Un italiano desde el kibutz: "Netanyahu dividió a Israel"

04.10.2026

ISRAEL (Adnkronos)- Luciano Assin vive desde 1976 en Sasa, junto a la frontera con Líbano. Tras el 7 de octubre habla de seguridad, del regreso a su hogar y de una sociedad israelí profundamente fracturada.

 

Luciano Assin nació en Milán en 1957 y apenas terminó el liceo tomó una decisión que marcaría su vida: en 1976 se instaló en Sasa, un kibutz del norte de Israel situado prácticamente sobre la frontera con Líbano. Cincuenta años después, desde allí analiza para Adnkronos cómo el ataque del 7 de octubre de 2023 transformó a Israel y cuestiona duramente al primer ministro Benjamin Netanyahu. 

"Desde nuestro punto de vista, el 7 de octubre tendría que haber sucedido precisamente en el norte", afirma. Explica que existía la percepción de que Hezbollah estaba preparado para una operación de esas características desde Líbano, por lo que sorprendió especialmente que el ataque se produjera desde Gaza. Para Assin, aquel día terminó afectando psicológicamente a todo el país. 

Una de sus consecuencias, sostiene, es que actualmente existe "mucha menos disposición a llegar a compromisos" cuando se discute la seguridad personal de los israelíes. Es una preocupación particularmente tangible en Sasa, donde la frontera forma parte de la vida cotidiana. 

Un año y medio lejos de casa

Tras el inicio de la guerra, el gobierno evacuó a los habitantes de Sasa ante el riesgo de un enfrentamiento con Hezbollah. Assin permaneció casi un año y medio fuera de su casa.

Pero cuando las autoridades autorizaron el retorno, asegura, prácticamente todos volvieron. "Diría que el 98% de quienes viven aquí regresó". Algunas familias se tomaron un año sabático, algo que -aclara- ya ocurría antes del 7 de octubre. Para él, la explicación está en la cohesión de la comunidad. 

Vivir allí significa convivir con la guerra de una manera difícil de imaginar desde lejos. "Aquí primero oyes caer las bombas y después escuchas las alarmas", resume. 

"Prefiero estar vivo y ser antipático"

Assin también reflexiona sobre el deterioro de la imagen internacional de Israel después de la guerra de Gaza. Reconoce que le molesta profundamente sentirse convertido en objeto de odio, aunque considera que quienes manifiestan ese sentimiento siguen siendo una minoría.

Y lo sintetiza con una frase contundente: "Prefiero estar vivo y ser antipático que estar enterrado y recibir una lágrima de emoción después de que me hayan matado". 

La ruptura provocada por Netanyahu

La parte más política de la entrevista aparece cuando habla de Benjamin Netanyahu. Assin sostiene que, antes de sus problemas con la Justicia, Netanyahu era un político de derecha, pero también un dirigente suficientemente pragmático como para no generar el rechazo que provoca actualmente.

"Después de sus problemas con la Justicia, dividió al país en dos", afirma. Netanyahu enfrenta desde hace años procesos judiciales por acusaciones de corrupción, que él rechaza. La relación que Assin establece entre esos procesos y la transformación política del primer ministro constituye su propia interpretación. 

Para el italiano del kibutz, esa fractura interna representa uno de los grandes problemas de Israel. Assin relativiza incluso la importancia de las etiquetas ideológicas tradicionales. Ser de izquierda, socialista o comunista, sostiene, no explica por sí solo el comportamiento de la sociedad israelí. A su juicio, los israelíes son esencialmente pragmáticos y observan la política desde las preocupaciones concretas de cada día. 

Su testimonio termina retratando dos consecuencias distintas del 7 de octubre: hacia afuera, una sociedad mucho más preocupada por su seguridad y menos dispuesta a asumir riesgos; hacia adentro, un Israel atravesado por una división política que, según Assin, Netanyahu contribuyó decisivamente a profundizar.

Desde Sasa, donde la frontera se ve a simple vista y la guerra se escucha antes incluso de que suenen las sirenas, Assin resume así un país en el que el trauma del 7 de octubre y la fractura política interna continúan conviviendo tres años después. 

Internacionales
2026-10-04T07:14:00

 

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