Informe tratado en el Plenario
Frente Amplio reconoce el desánimo de su militancia y reclama un nuevo rumbo para el gobierno
08.08.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El documento que orientará el Congreso de octubre admite problemas en la gestión política, errores de comunicación y falta de coordinación dentro del gobierno. La conducción frenteamplista plantea reconstruir el vínculo con las bases y recuperar un proyecto capaz de volver a entusiasmar.
El Frente Amplio (FA) desarrolla este sábado un nuevo Plenario Nacional, en el que se tratará y aprobará el "documento base" del Congreso Ordinario a desarrollarse en octubre, que se denominará "José Pepe Mujica", según nota del colega Matías Kapek para La Diaria. Este insumo es el resultado del trabajo en cuatro comisiones a partir de un "índice temático" que la Mesa Política aprobó semanas atrás. Luego del plenario, y en la previa del congreso, será discutido en los comités de base.
En su introducción, la "propuesta de informe", a la que accedió la diaria, deja claro que su objetivo es "orientar la discusión del Congreso, que tiene el objetivo de delinear el rumbo estratégico que orientará la acción política, programática y orgánica de nuestra fuerza política en la etapa que se avecina de cara a la consolidación de la construcción de una nueva síntesis de izquierda, progresista y popular".
"Balance político": el después de la campaña
En sus cuatro capítulos el documento profundiza en distintos temas y deja entrever una serie de ejes que son transversales a las preocupaciones de la fuerza política. El segundo capítulo, de "balance político", se destaca por poner sobre la mesa elementos coyunturales que hacen a las dificultades que se vislumbran como fuerza política de gobierno.
En líneas generales, se señala la necesidad de "incorporar una mirada autocrítica sobre las debilidades de la estructura orgánica en parte del interior del país". Asimismo, se plantea la importancia de no partir "del supuesto de una sociedad civil organizada de forma homogénea y con los mismos niveles de desarrollo cuando en gran parte del país existe un tejido social más débil y fragmentado". Y se marca el desafío de "reconstruir y ayudar a construir tejido social y comunitario" como "una condición indispensable para ampliar la participación democrática y disputar la hegemonía cultural en todo el país".
En un recuento de hechos se señala que desde el congreso de 2021 -fecha que delimita el balance que se pretende hacer-, se logró culminar "un ciclo exitoso" a nivel electoral. Con ese punto de partida, se plantea la necesidad de encontrar "algunas razones" que puedan "explicar por qué este cuarto gobierno frenteamplista inició su gestión en marzo de 2025 con niveles de popularidad inferiores a los registrados en los tres anteriores".
Sobre esto, se analiza que "la construcción de visiones antagónicas de las precandidaturas mayoritarias" y "el debate en torno a la reforma constitucional sobre seguridad social" se "hicieron sentir durante la campaña", pero "no fueron capaces de detener el compromiso militante". Pese al éxito logrado por ese compromiso, se sostiene que "algunos de estos elementos continúan presentes" y "constituyen desafíos" que aún se deben "superar para fortalecer la cohesión política y social" del FA.
Si bien se reconoce que se debe "enfrentar un sistema comunicacional organizado por la derecha política y económica" y a la "permanente producción de desinformación" que surge desde redes sociales, se profundiza que el desafío fundamental para "un nuevo ciclo de transformaciones de izquierda, populares y progresistas" está en "el vínculo entre la fuerza política, el gobierno, los trabajadores y las organizaciones sociales". Es ese uno de los principales puntos de la autocrítica.
"Balance político": la desconexión
"Resulta imperioso reconocer la enorme carencia anímica que aqueja hoy a muchos/as de los/as militantes en los Comités de Base, como así también a una parte no menor de las direcciones intermedias, llámense departamentales, coordinadoras o zonales a partir de problemas en la 'gestión de la política' y errores en la comunicación del gobierno nacional", señala el documento.
Más allá de la responsabilidad que se reconoce desde la fuerza política, también se sostiene que "viene siendo notoria también la falta de coordinación dentro del propio gobierno". "Esto -que además de ser uno de los motivos principales que han incidido según las mediciones de opinión para la cada vez más baja popularidad del gobierno, principalmente entre los y las frenteamplistas- ha generado un gran malestar y desorientación en la militancia más estrecha, alimentando dudas y disconformidades", se refuerza.
Esta situación de desazón, según se reconoce, son "los primeros escollos a superar". Sin embargo, se marca que "está claro que la fuerza política sola, sin la ayuda del gobierno, no los podrá corregir". Se plantea como una de las claves "escuchar y metabolizar las críticas a la fuerza política y al gobierno" para así "volver a entusiasmar y a fortalecer a ese centenar de miles de frenteamplistas".
Asimismo, se recuerda que son estos militantes quienes le permiten a la fuerza política "hacer frente al discurso y el accionar de una derecha que miente descaradamente y se muestra cada vez más desestabilizadora y despreocupada por el debilitamiento del debate político".
Se deja claro que "se torna necesaria una mayor y mejor coordinación entre fuerza política y gobierno que ponga de manifiesto una revalorización de la acción, del lenguaje y del discurso y una gestión de la política fundada en la construcción de un relato común basado en los principios y valores definidos en nuestros documentos fundacionales y profundizados en el Congreso Rodney Arismendi".
"Este relato común debe permitir que cada decisión de gobierno sea comprendida como parte de un proyecto estratégico de transformación y no como una sucesión de medidas aisladas", se refuerza en la misma línea. "La consolidación de un nuevo ciclo de izquierda popular y progresista exige combinar memoria histórica, capacidad autocrítica y vocación de futuro", se concluye.
Las claves para "pensar la izquierda del futuro"
El último capítulo, marcado en el índice temático aprobado en la mesa política como "Pensar la izquierda del futuro", dejó una serie de hitos concretos que buscan encauzar una serie de problemas que son marcados a lo largo del documento. Por ejemplo, se plantea a los "Comités de Base como motores del cambio". Se sostiene que "el Comité debe estar genuinamente al servicio de la comunidad, potenciando su capacidad de articulación entre los diferentes niveles de gobierno" y "las organizaciones sociales".
A propósito, otro de los planteos que aparece es el de atender "el papel de las juventudes en la fuerza política" a la luz de procesos que han llevado en otras parte del mundo a que "las derechas" logren "captar el voto joven". Ante eso se propone "la creación de comisiones de jóvenes a nivel barrial, departamental y cultural, así como en todos los ámbitos donde tengan presencia".
También se sugiere la creación de la Comisión Nacional Electoral y la Comisión del Exterior. La primera se encargará de "un trabajo permanente con una estructura establecida y clara que dinamice y fortalezca a toda la militancia que participa en los temas electorales". En cambio, la segunda atenderá "la situación de los Comités de Base en el exterior" frente a "la necesidad de una vinculación orgánica más fluida, asegurando la participación en las instancias orgánicas".
También se marcó que "es prioritaria la definición de un Plan de Acción Territorial orientado a consolidar el funcionamiento y la capacidad política de las direcciones territoriales". "Este plan debe abordar el desarrollo de canales eficientes para el flujo continuo de información en todos los niveles de la estructura y definir una estrategia global de comunicación que se adapte y dialogue con los códigos, realidades e identidades de cada territorio", apunta el documento.
También se propone la "creación de una comisión que analice y realice una propuesta" en relación con las "colectoras de votos", es decir, cuando se crean cientos de listas electorales con la finalidad de acumular para un sublema, una estrategia electoral que han adoptado distintos sectores del FA y que ha generado cuestionamientos a la interna. El objetivo es discutir la propuesta en el Plenario Nacional de 2028.
Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias