
Por ahora, las versiones sobre una interceptación naval no se han traducido en decisiones oficiales, mientras ambos gobiernos manifiestan su voluntad de evitar un incidente.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias