GAZA / ALTO EL FUEGO Y LÍNEA AMARILLA

Un niño de 9 años murió por fuego israelí mientras recogía leña en el sur de Gaza

28.04.2026

GAZA (Uypress) – La información surgió este martes 28 de abril de 2026. Adel Lafi al Najar, un niño palestino de 9 años, murió por un disparo al este de Jan Yunis mientras recogía leña entre escombros cerca de la llamada “línea amarilla”, según fuentes sanitarias gazatíes y testigos citados por EFE.

Fuentes del hospital Nasser, en el sur de Gaza, y del Ministerio de Sanidad gazatí confirmaron a EFE que el niño falleció por fuego israelí. Testigos señalaron que se encontraba buscando leña y revisando restos de edificios destruidos cerca de la línea a partir de la cual permanecen apostadas tropas israelíes, en una zona donde acercarse se ha convertido en una actividad de riesgo permanente para la población civil.

En el mismo reporte, las autoridades sanitarias de Gaza informaron que una mujer de 49 años resultó herida en la cabeza por munición israelí en la zona conocida como Campamento Egipcio, en el norte de la Franja, también en las proximidades de la línea amarilla. Fue trasladada al hospital Shifa, en la ciudad de Gaza, con estado moderado.

La llamada línea amarilla fue establecida en el marco del alto el fuego de octubre de 2025 como una demarcación temporal de retirada israelí, pero desde entonces se transformó en una frontera interna dentro de Gaza. The Guardian informó que esa línea se desplazó hacia el oeste en varios puntos durante los seis meses posteriores al acuerdo, ampliando el área bajo control militar israelí más allá del 53% previsto inicialmente.

El mismo medio señaló que la línea está marcada en algunos lugares con bloques amarillos de hormigón, pero que alrededor de ella existe una zona no siempre visible ni claramente señalizada, donde personas y vehículos palestinos pueden ser considerados amenaza. El Ejército israelí sostuvo que trabaja para marcar la línea y que no apunta contra civiles por su sola cercanía, aunque la ONU ha advertido que atacar a civiles que no participan directamente en hostilidades puede constituir un crimen de guerra.

El caso de Adel Lafi al Najar se suma a una serie de muertes ocurridas pese al alto el fuego. Reuters informó el 24 de abril que la violencia en Gaza persistía con ataques casi diarios de Israel y que, según médicos palestinos, al menos 800 palestinos habían muerto desde la entrada en vigor de la tregua, mientras Israel afirma que militantes mataron a cuatro de sus soldados en ese período.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ya había advertido el 10 de abril que, seis meses después del anuncio del alto el fuego, los palestinos en Gaza seguían sin estar seguros. Volker Türk, alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, denunció un patrón persistente de muertes y afirmó que los ataques israelíes continuaban de forma rutinaria en la Franja.

Las cifras difundidas este martes por el Ministerio de Sanidad de Gaza y recogidas por Al Jazeera elevan a 818 los palestinos muertos y a 2.301 los heridos desde que el alto el fuego entró en vigor el 10 de octubre de 2025. Desde el inicio de la guerra, el 7 de octubre de 2023, el balance informado por las autoridades gazatíes asciende a 72.594 muertos y 172.404 heridos.

La muerte del niño vuelve a poner el foco en una realidad que el alto el fuego no logró cerrar: buena parte de la población de Gaza sigue viviendo entre ruinas, sin acceso seguro a recursos básicos y bajo amenaza en zonas donde las líneas militares se desplazan o no son comprendidas con claridad por los civiles. En ese contexto, actividades elementales como buscar leña, agua o restos útiles entre escombros pueden terminar convertidas en una exposición directa al fuego.

Internacionales
2026-04-28T09:47:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias