INSOLITO

Lacalle: un brillante discurso incriminatorio

10.08.2026

MONTEVIDEO (Uypress/Esteban Valenti) - "Si hay algo que me queda claro hoy en día y que es un mandato para todos nosotros, es que no se puede ejercer bien el poder si antes no se tiene autoridad". Esta es la frase textual del discurso de Luis Lacalle Pou en el acto del pasado sábado en el 190° aniversario del Partido Nacional.

Fue un discurso brillante; nadie, ni el más enemigo del líder blanco, puede negarlo. No es fácil reconocer que habló como un estadista, abrió todas las tranqueras para que puedan pasar votantes de todos los partidos hacia su candidatura: colorados, cabildantes y también frenteamplistas. No entenderlo sería de ignorantes políticos.

Los blancos, los periodistas políticos que dudan sobre su futura candidatura en el año 2029, es que duermen el sueño de los justos. Lanzó su candidatura de la mejor manera posible, dejando expectativas y definiendo la base de toda su campaña electoral de aquí hasta las elecciones.

Dio lecciones de política a diestra y siniestra, y cuesta encontrar líderes de la izquierda que tengan tanta precisión, una mirada tan aguda como la del expresidente. No se impacienten, que ya llegó al derrumbe, las carencias y su autoincriminación.

Dejó muy pocos flancos para el ataque; el único lo utilizó muy bien Fernando Pereira, cuando el domingo comparó el discurso de Lacalle con las obras de este gobierno del FA. Lo hizo con mucha inteligencia.

Lacalle es abogado, y nadie duda de que en el Partido Nacional abundan los buenos abogados y los abogados políticos, como Ignacio de Posadas, pero parece que no consultó a ninguno.

Estamos en medio del temporal del huracán del caso Cardama, donde el Partido Nacional está solito, con dos ministros de Defensa y sus seguidores en la Armada y... el presidente de la república en ese momento, Luis Lacalle Pou.

De eso no habló ni un segundo, siendo el tema político-judicial más agudo en este momento. Comenzaron las convocatorias fiscales y aumentaron las denuncias desde el gobierno. Ya es una piedra tan pesada que solo un milagro o una maniobra fiscal podría levantarla.

Insisto con una pregunta que hice por Twitter: ¿los colorados seguirán a los blancos hasta las cárceles? ¿Y dejarán que Lacalle les coma los últimos restos de electorado que le quedan, incluso votando con un lema único para que el festín sea más suculento?

Repito la frase, claramente autoincriminatoria, y que el fiscal debería tomar muy en cuenta para citar también a Lacalle: "Si hay algo que me queda claro hoy en día y que es un mandato para todos nosotros, es que no se puede ejercer bien el poder si antes no se tiene autoridad".

Nadie duda de que Lacalle tenía autoridad, toda la autoridad en el gobierno, y que dos patrullas oceánicas no las compraba por propia iniciativa el exministro Javier García. El jefe político e institucional de esa estafa fue Luis Lacalle Pou. Sin su autoridad no se hubiera producido ni la vergüenza de las garantías más truchas de la historia del comercio internacional de nuestro país, recibidas con 10 meses y 15 días de atraso.

Nadie duda de que, sin la autoridad de Lacalle, no se pudo jamás seguir la farsa de que se estaba construyendo algo decente, adecuado a las necesidades nacionales, y que toda la parte industrial del Cardamagate fue otra fase de la estafa. Si tienen dudas, lean, comprado o de cualquier forma, el libro Cardamagate - La mayor estafa a las fuerzas armadas de la historia. Y no se preocupen por nada, los derechos de autor fueron donados a la Fundación Peluffo Giguens.

Pero no todo termina en el escándalo de Cardama; solo con la autoridad de Lacalle se podía haber designado a Alejandro Astesiano como jefe de la guardia presidencial.

Solo con la autoridad de Lacalle se podía entregar un pasaporte a domicilio, mejor dicho a la celda en Catar, a Sebastián Marset. Es notorio que los uruguayos -también producto de la tibieza, de la falta de sentido pedagógico de la mayoría de los políticos del actual gobierno, y ni qué hablar de la actual coalición- han rebajado, anulado su discurso sobre la moral pública y, ¿por qué no reconocerlo?, privada, como en el caso de Conexión Ganadera. "Todos revolcados en un merengue y en el mismo lodo todos manoseados".

Otra frase autoincriminatoria es cuando habla de "política honorable", porque, aunque en su discurso no lo mencionara, en su gobierno hubo la mayor cantidad de escándalos que en cualquier otro gobierno de la historia nacional. No vamos a comparar para no herir sensibilidades familiares.

Es cierto que fue en su discurso del 2 de marzo de 2021 cuando lanzó la mayor estafa a la soberanía nacional con la entrega del puerto por 60 años a un grupo económico belga que cada día demuestra que es menos honorable, y que la mayoría de los uruguayos -a menos que los hayan narcotizado- no nos creemos que fue todo gratis y por el bien de la gente y el país. Los resultados están a la vista, incluso en estos días apareció la clasificación del puerto de Montevideo entre los peores de la región. Y Montevideo es sobre todo TCP.

Estas autoincriminaciones del expresidente deberían ser tomadas muy en cuenta por el fiscal, el actual y el que venga, pero es sobre todo una reflexión política, que tanta falta le hace a la política nacional y sobre todo a la política de izquierda.

Terminan hablando de "repúblicas", de "instituciones sólidas" y de "transparencia republicana" con la misma liviandad con una peligrosa liviandad, mientras los ecos de los escándalos de su gobierno no cesan.

No representa a todo el Partido Nacional, y esta no es una frase de ocasión una copia de su discurso "abre tranqueras" es reconocer la realidad con todos sus matices. En el Partido Nacional hay personas que tienen apellidos ilustres, que no solo son IDEA diferentes, sino que se atreven a plantear los temas morales.

El Uruguay, que se apronta para recibir una gran tormenta, debería esperar que lo que llegue sea una gran tormenta de verdadera moralidad republicana, que no deje afuera ni frenteamplistas, ni blancos ni colorados.

Para volver a ser el mejor Uruguay.

Política
2026-08-10T11:04:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)