GEOPOLÍTICA GLOBAL

Xi aprovecha la guerra con Irán para proyectar a China como polo de estabilidad

23.04.2026

BEIJING (Uypress) - Xi Jinping cerró una semana especialmente intensa de diplomacia en Pekín, con reuniones de alto nivel con el español Pedro Sánchez, el vietnamita To Lam, el presidente mozambiqueño Daniel Chapo, el príncipe heredero de Abu Dhabi, Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, y el canciller ruso Serguéi Lavrov. La sucesión de visitas coincidió con la guerra con Irán y con un momento en que la política exterior de Donald Trump tensiona alianzas y reordena prioridades internacionales.

La señal más explícita llegó desde Europa. Durante su visita a China, Sánchez pidió a Pekín que asuma un papel más importante en asuntos como clima, seguridad, defensa y lucha contra la desigualdad, y sostuvo que Europa debe redoblar esfuerzos ante la retirada de Estados Unidos de varios frentes de liderazgo. Reuters añadió que el viaje del jefe del gobierno español se produjo en un contexto en el que varios gobiernos occidentales buscan vínculos más cálidos con Beijing por la creciente incomodidad con las políticas de Trump.

Beijing aprovechó además la semana para reforzar su perfil de actor útil en energía y seguridad. Con Emiratos Árabes Unidos, Xi sostuvo que la paz en Medio Oriente exige respetar el derecho internacional y evitar un retorno a la “ley de la selva”; con Arabia Saudita pidió mantener abierto el estrecho de Ormuz; y ante Mozambique subrayó que China está dispuesta a trabajar con África para enfrentar los efectos colaterales del conflicto en Medio Oriente. En paralelo, la visita de To Lam mostró que China también está profundizando su agenda regional en infraestructura, logística y seguridad con Vietnam.

Ese despliegue diplomático no es casual. Reuters informó que China aceleró sus gestiones en torno a la guerra con Irán mientras prepara una cumbre con Trump prevista para el 14 y 15 de mayo. En ese marco, Xi lanzó un plan de paz de cuatro puntos y el canciller Wang Yi mantuvo cerca de 30 llamadas y reuniones sobre la crisis. AP agregó que, aunque Beijing no es mediador oficial, su peso como principal comprador de petróleo iraní y su relación política con Teherán le dan una capacidad de influencia singular en las conversaciones de desescalada.

China intenta así presentarse como una potencia previsible en un escenario convulsionado. Ya en marzo, Reuters había señalado que el gobierno chino venía reforzando su mensaje de “ancla previsible” frente a la volatilidad geopolítica y al impacto económico de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Según esa lectura, la actual ronda de visitas no solo responde al interés por el mercado chino, sino también a la búsqueda de un interlocutor que ofrezca certidumbre diplomática y económica en medio del desorden global.

Eso no significa que Beijing haya reemplazado a Washington como centro del sistema internacional. Reuters y AP coinciden en que la influencia china en Medio Oriente sigue teniendo límites y que su diplomacia suele ser prudente, oportunista y de bajo riesgo, sin el respaldo militar que sí tienen otros actores. Pero la semana en Pekín dejó una imagen política nítida: mientras Estados Unidos se consume en la guerra con Irán y en sus propias fricciones con aliados, cada vez más gobiernos consideran a China no solo como socio comercial, sino también como un resguardo de estabilidad.

Internacionales
2026-04-23T13:36:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias