ESTADOS UNIDOS / ARGENTINA Y RESCATE FINANCIERO

Un informe del Congreso de EEUU reabre el debate por el salvataje a Argentina

27.04.2026

WASHINGTON (Uypress) – Un informe del Congressional Research Service puso bajo revisión el uso del Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro de Estados Unidos tras la asistencia de US$20.000 millones otorgada a Argentina en 2025. El documento plantea que el Congreso podría limitar por ley futuras operaciones de este tipo.

El documento, titulado Treasury’s Exchange Stabilization Fund y fechado el 9 de abril, fue elaborado por Marc Labonte y Rebecca M. Nelson, especialistas del Congressional Research Service, la unidad técnica no partidaria que trabaja para comités y miembros del Congreso estadounidense. Ámbito Financiero informó que accedió al reporte y lo presentó como un informe de circulación restringida, aunque el texto también figura publicado en repositorios de informes del CRS.

El punto central es el alcance del Exchange Stabilization Fund, creado en 1934 y administrado por el Departamento del Tesoro. Según el CRS, se trata de un fondo de emergencia que el secretario del Tesoro puede utilizar con rapidez, con pocas restricciones y sin aprobación previa del Congreso. Esa discrecionalidad, pensada originalmente para estabilizar el valor del dólar, se transformó con el tiempo en una herramienta para apoyar gobiernos extranjeros, intervenir en mercados financieros y responder a crisis domésticas.

El caso argentino volvió a encender la discusión porque fue la primera operación nueva del fondo con un gobierno extranjero desde 2002 y la segunda más grande de la historia ajustada por inflación, solo detrás del rescate a México durante la crisis del peso de 1995. El informe señala que la línea de swap por US$20.000 millones permitió al Tesoro comprar pesos argentinos a cambio de dólares.

La operación se concretó en un momento políticamente sensible. Reuters informó que el apoyo estadounidense fue anunciado antes de las elecciones legislativas argentinas de octubre de 2025, cuando el Gobierno de Javier Milei enfrentaba presión cambiaria y buscaba evitar una devaluación. El entonces secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que Estados Unidos estaba dispuesto a comprar deuda argentina y a otorgar crédito de respaldo mediante el Exchange Stabilization Fund.

El CRS recoge la objeción de legisladores estadounidenses que consideraron que el acuerdo podía representar un intento de influir indebidamente en las elecciones democráticas de Argentina. Según el informe, Argentina utilizó US$2.500 millones de la línea en octubre de 2025 y los devolvió en diciembre de ese año. El reporte de febrero de 2026 del propio Tesoro confirma que el Banco Central argentino intercambió pesos por US$2.500 millones y que luego canceló esa operación, sin giros pendientes bajo el acuerdo.

La controversia no terminó con el repago. En febrero, la senadora demócrata Elizabeth Warren, máxima representante de su partido en el Comité Bancario del Senado, pidió al Tesoro cerrar formalmente la línea de swap con Argentina. En su carta a Bessent, sostuvo que el rescate había sido usado para sostener los mercados argentinos antes de una elección crítica y reclamó mayor transparencia sobre los términos del acuerdo.

Reuters también informó que, aunque Bessent aseguró que Argentina había repagado el uso efectivo de la línea y que el fondo ya no mantenía pesos argentinos, una fuente con conocimiento del caso indicó en enero que el acuerdo seguía vigente bajo los términos pactados. Esa diferencia alimentó el reclamo de legisladores que querían una confirmación escrita de que el mecanismo había sido cerrado.

El informe del CRS no acusa por sí mismo una ilegalidad, pero sí plantea una pregunta institucional: si una administración puede utilizar recursos del Tesoro para asistir a un aliado político extranjero sin autorización previa del Congreso. Por eso, entre las alternativas mencionadas aparecen límites más específicos al uso del fondo, topes de tamaño, restricciones por tipo de operación, aprobación legislativa previa para intervenciones relevantes o mayores obligaciones de reporte público.

El caso también expuso una tensión dentro de la política exterior económica de Donald Trump. AP señaló que el rescate generó críticas por poner fondos de contribuyentes en riesgo, por sus condiciones poco transparentes y por su aparente vínculo con el respaldo político a Milei. Bessent, en cambio, defendió la operación como un éxito para Estados Unidos, sostuvo que produjo ganancias y argumentó que estabilizar a un aliado regional fuerte era compatible con la doctrina “America First”.

Para Argentina, el episodio tuvo un efecto financiero inmediato: aportó respaldo de dólares en plena tensión cambiaria, ayudó a evitar una devaluación antes de las elecciones y permitió al Gobierno atravesar un tramo crítico de pagos. Pero también dejó al país instalado en una controversia política interna de Estados Unidos, donde el Congreso empieza a discutir si el Tesoro debe conservar una herramienta tan flexible para intervenir en crisis extranjeras.

La discusión de fondo ya no es solo si Argentina devolvió los US$2.500 millones utilizados. El debate es si Washington debe poder activar, sin autorización legislativa previa, líneas de asistencia de hasta US$20.000 millones cuando el beneficiario es un gobierno aliado y el calendario electoral está en juego. El informe del CRS convierte el salvataje argentino en un precedente: una operación que puede terminar impulsando una reforma legal para limitar el margen de acción del Tesoro en futuras crisis internacionales.

Internacionales
2026-04-27T14:21:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias