Un jarabe iraní para el enemigo estadounidense e Israeli
16.03.2026
CARACAS (Uypress/Ramiro Gómez*) - La agresión contra Irán como un escenario para la tercera guerra mundial. Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán la madrugada del sábado 28 de febrero con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
Los bombardeos causaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de varios altos cargos militares. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo iraní, fue elegido como su sucesor.
En respuesta a la ofensiva, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
Asimismo, bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo que se comercia en el mundo. La situación ha disparado los precios del petróleo.
Este jueves, 12 de marzo de 2025, el nuevo líder supremo se dirigió a la nación a través de un mensaje, por primera vez desde su nombramiento, y prometió vengar cada una de las muertes causadas por la agresión en el pueblo iraní. Además, calificó de "fundamental" seguir utilizando la medida de bloquear el estrecho de Ormuz, al tiempo que aseveró que se sopesa abrir otros frentes "donde el enemigo tiene poca experiencia y será extremadamente vulnerable".
Mientras, Washington sigue asegurando que "gana" en el conflicto que desencadenó y que la ofensiva terminará "muy pronto", ya que, supuestamente, "no queda nada que atacar". Por su parte, las Fuerzas Armadas del país persa informaron de más de 40 oleadas de ataques contra los artífices de la agresión.
Aunque Estados Unidos tiene, sin duda, el ejército más poderoso del mundo, Irán está golpeando a Estados Unidos y a sus aliados donde más les duele: en la economía.
Porque las guerras modernas no solo se ganan con bombas.
También se ganan controlando recursos y rutas estratégicas.
Estas son tres razones por las que Irán ha logrado presionar económicamente al mundo.
CONTROL DEL ESTRECHO DE HORMUZ
Por este estrecho pasa casi el 20% del petróleo que consume el planeta.
Es uno de los puntos más importantes de la economía mundial.
Irán tiene una enorme ventaja geográfica ahí.
Sus misiles, drones y lanchas militares pueden atacar barcos o bloquear el paso.
Eso significa que cada vez que hay tensión en esa zona, el precio del petróleo se dispara.
Y cuando sube el petróleo, sube todo:
la gasolina,
el transporte,
los alimentos,
y la inflación en todo el mundo.
GOLPEAR EL MERCADO DEL PETRÓLEO
Irán sabe que no puede competir militarmente con Estados Unidos.
Pero sí puede alterar el mercado energético mundial.
Ataques a instalaciones petroleras, amenazas a barcos y tensión constante en la región hacen que el petróleo suba.
Y cuando el petróleo sube, las economías occidentales sienten el impacto inmediatamente.
Porque su consumo energético es enorme.
SEGUIR VENDIENDO PETRÓLEO
A pesar de las sanciones y la guerra, Irán sigue exportando grandes cantidades de petróleo.
Gran parte de ese petróleo termina en Asia, especialmente en China.
Eso significa que mientras el conflicto afecta los mercados globales...
Irán sigue generando ingresos.
Y mientras esos ingresos continúen, el país puede seguir financiando su estrategia en la región.
Por eso esta guerra tiene una paradoja.
Estados Unidos domina el campo militar.
Pero Irán ha demostrado que en la guerra económica también se puede golpear muy fuerte.
Y cuando la economía mundial empieza a sentir el impacto...
la guerra deja de ser solo un conflicto militar y se convierte en un problema para todo el planeta.
*Ramiro Gómez es un comunicador alternativo latinoamericano experto en temas como el Medio Oriente, la revolución cubana, Nicaragua, Colombia, la revolución Bolivariana, la Unión Soviética y la Guerra Civil española.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias