El clavo en el sillón (2). Esteban Valenti
19.03.2026
MONTEVIDEO (Uypress/Esteban Valenti) - Estoy abusando de vuestra paciencia, disculpen. Escribí un libro que se llama "El clavo en el sillón", poco después que el Frente Amplio perdiera las elecciones en el 2019.
Los clavos en los sillones tienen dos usos, pueden servir para los que aman los sillones más que nada en el mundo y harían cualquier cosa por preservarlos o cambiar a otro sillón del poder, la otra utilidad, esta positiva, es que te pinchan, te obligan a estar atentos, a trabajar al ritmo adecuado, porque te recuerdan que la gente espera, necesita y es exigente.
Se va a decidir si se hace un sistema realmente transformador del tráfico de la zona metropolitana y uno de los elementos claves es esa decisión va a medir si algunos sillones muy importantes, sobre todo el del Intendente de Montevideo, tendrá un clavo o no.
Para hacer ese proyecto en el que participaron la facultad de arquitectura, a la que siempre y hoy también le tengo un gran respeto y otros técnicos y no comenzó a partir del túnel, terminó en el túnel debajo de todo 18 de julio como la única solución. No solo a los problemas cada día peores que tiene el tránsito de Montevideo, a la decadencia cada día más evidente del centro y particularmente 18 de julio, y lo más importante, cada día que pasa los habitantes de la zona metropolitana pasan más tiempo arriba del ómnibus, sean a gas oil o eléctricos, lo que mejora es el confort, el tiempo sigue allí, comiéndose una parte de esas vidas. Y seguirá devorado.
Hablemos de cosas prácticas, de esas que están de moda ahora, no nos distraigamos en referencias históricas, hablemos de cosas cotidianas.
Me tomé el trabajo de recorrer ayer Montevideo en un día normal y de hablar con amigos de estacionamientos y además de la experiencia que tengo de venir todos los días a trabajar y con un poco de imaginación, que es una virtud que es muy difícil de reclamarles a algunos gobernantes pegados a sus sillones, les digo despiadadamente que dentro de dos años, está ciudad colapsa, tendremos problemas sin solución agravados por ómnibus de articulados gigantes circulando por la superficie. Ya está cada día peor la situación imaginen con calles ocupadas por ómnibus gigantes. Se irá todo al diablo.
Pero esto no es solo para los automovilistas, esto es para todos los habitantes, a nadie le gusta vivir en una ciudad en el caos del tráfico.
Ahora vayamos a los usuarios del transporte colectivo de pasajeros, hagan lo que hagan, si solo son parches para evitar los clavos del poder, no cambiará nada, empeorará. Los semáforos no los saca nadie. Y a pesar de que escribí muchas veces sobre la necesidad de rediseñar integralmente todo el tránsito por Montevideo, milagros no hará nadie. No hay solución por esa vía, de peor en peor.
Con el túnel, por lo que salió en la prensa el ahorro del tiempo es fundamental, la eliminación de semáforos y la transformación radical de 18 de julio e incluso de la cada día más decadente Ciudad Vieja, una joya que dejamos degradarse lastimosamente, excepto por algunas calles privilegiadas.
Hice unos cálculos: Viajando desde Malvín hasta la Plaza Independencia, con el sistema completo del Metrobus, yo lo llamó así se ahorran 20 minutos de tiempo de ida y 20 minutos de vuelta, si se viene desde la curva de Maroñas, son otros 20 minutos de ahorro, pero... en el viaje desde Tres Cruces se ahorran 15-16 minutos. ¿Pero como es que en un trayecto mucho más corto que los anteriores se ahorra casi lo mismo? Por una razón muy simple y comprensible por cualquiera, es porque la mayor cantidad de tiempo se ahorra en el trayecto subterráneo, sin semáforos, donde además los tremendos ómnibus no molestan al resto del tráfico. Si se le quita la parte subterránea, se le quita el alma y la utilidad principal, tendremos unos mastodontes circulando por el centro y un caos multiplicado por cinco.
Claro que para Canelones de lo importa mucho por dónde van los ómnibus en Montevideo, su tramo del sistema es por un cantero central, fuera del ruido de la construcción no hay inconvenientes, ni siquiera tendrá un clavo en el sillón.
Así que los que nos estamos jugando los montevideanos, los canarios, los ciudadanos que visitan la ciudad y los futuros turistas es en que ciudad viviremos y como pasaremos una parte importante de nuestras vidas.
Es mucho más grave para los trabajadores y estudiantes o cualquiera que es o podría ser usuario del nuevo sistema, como sucede en muchas ciudades del mundo, que la gente que tiene coche utiliza el transporte público, cómodo, rápido.
Calculemos la media del tiempo que se ahorra, 18 minutos, por ida y a la vuelta, son 36 minutos, por 180 días anuales, son 6.480 minutos en un año. Son 4.5 días...!!!! Eso para el sector "privilegiado de la población que tiene que tomar el ómnibus 5 días por semana, menos vacaciones, paros etc. Pero los que quieran ir a comprar, a visitar parientes etc. Se ahorran 4.5 días completos, las 24 horas al año, y 36 minutos por día y por lo tanto 180 minutos por semana. Para ello es IMPRESINDIBLE EL TUNEL.
Claro habrá que afrontar problemas, ruidos, dificultades, pagar mucha plata, pero resolver por decenas de años el futuro de Montevideo. Nada menos.
En dos al máximo tres años si cumplen los dueños del poder y las empresas, si los profesionales son de primera, si se trabaja a un ritmo adecuado, en tres años tendremos esos resultados y Montevideo será otra, porque el centro y la Ciudad Vieja son el corazón de Montevideo, no los shoppings.
Que a este proyecto se oponga ferozmente Lema, no es un problema partidario, es una mentalidad, conservadora, miedosa y además la seguridad que por varias décadas no podrán ganar las elecciones departamentales de Montevideo y Canelones. Ese es el superior interés del candidato perpetuo a la Intendencia de Montevideo.
Es cierto habrá otros bastante incomodos en los próximos tres años, los que tengan la responsabilidad de que las empresas cumplan los plazos contenidos en los contratos, que el peor espíritu uruguayo forjado durante décadas de acostumbrarse a explicar todo triunfe sobre el bienestar de los uruguayos.
Incomodará al que sentirán todos los días al llegar a su sillón un clavo, bien punzante y exigente que les pinchará sobre sus obligaciones INEXORABLES, las que deberían ser normales, la de cumplir plazos, obligaciones y hacer cosas importantes.
Si todos te aplauden es que no estás haciendo nada importante, lo importante ES QUE LA OBRA QUE TE PROPONES MARQUE LA VIDA Y LA HISTORIA DE LOS QUE TE VOTARON Y DE TODOS LOS OTROS.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)