Expo Prado: Relaciones Exteriores pidió evitar el stand de Malvinas y luego dio marcha atrás

13.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- Tras una queja de Argentina, el ministerio exhortó a legisladores a no vincularse con el stand de la Expo Prado. El senador colorado Pedro Bordaberry protestó y la nota fue retirada.

 

Una gestión diplomática de Argentina por la presencia de un stand vinculado a las islas Malvinas en la Expo Prado derivó en una controversia política interna y obligó al ministerio uruguayo a retroceder, según informa diario El País.

La Embajada argentina manifestó su rechazo a la forma en que el espacio presentaba al archipiélago y cuestionó además la distribución de folletos que consideró de contenido político. A partir de esa queja, el Ministerio de Relaciones Exteriores trasladó al Parlamento una exhortación para que los legisladores evitaran mantener contactos institucionales con el stand. 

La comunicación provocó la reacción del senador colorado Pedro Bordaberry, quien cuestionó que Cancillería pretendiera indicar a integrantes del Poder Legislativo con quién podían o no relacionarse dentro de una exposición privada. Tras ese planteo, el ministerio resolvió dejar sin efecto la misiva inicial.

La queja argentina

La controversia tiene como trasfondo la histórica disputa entre Argentina y Reino Unido por la soberanía de las Malvinas. Buenos Aires objetó particularmente la denominación utilizada en el stand y el material distribuido porque considera que cualquier presentación de las islas como una entidad política autónoma puede interpretarse como una forma de reconocimiento de la administración británica.

Argentina mantiene que las Malvinas forman parte de su territorio y reclama la reanudación de negociaciones con Reino Unido bajo las resoluciones de Naciones Unidas. En los últimos meses, además, el gobierno argentino volvió a endurecer públicamente su posición sobre la cuestión.

Uruguay, por su parte, ha respaldado históricamente el reclamo argentino de soberanía y la búsqueda de una solución negociada. El problema surgió cuando esa posición diplomática pasó del plano de la política exterior a una recomendación dirigida directamente a legisladores uruguayos.

Bordaberry cuestionó la exhortación

Bordaberry objetó que el Poder Ejecutivo pudiera formular ese tipo de indicaciones a integrantes de otro poder del Estado. La discusión, por tanto, dejó de concentrarse únicamente en Malvinas y pasó a abarcar una cuestión institucional: hasta dónde puede llegar Cancillería al trasladar al Parlamento un pedido diplomático formulado por otro país.

La cartera terminó revisando su actuación y anuló la comunicación. Ese retroceso no modifica la posición histórica de Uruguay sobre la soberanía argentina de las islas, pero sí marca una distinción entre la línea diplomática del país y la autonomía de los legisladores para decidir su participación en actividades públicas o privadas. 

Un conflicto que se repite en la Expo Prado

La presencia de espacios vinculados a las Malvinas en la Expo Prado ya provocó controversias en años anteriores. En 2022, el gobierno argentino expresó formalmente su malestar por un stand británico instalado en la exposición de Montevideo y rechazó la presencia de representantes de las islas, una situación que venía repitiéndose desde años anteriores. 

También existen antecedentes de protestas de legisladores argentinos por stands identificados como pertenecientes a las "Falkland Islands". Incluso el Parlamento del Mercosur aprobó en 2025 una declaración que cuestionó actividades británicas vinculadas a las islas y pidió a Uruguay y Paraguay evitar acciones que pudieran ser interpretadas como reconocimiento institucional de una autoridad isleña independiente.

La línea fina entre diplomacia y Parlamento

El episodio vuelve a plantear una dificultad recurrente para Uruguay. Montevideo respalda diplomáticamente la posición argentina sobre Malvinas, pero al mismo tiempo mantiene relaciones normales con Reino Unido y no controla las actividades privadas o comerciales que puedan desarrollarse dentro de eventos como la Expo Prado.

La situación se volvió más sensible cuando Cancillería intentó trasladar la preocupación argentina al Poder Legislativo. La decisión posterior de retirar la exhortación indica que el propio ministerio terminó reconociendo los límites de esa intervención.

El resultado es una secuencia políticamente incómoda: Argentina presentó una queja, Cancillería la transformó en una recomendación dirigida a legisladores y, tras la reacción interna, debió dejarla sin efecto.

La disputa por las Malvinas volvió así a ingresar en la política uruguaya, esta vez no por una declaración sobre soberanía, sino por una pregunta institucional mucho más concreta: hasta dónde debe llegar Uruguay para acompañar diplomáticamente a Argentina sin interferir en la autonomía de sus propios representantes electos.

Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

Política
2026-09-13T09:36:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias