APLAUSO
Fuerza Renovadora homenajea a Enrique Iglesias
11.08.2021
MONTEVIDEO (Uypress) - La fuerza política realizará un festejo y homenaje al Cr. Enrique Iglesias, a instancias de sus 90 años. “Miembro de una familia de inmigrantes, en búsqueda de mejores horizontes y mejores oportunidades, el país me ofreció el acceso a un sistema educativo que no sólo me formó en el conocimiento y en valores”, afirmaría el protagonista, “sino que me permitió abrir puertas y realizarme en mi vida profesional nacional como en la vida internacional”.
Economista, doctorado en Derecho, escritor y político, con una proficua actuación a nivel nacional y en el exterior, el Cr. Enrique Iglesias se ha desempeñado como primer Presidente del Banco Central del Uruguay, Ministro de Relaciones Exteriores a la salida de la dictadura, Secretario Ejecutivo de la CEPAL, Presidente del BID, Secretario General de la Secretaría General Iberoamericana, Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Fuentes de Energía, Nuevas y Renovables, y Asesor Especial de la Unión Europea en la crisis venezolana, entre otros rubros, siempre con generalizado reconocimiento.
Ha sido distinguido como Doctor Honoris Causa en Universidades de Chile, España, México, Perú, y nuestra Udelar, así como galardonado con premios honoríficos en Brasil, Costa Rica, España, Estados Unidos, Francia, Japón, México, y la Unesco. Desde el año 2014, asimismo, el CEAPI (Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica) ha instituido el premio Enrique V. Iglesias al Desarrollo del Espacio Empresarial Iberoamericano, que reconoce "a quienes más contribuyen a la relación entre los países mediante su actividad económica, inversiones conjuntas y promoción del comercio."
Sin duda una trayectoria impresionante, impregnada de esa bonhomía, de esa abstinencia de vanidad, de ese compromiso solidario con las más desprotegidos que distingue su carácter.
Para nosotros, para quienes nacimos y nos formamos generacionalmente en un mundo de guerra fría y de búsqueda de nuevos paradigmas políticos, sociales y económicos, la figura del Cr. Enrique Iglesias se asocia indisoluble con la instancia de la C.I.D.E. (Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico) en los años 60, de la que fue su Secretario Técnico, y principal referente. Aquella usina de ideas, de análisis y de propósitos, de energías y de elaboración de un nuevo curso colectivo para un país en crisis, que permitiera navegar las tempestuosas aguas a que nos sometía el mundo globalizado de la posguerra.
Más allá de cualquier valoración, la CIDE fue una puesta a punto de la realidad y las posibilidades de nuestra sociedad, hacia un destino en construcción colectiva. En palabras del propio Iglesias, fue "hurgar en el futuro y analizar a un Uruguay en proyección. Al Uruguay de hoy junto a un Uruguay del futuro. Y el resultado de esa confrontación dio lugar al Plan".
Fue el aporte de la intelectualidad, de una Universidad de la República que estrenaba su autonomía, montando "alrededor de sí un proceso de conocimiento sistemático de la realidad nacional y de discusión de la misma con los más variados sectores de la opinión pública: núcleos empresariales, obreros, intelectuales, internacionales, etc., en forma abierta, franca y amplia", en una nueva interpretación de los conceptos del consenso y la tolerancia.
Con la CIDE, la reforma tributaria sobre la base del impuesto a la Renta, el Plan Nacional de Vivienda, la vivienda cooperativa, la reforma de las estructuras agrarias y de la "institución propiedad", para "actualizarla en una nueva dimensión social; el Plan de Salud, las reformas en el sistema educativo y el reordenamiento del Estado "para transformar a la burocracia nacional en un instrumento del progreso del País, y no en un simple refugio a la desocupación".
Conceptos e instrumentos que, de ahí en más, nutrieron los programas partidarios y las propuestas de las organizaciones sociales, de la CNT, del Congreso del Pueblo. Y que aún hoy permanecen vigentes en la utopía colectiva de nuestra sociedad, en tanto "un plan de desarrollo económico es, antes que nada, un plan social".
Desde ese lugar, entonces, saludamos al Cr. Enrique Iglesias en palabras de su propia autoría: "La racionalidad económica a que puede conducirnos la mano invisible del mercado, sólo puede ser aceptable éticamente, si es acompañada por la mano claramente visible de la justicia y la solidaridad dentro de cada sociedad y entre pueblos y naciones.
Sin esa solidaridad y los principios éticos que la acompañan, la racionalidad económica pura que aprendimos en los claustros, deja de tener su legitimidad social."
Liliam Kechichian
Senadora De La República
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias