Venezuela entrega a EEUU el control de parte de su petróleo en un acuerdo histórico confirmado por Delcy Rodríguez
29.08.2026
WASHINGTON (Uypress)- Trump asegura que EEUU tendrá el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas venezolanas. Delcy Rodríguez confirmó el pacto, agradeció al mandatario estadounidense y anunció inversiones privadas superiores a US$ 100.000 millones para desarrollar 17 campos petroleros.
La relación entre Venezuela y Estados Unidos acaba de dar un giro que habría resultado difícil de imaginar pocos años atrás.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este viernes lo que calificó como "el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial": un entendimiento con Caracas que, según su versión, otorgará a Estados Unidos el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano.
Horas después, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó la existencia del acuerdo y agradeció expresamente a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, por su participación en una alianza que calificó como un "hito histórico" en las relaciones entre ambos países.
Pero las dos partes no describen exactamente de la misma manera lo que acaban de acordar. Trump pone el énfasis en el control estadounidense de las reservas. Rodríguez habla fundamentalmente de inversiones, recuperación de la producción y participación de operadores privados.
65.000 millones de barriles
Según Trump, el acuerdo asegura el "control mayoritario estadounidense" sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas ubicadas en Venezuela.
La dimensión es extraordinaria. Esa cantidad equivale aproximadamente al 21,5% de las reservas probadas venezolanas, estimadas en unos 303.000 millones de barriles, y supera ampliamente las reservas probadas estadounidenses.
Trump afirmó que la operación más que duplicará las reservas petroleras de Estados Unidos y permitirá incrementar sustancialmente el suministro de crudo.
También prometió que contribuirá a reducir el precio de los combustibles para los estadounidenses en el largo plazo, aunque especialistas advierten que cualquier aumento significativo de la producción venezolana demandaría años de inversiones y recuperación de infraestructura.
El presidente estadounidense señaló que la negociación estuvo encabezada por Marco Rubio y Pete Hegseth, en coordinación con Rodríguez y empresas privadas.
Delcy confirma y agradece a Trump
La respuesta de Caracas llegó poco después. Rodríguez confirmó el acuerdo, agradeció "altamente" a Trump y Rubio y sostuvo que permitirá incrementar considerablemente la producción venezolana mediante la participación de operadores privados.
Según la información difundida por el gobierno venezolano, el plan comprende 17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65.000 millones de barriles.
Caracas estima que podrían movilizarse más de US$ 100.000 millones en inversiones y generarse más de US$ 209.000 millones en tributos para el Estado venezolano. No se informó, sin embargo, en qué período se producirían esos ingresos.
Rodríguez sostuvo que las inversiones permitirán recuperar y reconstruir infraestructura estratégica y avanzar hacia la consolidación de Venezuela como potencia energética. El objetivo declarado por Caracas es aumentar la producción, generar empleo y elevar los ingresos de los trabajadores.
Venezuela produce actualmente alrededor de 1,23 millones de barriles diarios, según cifras divulgadas esta semana por la propia Rodríguez, todavía muy lejos de los niveles históricos alcanzados por el país.
Dos formas de contar el mismo acuerdo
Sin embargo, hay una diferencia significativa entre las comunicaciones de Washington y Caracas. Trump habla directamente de control mayoritario estadounidense sobre las reservas.
El gobierno venezolano enfatiza, en cambio, el ingreso de capital privado extranjero para explotar los yacimientos y la participación del Estado venezolano en los ingresos resultantes.
Reuters señala que todavía existen aspectos fundamentales sin aclarar. Trump no detalló la estructura jurídica del acuerdo ni explicó exactamente cómo Estados Unidos ejercerá ese control mayoritario. También existen interrogantes constitucionales y legales en Venezuela, donde el Estado conserva competencias centrales sobre la actividad petrolera.
Ese punto puede convertirse en uno de los principales debates políticos alrededor del pacto.
Porque no es lo mismo otorgar concesiones o derechos de explotación a compañías extranjeras que reconocer a otro Estado control sobre una parte de las reservas petroleras nacionales.
El petróleo que necesita Estados Unidos
Hay además una razón económica que ayuda a comprender el interés estadounidense.
Gran parte del petróleo venezolano es pesado y ácido, precisamente una clase de crudo que varias refinerías estadounidenses están preparadas para procesar y que puede complementar la producción estadounidense de petróleo más ligero.
La situación energética internacional ha incrementado además el valor estratégico de esos suministros.
Entre las compañías que podrían beneficiarse aparecen grandes actores estadounidenses. Chevron ya mantiene presencia en Venezuela, mientras distintos reportes mencionan también oportunidades para empresas de servicios petroleros como Halliburton.
Pero recuperar plenamente la capacidad venezolana no será sencillo. Décadas de insuficiente inversión, deterioro de infraestructura, sanciones y problemas de gestión redujeron drásticamente la producción de un país que posee las mayores reservas probadas de petróleo del planeta.
Una transformación geopolítica
El acuerdo tiene, finalmente, una dimensión que excede largamente el negocio petrolero.
Desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, Washington y Caracas pasaron rápidamente de décadas de enfrentamiento a un proceso de normalización bajo el gobierno encabezado por Rodríguez. Las relaciones diplomáticas fueron restablecidas formalmente en marzo y las sanciones comenzaron a levantarse progresivamente.
Ahora ese acercamiento desemboca en una asociación energética de una magnitud inédita. Rodríguez, antigua vicepresidenta de Maduro y una de las figuras centrales del chavismo durante años, agradece públicamente a Trump mientras abre campos petroleros venezolanos a una participación estadounidense extraordinariamente amplia.
Trump, por su parte, presenta el acuerdo en términos todavía más contundentes: Estados Unidos obtendría control mayoritario sobre reservas equivalentes a más de una quinta parte de todo el petróleo probado de Venezuela.
Por eso, detrás de las cifras -65.000 millones de barriles, 17 campos, US$ 100.000 millones de inversión- queda planteada una pregunta política de fondo. ¿Hasta dónde llega una inversión extranjera y dónde comienza la cesión de control sobre el principal recurso estratégico de Venezuela?
Los detalles jurídicos y contractuales del acuerdo todavía deberán responderla.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias