El FA pone freno a las listas colectoras: menos aparato y más política
18.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El Congreso VIII del Frente Amplio aprobó restringir la multiplicación de listas que acumulan votos para los mismos dirigentes. Una comisión deberá definir nuevas reglas antes de 2028, con vistas a las elecciones de 2029.
El Congreso aprobó una resolución que apunta a modificar una de las prácticas electorales más controvertidas dentro de la izquierda uruguaya: la proliferación de listas colectoras, utilizadas para acumular votos a favor de una misma candidatura al Senado o de un sublema departamental.
La decisión, adoptada durante el Congreso celebrado en el Palacio Peñarol, constituye un cuestionamiento a los mecanismos de acumulación electoral que han permitido obtener representación parlamentaria y departamental mediante la presentación de numerosas hojas de votación.
La resolución contó con el respaldo de las principales corrientes frenteamplistas y establece un calendario para introducir restricciones antes de las elecciones nacionales de 2029.
Una crítica a la fragmentación del Frente Amplio
El documento aprobado sostiene que la proliferación de hojas de votación y las denominadas colectoras debilitan el funcionamiento orgánico de la fuerza política.
También advierte que estos mecanismos favorecen competencias personales y sectoriales, fragmentan la identidad frenteamplista y dificultan que los ciudadanos comprendan las diferentes opciones electorales.
El cuestionamiento supone reconocer una contradicción: mientras el Frente Amplio reivindica su carácter de proyecto político colectivo, determinados mecanismos electorales estimulan la multiplicación de agrupaciones cuya principal finalidad es acumular sufragios.
Los dirigentes que se beneficiaron
Según informó El Observador, esta modalidad contribuyó a asegurar al menos tres bancas legislativas en las últimas elecciones. Entre los dirigentes mencionados figuran el senador Felipe Carballo, el actual ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, y la vicepresidenta Carolina Cosse. En los casos de Civila y Cosse, sus bancas son ocupadas actualmente por Gustavo González y Daniel Borbonet, respectivamente.
También tuvieron participación las agrupaciones Sumemos, vinculada a Humberto Castro, y Espacio Uruguay, de Yamandú Costa. En las elecciones departamentales, la alianza Compromiso Sumemos Uruguay consiguió más de 40 ediles mediante este tipo de acumulación.
Se trata de mecanismos electorales utilizados dentro de las reglas vigentes. La discusión del Congreso no implica que esas candidaturas hayan cometido irregularidades, sino que cuestiona políticamente la conveniencia de mantener el sistema.
Cuatro objetivos para cambiar las reglas
La resolución encomienda a una comisión interna elaborar una propuesta que permita reducir la cantidad de hojas de votación y establecer condiciones más exigentes para habilitarlas. También plantea priorizar la pertenencia al proyecto colectivo por encima de la acumulación personal o sectorial y evitar que la multiplicación de listas genere confusión entre los electores.
La comisión deberá presentar sus conclusiones antes de diciembre de 2027. El primer Plenario Nacional de 2028 tendrá la responsabilidad de considerar y resolver las modificaciones. Por ahora, el Congreso no estableció un número máximo de listas ni definió las condiciones concretas que deberán cumplir los sectores.
Un cambio que toca intereses internos
La decisión no será sencilla de instrumentar. Las listas colectoras han permitido a sectores pequeños y agrupaciones territoriales obtener representación, negociar acuerdos y fortalecer su presencia electoral. Restringirlas podría modificar el equilibrio interno entre sectores tradicionales, nuevas agrupaciones y dirigentes con estructuras propias.
El desafío será evitar que la reducción de listas termine limitando la participación de corrientes minoritarias legítimas.
La resolución abre, por tanto, una discusión que va más allá de la ingeniería electoral: qué debe pesar más en la organización frenteamplista, la representación de su diversidad política o los mecanismos de acumulación que favorecen proyectos individuales.
El Congreso optó por revisar esos mecanismos. La verdadera prueba llegará cuando deban aprobarse las nuevas reglas y aplicarse a los propios dirigentes que hasta ahora se beneficiaron de ellas.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias