HIF espera una definición y el intendente Olivera presiona al gobierno

09.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress/José W. Legaspi)- El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, dice que "la pelota está del lado de Uruguay" y rechaza que US$40/MWh sea un subsidio, mientras Cardona defiende otra mirada.

 

La eventual instalación de HIF Global en Paysandú, proyectada como una de las mayores inversiones privadas de la historia de Uruguay, volvió a quedar en el centro de una discusión que trasciende el proyecto y alcanza a la propia estrategia industrial del país: qué condiciones debe ofrecer el Estado para atraer inversiones de gran escala y dónde está el límite entre una política de promoción y un subsidio a una empresa privada.

El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, aseguró este martes en el programa 8AM de Canal 4 que la definición sobre HIF podría producirse en cuestión de "días o semanas" y sostuvo que, en este momento, las decisiones pendientes dependen más del gobierno uruguayo que de la compañía.

"Hoy la pelota está más del lado de Uruguay que de la empresa", afirmó Olivera, quien consideró que el país ha empleado más tiempo del necesario en resolver algunos de los asuntos pendientes.

El punto central continúa siendo la energía. Según explicó el intendente, HIF plantea que el costo de la electricidad necesaria para su planta se ubique en el entorno de US$ 40 por megavatio hora. Olivera rechazó que esa condición pueda ser considerada un subsidio y sostuvo que se trata de asegurar un suministro firme y a un precio que haga económicamente viable la inversión.

La cuestión es particularmente sensible porque el costo de la electricidad constituye uno de los factores determinantes para una planta destinada a producir combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde y dióxido de carbono.

Olivera: primero debe resolver Uruguay

La interpretación del intendente es que HIF ya avanzó lo suficiente como para que ahora corresponda al Estado uruguayo resolver los aspectos todavía pendientes.

Una vez adoptadas esas decisiones, agregó, será la compañía la que deberá avanzar hacia el denominado cierre financiero, es decir, conseguir el financiamiento necesario para concretar efectivamente la inversión.

Olivera descartó además, según la información que maneja, que actualmente exista un riesgo inmediato de que HIF abandone Uruguay para instalar el proyecto en otro país. 

Sus declaraciones agregan un nuevo capítulo a las diferencias que desde hace meses mantiene con la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona.

En julio, Olivera había cuestionado directamente la actuación de la ministra y afirmó que, si HIF finalmente se instalaba en Paysandú, sería "pese a ella". Sostuvo entonces que Cardona no transmitía las certezas que, a su juicio, necesita una inversión de esta magnitud. 

Cardona respondió cuestionando la actitud del intendente y recordó que durante la administración anterior tampoco se había alcanzado un acuerdo definitivo con la empresa. 

La discusión sobre el "subsidio"

Detrás del enfrentamiento político existe, sin embargo, una discusión económica de fondo. El debate consiste en determinar si ofrecer a HIF energía en las condiciones que necesita para hacer viable su proyecto constituye una herramienta legítima de política industrial o si supone trasladar al Estado -y eventualmente al resto de los usuarios del sistema eléctrico- parte del costo de una inversión privada.

Olivera se ubicó claramente en la primera posición: niega que los aproximadamente US$ 40/MWh reclamados por la empresa constituyan un subsidio.

Desde filas vinculadas a UTE, en cambio, han surgido cuestionamientos sobre las condiciones energéticas solicitadas. El exvicepresidente de la empresa pública Pablo Ferrari llegó a considerar que algunas de las condiciones negociadas podían significar un "subsidio estatal" a favor de HIF.

Cardona ha mantenido una posición más cautelosa frente a las condiciones que comprometan al sistema eléctrico. Sus reparos con HIF, además, anteceden a su llegada al ministerio: cuando integraba el directorio de UTE por el Frente Amplio cuestionó aspectos de la negociación y las garantías que podía asumir la empresa estatal.

De todos modos, no corresponde atribuirle a Cardona una oposición al proyecto HIF. La ministra ha reiterado que la negociación continúa y este domingo informó que el MIEM ya entregó su informe, mientras Presidencia centraliza actualmente los intercambios con la compañía. Según Cardona, el gobierno no ha recibido de HIF ninguna comunicación que permita interpretar como negativa su respuesta a las condiciones planteadas por Uruguay. 

También existe una diferencia sobre el momento real de la negociación. Mientras Olivera ha insistido en la proximidad de una definición, Cardona señaló recientemente que todavía no existe un contrato y recordó que la empresa deberá obtener financiamiento antes de adoptar su decisión final de inversión.

Cardona presenta su Plan Industrial

La controversia adquiere una dimensión adicional porque se produce al mismo tiempo que el Ministerio de Industria presentó oficialmente el Plan Industrial Uruguay, con horizonte hacia 2050.

El documento busca, según el MIEM, reposicionar la política industrial en el centro del debate nacional y establecer bases para una política de Estado capaz de aumentar sostenidamente la productividad, sostener el crecimiento económico, generar empleo de calidad y mejorar los ingresos. 

La propuesta combina los lineamientos estratégicos definidos por el gobierno con investigación académica de la Universidad de la República y aportes provenientes del empresariado, los trabajadores, el Consejo de Industria y los Núcleos Productivos.

El MIEM plantea que no se trata de una herramienta rígida, sino de una estrategia que deberá adaptarse a los cambios tecnológicos, productivos y globales hasta 2050. Su objetivo declarado es construir grandes acuerdos nacionales de corto, mediano y largo plazo para consolidar una agenda de desarrollo productivo sostenible e inclusivo.

HIF como prueba de la nueva política industrial

El Plan Industrial no menciona en la información difundida por el MIEM una definición específica sobre HIF ni establece cuál debería ser el precio de la energía para el proyecto. Por tanto, no corresponde presentar el documento como una contradicción explícita con la negociación.

Pero la coincidencia temporal coloca el caso HIF como una prueba concreta de la política industrial que el propio gobierno pretende impulsar.

El debate deja de ser exclusivamente cuánto debe pagar una empresa por la electricidad. La discusión es qué instrumentos está dispuesto a utilizar Uruguay para atraer actividades industriales estratégicas; qué beneficios puede conceder; qué contrapartidas debe exigir; cuánto riesgo puede asumir una empresa pública como UTE y en qué momento una ventaja competitiva otorgada por el Estado comienza a transformarse en un subsidio.

Es precisamente la clase de decisiones que supone abandonar una política industrial meramente declarativa y pasar a una política industrial efectiva.

Una inversión con varios nudos pendientes

El precio de la electricidad tampoco es el único asunto abierto. La negociación atraviesa diferentes áreas del Poder Ejecutivo y todavía existen aspectos pendientes en varios ministerios. Presidencia asumió un papel central en la coordinación de las conversaciones y el MIEM ya remitió sus informes. 

También permanece una etapa decisiva bajo responsabilidad de la empresa: asegurar el financiamiento y la colocación internacional de la producción.

HIF ha avanzado en acuerdos preliminares para comercializar eMetanol con compañías como Mabanaft Energy, Porsche y German eFuels. Según los términos del memorando firmado con Uruguay, el proyecto prevé comenzar sus exportaciones en 2029, con Europa y Asia como principales mercados, por un promedio anual estimado en US$ 253 millones.

La decisión final de inversión, por lo tanto, no depende exclusivamente del precio que acuerde con UTE. Pero Olivera entiende que Uruguay debe resolver primero lo que está bajo su responsabilidad.

Por eso sus declaraciones en 8AM vuelven a trasladar la presión hacia el Poder Ejecutivo. Para el intendente, la discusión sobre HIF ya no debería centrarse en si Uruguay quiere o no la inversión, sino en qué decisiones está dispuesto a adoptar para hacerla posible.

Y esa pregunta adquiere especial relevancia apenas horas después de que Cardona presentara un plan que pretende colocar nuevamente a la política industrial en el centro de la estrategia nacional.

El caso HIF puede convertirse así en algo más que la negociación por una planta en Paysandú: en el primer gran examen práctico de hasta dónde está dispuesto a llegar el Estado cuando la política industrial deja el papel y debe transformarse en decisiones concretas.

Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

 

Política
2026-09-09T08:38:00

José W. Legaspi