Ortuño desautoriza al subsecretario de Ambiente por proyecto en Bañados de Carrasco

24.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, dijo que Caputi se equivocó al opinar sobre el megaproyecto de US$ 1.000 millones y defendió la protección ambiental: "Muerto el perro, se acabó la rabia".

 

El ministro reconoció ante el Parlamento que "rezongó" al subsecretario Oscar Caputi por haberse pronunciado públicamente sobre el megaproyecto inmobiliario previsto para los Bañados de Carrasco, pero rechazó las sospechas planteadas por la oposición sobre la actuación de su cartera y aseguró que la protección ambiental finalmente otorgada a la zona terminó con la controversia, según informa diario El Observador.

"Muerto el perro, se acabó la rabia", afirmó Ortuño durante una extensa comparecencia ante la Comisión de Ambiente de Diputados, a la que fue convocado a instancias de la diputada colorada Elianne Castro. La sesión se extendió durante casi ocho horas.

La polémica comenzó por la decisión adoptada en octubre de 2025 de excluir inicialmente a los Bañados de Carrasco de una lista de humedales que serían objeto de protección ambiental. La resolución fue posteriormente modificada y en setiembre de este año el gobierno incorporó la zona al régimen de protección.

Sobre esos terrenos, ubicados entre Montevideo y Canelones, el empresario argentino Eduardo Costantini proyecta un emprendimiento inmobiliario con una inversión estimada superior a US$ 1.000 millones durante 15 años.

Uno de los elementos que alimentó las interrogantes de la oposición fue la secuencia temporal: un día después de que Ambiente retirara los Bañados de Carrasco del listado inicial, Bislun SA, perteneciente al grupo económico de Costantini, presentó ante la Intendencia de Montevideo nueva documentación técnica para avanzar con el proyecto.

Ortuño asumió la decisión

El ministro asumió personalmente la responsabilidad por aquella exclusión inicial y reiteró que obedeció a la necesidad de contar con más tiempo para estudiar junto a las intendencias de Montevideo y Canelones las características de la protección.

Ortuño negó que la decisión estuviera relacionada con el proyecto inmobiliario y recordó que el emprendimiento nunca ingresó formalmente al Ministerio de Ambiente, ya que continúa siendo analizado en el ámbito departamental.

La oposición puso particularmente el foco en un dato: según señaló Castro, el 2 de octubre de 2025 los Bañados de Carrasco figuraban en el listado a las 16:19 y apenas 58 minutos después habían sido retirados. La legisladora preguntó qué ocurrió durante ese lapso y si existió alguna comunicación o actuación que explicara el cambio.

Ortuño respondió que no todos los movimientos quedan registrados en los expedientes públicos y volvió a asumir la decisión. Explicó además que Uruguay gestionaba entonces una cooperación financiera con el Banco Interamericano de Desarrollo y que se entendió conveniente avanzar con la protección de los restantes humedales sin esperar a resolver el caso particular de los Bañados de Carrasco.

El "rezongo" a Caputi

Otro de los puntos más sensibles fue la actuación del subsecretario Oscar Caputi. Antes de incorporarse al gobierno, Caputi había actuado entre 2021 y 2023, a través de una consultora de la que era asesor, como apoderado de Costantini para tramitar permisos vinculados a la construcción de una residencia del empresario en José Ignacio.

Tras asumir como subsecretario solicitó apartarse de los asuntos que llegaran al ministerio relacionados con su actividad privada anterior. La exclusión fue aceptada mediante una resolución firmada por Ortuño en julio de 2025.

Sin embargo, Caputi realizó posteriormente declaraciones públicas en las que se refirió favorablemente a la "oportunidad" que podía representar el proyecto inmobiliario para la zona.

Ortuño aseguró ante los diputados que desconocía previamente que su subsecretario realizaría esas declaraciones y que tampoco las había autorizado. El ministro fue categórico: Caputi no debió pronunciarse sobre un proyecto que no estaba siendo estudiado por la cartera.

Ante la pregunta de Castro acerca de si había adoptado alguna medida disciplinaria, Ortuño respondió que no. Entonces reveló, con una intervención del propio subsecretario, que sí había existido un "rezongo".

Ortuño dijo haberle transmitido una posición "firme, fuerte y clara": los jerarcas del ministerio no deben opinar sobre proyectos que no están formalmente sometidos a consideración de la cartera.

"Muerto el perro, se acabó la rabia"

Pese a reconocer esos episodios, Ortuño defendió enfáticamente el resultado final. El decreto aprobado este mes incorporó finalmente a los Bañados de Carrasco entre los humedales protegidos y amplió considerablemente el territorio alcanzado: de las 936 hectáreas inicialmente recomendadas se pasó a 1.485 hectáreas. El Ministerio sostiene que la delimitación surgió de estudios técnicos y del intercambio con los gobiernos departamentales. 

Para Ortuño, esa decisión demuestra que nunca existió intención de excluir los bañados para favorecer al proyecto privado. "El tema está terminado", sostuvo el ministro. Y ante la persistencia de los cuestionamientos opositores utilizó una expresión todavía más gráfica: "Muerto el perro, se acabó la rabia".

Según su razonamiento, la incorporación definitiva de los Bañados de Carrasco al régimen de protección despeja la sospecha central: que la exclusión inicial hubiese buscado facilitar el emprendimiento inmobiliario.

La oposición no compartió esa conclusión. Los legisladores continuaron reclamando explicaciones sobre la velocidad con que se produjo el cambio de decisión en octubre de 2025, la coincidencia temporal con los movimientos de la empresa y la actuación de Caputi.

Al finalizar la comparecencia, el diputado nacionalista Mario Colman afirmó que estaba igual o incluso "más preocupado" que al comienzo de la reunión y adelantó que la oposición analizará los elementos surgidos y no descarta adoptar nuevas acciones.

Así, aunque Ortuño considera que la protección definitiva de los Bañados de Carrasco cerró la controversia ambiental, la comparecencia parlamentaria dejó abierto otro capítulo: cómo y por qué se produjo la exclusión inicial, qué ocurrió durante aquellos 58 minutos y por qué el subsecretario opinó públicamente sobre un proyecto del que había sido formalmente apartado.

Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

Política
2026-09-24T03:44:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias