Explicaciones de Orsi por la camioneta no cierran el caso y abren dudas sobre la campaña y la interna del gobierno
11.06.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- La falta de información sobre el uso de un vehículo donado durante la campaña, las interrogantes sobre una rifa no registrada y la negativa de Presidencia a divulgar documentos sobre la elección del auto de la asunción generaron nuevas preguntas y tensiones dentro del Frente Amplio y del entorno presidencial, según informó semanario Búsqueda.
Lejos de cerrar la polémica por la compra de una camioneta Hyundai Santa Fe con un descuento de US$ 25.000 días antes de asumir la Presidencia, las explicaciones brindadas por Yamandú Orsi y su entorno han abierto nuevas interrogantes sobre el manejo financiero de la campaña electoral de 2024 y han generado malestar dentro del propio oficialismo.
La controversia se profundizó luego de que trascendiera que el mandatario utilizó como parte de pago de su camioneta una Renault Stepway que había sido donada por Car One durante la campaña electoral. Ante las críticas, Orsi, el secretario de Presidencia Alejandro Sánchez y el director de la Oficina Nacional del Servicio Civil, Sergio Pérez, sostuvieron que las donaciones realizadas a la campaña correspondían al candidato y no al partido, por lo que el entonces presidente electo podía disponer del vehículo.
Además, explicaron que el comando de campaña registró un superávit superior a los US$ 400.000, posteriormente transferido al Frente Amplio en abril de 2025, y que dentro de ese monto se incluía el valor correspondiente a la camioneta Renault. Sin embargo, integrantes de la Comisión de Finanzas de la fuerza política admitieron no haber participado de ese proceso ni disponer de información detallada sobre la composición de esos fondos.
Las dudas también alcanzan a la rifa organizada durante la campaña para sortear precisamente la Renault Stepway. Según informó Presidencia, se vendieron 392 bonos de colaboración a US$ 200 cada uno, recaudándose cerca de US$ 79.000. Como el número ganador no fue comercializado, el vehículo quedó en poder de Orsi.
No obstante, el director nacional de Loterías y Quinielas, Marcelo Visconti, confirmó que el sorteo nunca fue registrado ni autorizado ante los organismos competentes, pese a que la normativa vigente exige ese trámite cuando se superan determinados montos de emisión. El jerarca aclaró que actualmente la repartición no dispone de herramientas legales para intervenir debido al tiempo transcurrido desde la realización del evento.
A estas interrogantes se suma otro aspecto que continúa sin aclararse completamente: la elección del vehículo Hyundai Ioniq utilizado durante la ceremonia de asunción presidencial del 1º de marzo de 2025. La coincidencia entre la automotora involucrada en la venta de la camioneta de Orsi y la empresa que facilitó el vehículo para la ceremonia alimentó cuestionamientos políticos y pedidos de información.
Aunque Presidencia asegura que existió un proceso de evaluación técnica y que el mandatario no participó en la selección, el gobierno resolvió no hacer público el informe interno que presuntamente fundamentó la decisión. El diputado colorado Felipe Schipani solicitó formalmente acceso a esa documentación mediante un pedido de informes.
Las revelaciones también tuvieron consecuencias dentro del gobierno. Fuentes del Poder Ejecutivo y del Movimiento de Participación Popular señalaron que varios de los principales dirigentes que rodean al presidente desconocían que la Renault donada en campaña había sido utilizada como parte del pago de la Hyundai.
Entre quienes no estaban al tanto de la operación figuraban el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y otros referentes del MPP con responsabilidades de primer nivel en el gobierno. Esa asimetría de información generó malestar interno y alimentó cuestionamientos sobre la forma en que se gestionó políticamente la crisis.
Las diferencias quedaron expuestas también en declaraciones públicas. Mientras dirigentes como Fernando Pereira intentaron dar por cerrado el episodio, otros referentes frenteamplistas, entre ellos el intendente de Montevideo Mario Bergara y el exintendente de Canelones Marcos Carámbula, consideraron que todavía existen aspectos que requieren mayores explicaciones y un manejo más transparente de la información.
En paralelo, la estrategia comunicacional de Presidencia quedó bajo cuestionamiento. Dentro del Frente Amplio existe una evaluación extendida de que los errores en la gestión pública del caso agravaron una situación que inicialmente estaba circunscripta a una declaración patrimonial y terminó convirtiéndose en la crisis política más compleja que ha enfrentado el gobierno de Orsi en sus primeros meses de gestión.
Aunque el presidente resolvió donar la camioneta Hyundai a la Administración Nacional de Educación Pública y el oficialismo procura clausurar el debate, las preguntas sobre el financiamiento de la campaña, el destino de algunos aportes y los mecanismos de toma de decisiones continúan proyectando sombras sobre un episodio que el gobierno aún no logra dejar atrás.
Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias