COMISIÓN PERMANENTE DEL PARLAMENTO
Negro destacó el descenso de los homicidios y la oposición señaló “falta del rumbo” en seguridad
29.01.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El ministro del Interior, Carlos Negro, compareció ante la Comisión Permanente del Parlamento citado por el diputado blanco Pablo Abdala, y dijo que “el escenario es mejor, indudablemente, que en 2024, aunque aún estamos lejos del objetivo”, mientras el legislador sostuvo que “el gobierno desperdició el primer año de gestión”, según consigna La Diaria.
El diputado ya había adelantado que en la sesión pondría sobre la mesa el accidente de tránsito que protagonizó el jerarca, aunque estrictamente no formaba parte de los temas de la convocatoria. Este miércoles de tarde, apenas Negro se sentó en la Cámara de Senadores -donde sesiona la comisión-, Abdala sacó el tema.
Afirmó que el episodio, "objetivamente, afecta a la autoridad del ministro del Interior, de este o de cualquier otro", porque "es el mando político de la Policía, es el jefe político y el mando superior, por ejemplo, de la Policía Caminera, que tiene competencia en todo lo que concierne a las normas del tránsito en las rutas nacionales". "El ministro hoy tiene una causa abierta, formalmente, más allá de la mayor o menor gravedad, con relación no a un delito, pero sí a un ilícito penal, tipificado en la Ley de Faltas, en el artículo 365 del Código Penal, numeral 2", consignó.
La norma a la que hizo referencia Abdala establece: "El que condujere en la vía pública vehículos motorizados sin haber obtenido del organismo competente los permisos correspondientes o si los mismos le hubieren sido suspendidos o cancelados" será castigado "con pena de siete a 30 días de prestación de trabajo comunitario".
En sala, Negro reconoció los "errores cometidos". Aclaró que ya ofreció sus disculpas "a la familia y al propio chiquilín, en el lugar de los hechos, cuando estos acaecieron, y luego, al día siguiente", cuando fue a visitarlos "a la sala del sanatorio", donde habló "tanto con Ezequiel como con su mamá".
"Pero quedaba pendiente, y quería esperar esta circunstancia de reunirme con los legítimos representantes de la ciudadanía, que son los legisladores, y a través de ellos pedir disculpas a la ciudadanía toda, porque también corresponde que un ministro que tiene un accidente y que incumplió alguna normativa pida disculpas por la investidura que tiene, y así lo estamos haciendo", señaló.
El jerarca resaltó que tiene los comprobantes "de la gestión de la renovación de la licencia de conducir", así como "el resultado de la espirometría practicada" y "el certificado del pago de la multa". "Lo que indica el liderazgo y la autoridad que ejercimos en el momento y en la forma en que teníamos que ejercerla. Es decir, ordenar y exigir ser tratado como un ciudadano más y no tener ninguna prerrogativa o prebenda por el hecho de ser ministro. Esa fue la orden del ministro y esa siempre es la orden del ministro: hacer cumplir las leyes y practicar la igualdad de los ciudadanos ante la ley como premisa, y eso se cumplió", insistió.
Agregó que, "por supuesto", lo más importante para él es que "Ezequiel se encuentra fuera de peligro y también, por qué no, que esto sea un aprendizaje para quien habla, en el sentido de que hay que ser muy estrictos a la hora de cumplir con los reglamentos al conducir un vehículo, por lo que significa la conducción del vehículo y cómo eleva los riesgos para uno y para los demás este tipo de acción".
Terminada la sesión, Abdala insistió en el hecho de que lo sucedido "afecta y puede debilitar la autoridad y el liderazgo del ministro". Si bien valoró el "acto de contrición" del jerarca, se detuvo en el hecho de que de ahora en adelante se deberá convivir con un "ministro disculpado" en el marco de un "antecedente que es imborrable".
Negro, sin embargo, consideró luego de su comparecencia que de los "errores hay que aprender" y adelantó que cambiará "algunos hábitos y conductas", como es el caso de conducir su vehículo personal. Reconoció que se trata de "un gusto personal", pero enfatizó que como "gobernante" debe saber "resignar".
Los temas de fondo
Según consta en la citación al ministro, se lo convocó para que brindara "información sobre el estado de la seguridad pública, la evolución de los indicadores de criminalidad referidos a los principales delitos, el proceso ya en fase terminal para la elaboración de un plan de seguridad, y eventuales iniciativas legislativas del Poder Ejecutivo en materia de política criminal".
Uno de los debates centrales de la convocatoria tuvo que ver, por lo tanto, con los resultados en materia de criminalidad del primer año de gestión. Para Abdala, con los datos presentados el lunes "se confirma" que hubo "un leve descenso" en algunos indicadores, algo que "en términos criminológicos" tiene carácter de "estabilidad".
En lo que respecta específicamente a los homicidios, el diputado nacionalista cuestionó que se evalúe el escenario de baja cuando "se comparan cifras diferentes". Esto tiene que ver con que la caída de 13 homicidios anual que se reporta se da a partir de los datos cerrados de 2024 y de las cifras "preliminares" de 2025. "Estamos muy lejos de una tendencia", remarcó.
Durante la sesión, el diputado blanco señaló que los datos de criminalidad "son insumos muy positivos", pero, "desde luego, hay que tomarlos con cautela". Dijo que la principal conclusión que saca a partir de ellos es que describen "una suerte de estabilidad del estado de la criminalidad, hasta donde esos números pueden proporcionarnos información de la realidad, porque todos sabemos que estamos hablando de los registros de las denuncias que llegan a conocimiento de la autoridad".
"Yo creo que el gobierno desperdició el primer año de gestión en materia de políticas de seguridad. El gobierno -y el ministro del Interior- administró, pero no gobernó; gestionó bien, mal o regular, pero no hay contenidos, no hay agregado de valor, no hay cosas nuevas que nos permitan advertir que asistimos a una suerte de expresión superadora de la política de seguridad", sostuvo Abdala.
"No hay indicios ni elementos que permitan tener una idea de hacia dónde se está yendo", aseguró el diputado. Agregó que de presentarse un plan, será uno "que no tiene consenso político".
"La seguridad pública no se resuelve en el corto plazo ni puede seguir siendo un botín de campaña electoral". Esas fueron las primeras palabras de Negro referidas estrictamente a los temas de su convocatoria. Subrayó que "se construye con planificación, continuidad institucional y decisiones políticas firmes".
El ministro dejó claro que el plan se presentará en marzo y señaló que "se inscribe dentro de una estrategia nacional de seguridad que comenzó a implementarse el mismo 1° de marzo de 2025". "Los resultados de esa política de seguridad se dieron a lo largo del año", agregó.
El ministro resaltó que es importante explicitar "de dónde partimos", ya que en los últimos años "la criminalidad ha crecido, especialmente en los delitos violentos". Consignó que la tasa de homicidios "se mantiene, por lo menos en los últimos diez años, en niveles que pueden considerarse epidémicos: más de diez por cada 100.000 habitantes por año". "A esto se suma la expansión de nuevas modalidades delictivas -estafas, ciberdelitos- que trasladan los riesgos a espacios cada vez más íntimos. Por otro lado, el aumento en la última década de los delitos de violencia doméstica: 845 cada 100.000 habitantes en 2013, que ascienden a 1.200 en 2024. Y de los delitos sexuales: 41 cada 100.000 habitantes en 2013, duplicándose para 2024", indicó.
El jerarca destacó que 2025 cerró "con una mejora general de los indicadores de criminalidad respecto de 2024, consolidando una tendencia de estabilización y de descenso en varios delitos de alto impacto". "El total de delitos registrados por el Sistema de Gestión de Seguridad Pública [del Ministerio del Interior] descendió de 301.386 a 287.078 de 2024 a 2025, lo que representa una reducción interanual de 4,7%. El homicidio, indicador de violencia letal, en 2025 mostró un descenso de 3,4%, pasando de 382 a 369 casos", subrayó. Enfatizó que "es el máximo descenso en los delitos de homicidio que se registra desde la pandemia [de coronavirus, que empezó en marzo de 2020] hasta la fecha, y todos sabemos lo que incidió la pandemia en la baja de los delitos en general y de los homicidios".
"No obstante, la tasa de homicidios de Uruguay sigue siendo elevada en términos internacionales y continúa duplicando el promedio mundial, por lo que la violencia letal sigue siendo el principal desafío en materia de seguridad pública que tienen este ministro, este gobierno y este país", destacó. "El escenario es mejor, indudablemente, que en 2024, aunque aún estamos lejos del objetivo y eso nos exige sostener y profundizar las políticas de seguridad implementadas y dar respuestas estructurales a problemas que también son estructurales", sostuvo.
La visión sobre las cifras de criminalidad, más allá de lo expresado en sala por el ministro, fueron comentadas en una rueda de prensa por el gerente del Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA) del Ministerio del Interior (MI), Diego Sanjurjo. Concretamente, el especialista detalló con relación a los homicidios que "es una baja, pero dentro de una relativa estabilidad".
Sin embargo, enfatizó que de los 15 indicadores con los que se trabaja "hay 12 que bajaron", entre los cuales unos ocho o diez registraron "una baja significativa de entre 8% y 17%". "La evaluación general del período es positiva, porque la mayoría de los delitos bajaron", remarcó Sanjurjo en su evaluación del primer año de gestión.
El plan de seguridad y las acciones ya implementadas
En cuanto al combate del crimen organizado, Negro comentó "algunas líneas de acción que desde el 1° de marzo" llevan adelante en todo el país, para demostrar que estos números "no son casualidad y que, en cambio, son fruto de una estrategia planificada que apunta sobre todo a la desarticulación de las bandas y al combate frontal a la delincuencia". Consignó que la Dirección de Investigación de la Policía Nacional realizó "más de 200 operaciones vinculadas al crimen organizado y logró la condena de más de 2.300 personas por delitos vinculados al narcotráfico y al lavado de activos". "En 2025 se incautaron más de nueve toneladas de droga. La cifra representa un incremento en dos toneladas y media respecto de 2024 y es la incautación más alta desde 2019", destacó.
Negro resaltó que quieren "un cambio de modelo, una seguridad como política de Estado", ya que "durante demasiado tiempo la seguridad pública fue administrada atacando la coyuntura, algo que es muy necesario, pero que no puede ser lo único, y menos si esto implica cambios permanentes de enfoque, respuestas fragmentadas, poca evaluación y poca continuidad".
"Por eso, desde el inicio de la administración decidimos impulsar una estrategia que tuviera distintos tiempos, medidas y acciones a corto, mediano y largo plazo, con un Plan Nacional de Seguridad Pública 2025-2035 concebido como política de Estado, con horizonte de diez años, basado en evidencia, diálogo social y aprendizajes acumulados", subrayó.
Negro aclaró, "debido a la insistencia en recurrir a banalizar el término planificar", que un plan "es un instrumento de gestión que contiene objetivos, recursos asociados, metas y plazos definidos, responsables asignados, indicadores de seguimiento y mecanismos de evaluación". Puso como ejemplo que el gobierno anterior, encabezado por el presidente Luis Lacalle Pou, ensayó una propuesta programática en materia carcelaria como "el libro blanco para la reforma carcelaria, que fue tomado por esta administración para darle continuidad a la política pública en la materia". "Esto demuestra que es posible planificar y ejecutar más allá de las administraciones", señaló.
El ministro agregó que el Plan Nacional de Seguridad Pública tendrá una presentación en marzo de 2026 y que "es en ese proceso" en el que están, que no es "un cambio impuesto desde un escritorio, donde se escribe una lista de reformas legislativas". Sobre lo que se hizo en el año que terminó, dijo: "Durante 2025 reforzamos la presencia policial, incorporamos tecnología, fortalecimos comisarías, mejoramos patrullajes, jerarquizamos la prevención, incorporamos unidades especializadas y focalizamos nuestros operativos". Aclaró que no se trata únicamente de patrullar más, sino de "patrullar más, pero también mejor".
Sobre el final de su exposición, Negro dijo que aunque el plan recién se publicará a principios de marzo, "ya está en ejecución", porque "frente a la violencia letal no corresponde esperar", sino "actuar". Subrayó que uno de los puntos es la prevención, es decir, "intervenir antes de que el conflicto escale": "Se fortalece una presencia policial intensa y sostenida en zonas de alta incidencia, combinada con prevención comunitaria, social y situacional".
"Otro eje clave es la atención a las víctimas de violencia armada. Existe una relación directa entre las lesiones por arma de fuego y el riesgo de homicidio. Por eso, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública, se refuerza la atención de emergencia en zonas críticas y se brinda acompañamiento psicológico, social y legal a las víctimas, reduciendo la revictimización y el riesgo de nuevas violencias", sostuvo.
Finalmente, dijo que la prevención del femicidio "exige una respuesta anticipatoria y coordinada". En este sentido, "se avanza en juzgados especializados, una mejor aplicación de escalas de riesgo y el uso oportuno de medidas cautelares para que el Estado llegue a tiempo y proteja mejor".
Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias