Politólogo argentino advierte: "Orsi no tiene figuras de recambio"
25.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El experto argentino que asesoró la campaña de Orsi señaló la falta de nuevos liderazgos en el Frente Amplio, cuestionó la idea de que los gobiernos fracasan por comunicar mal y alertó sobre la polarización uruguaya.
El politólogo argentino Mario Riorda, especialista en comunicación política y asesor de Yamandú Orsi durante la campaña presidencial, sostuvo que el Frente Amplio enfrenta dificultades para generar nuevos liderazgos y advirtió que los problemas de aprobación de los gobiernos no pueden atribuirse exclusivamente a fallas comunicacionales.
En una entrevista concedida a Leonardo Haberkorn para El Observador, Riorda analizó el escenario político uruguayo, el desgaste de los oficialismos latinoamericanos y los efectos de la polarización sobre la democracia.
Su diagnóstico sobre la situación del presidente uruguayo fue especialmente significativo: «Afuera, abajo y al lado de Yamandú Orsi no hay nadie».
La afirmación, explicó, apunta a las dificultades para identificar figuras de recambio dentro del propio Frente Amplio. Pero también señaló que la oposición enfrenta un problema semejante, porque no observa otro liderazgo comparable al de Luis Lacalle Pou.
El problema no siempre es la comunicación
Riorda cuestionó una explicación recurrente de los gobiernos cuando disminuye su respaldo ciudadano: atribuir sus dificultades a que no consiguen comunicar adecuadamente sus logros.
Según el especialista, esa interpretación suele ocultar problemas políticos más profundos, relacionados con las decisiones de gobierno, la coherencia entre los compromisos electorales y las políticas efectivamente aplicadas y la capacidad de responder a las expectativas sociales. El experto sostuvo que la comunicación puede contribuir a explicar las políticas públicas, pero no reemplazarlas.
También advirtió sobre el riesgo de trasladar a la gestión gubernamental los métodos de una campaña electoral, basados en anuncios espectaculares, confrontación permanente y búsqueda de impactos inmediatos. A su juicio, la valoración de un gobierno debe construirse a largo plazo, mediante políticas reconocibles, continuidad institucional y resultados concretos.
La dificultad del recambio político
El especialista vinculó la situación de Orsi con un fenómeno más amplio: la dificultad de los partidos tradicionales para producir nuevos liderazgos. En el caso del Frente Amplio, consideró que el proceso de sustitución de sus referentes históricos fue particularmente complejo.
En la oposición, identificó una dependencia similar respecto de Lacalle Pou. Riorda observó que el sistema político uruguayo presenta tiempos de renovación más lentos que otros países latinoamericanos, característica que se acentúa por la duración de cinco años de los períodos de gobierno.
También aclaró que no sigue cotidianamente la política uruguaya, aunque considera imposible explicar la aprobación presidencial sin examinar los factores internos y las expectativas generadas por la gestión.
Polarización y deterioro del debate democrático
Otro de los asuntos abordados fue la creciente polarización política. Riorda afirmó que Uruguay presenta niveles elevados de división entre sus principales identidades partidarias, aunque con menor radicalización discursiva que otros países de la región.
El politólogo advirtió que las redes sociales favorecen la formación de comunidades políticas que se cohesionan mediante el rechazo a quienes piensan diferente. A ese fenómeno lo vinculó con la pérdida de disposición al diálogo y con discursos que buscan desacreditar o humillar al adversario.
También cuestionó la difusión de información falsa desde las propias dirigencias políticas, un problema que considera especialmente grave porque las afirmaciones de los líderes pueden adquirir valor de verdad para sus seguidores, incluso cuando carecen de sustento.
El desafío del gobierno de Orsi
Las reflexiones de Riorda introducen una discusión que trasciende las estrategias de prensa y publicidad. Para el especialista, los gobiernos necesitan construir proyectos reconocibles, capaces de sostenerse más allá de la popularidad individual de sus presidentes.
En el caso uruguayo, su diagnóstico plantea dos interrogantes: si el Frente Amplio está formando dirigentes capaces de asumir nuevas responsabilidades y si el gobierno consigue consolidar políticas que la ciudadanía identifique con un proyecto de transformación.
La advertencia central es que ninguna estrategia comunicacional puede sustituir las decisiones políticas ni garantizar por sí sola el respaldo ciudadano.
El desafío de Orsi, desde esta perspectiva, no consiste únicamente en comunicar mejor, sino en conseguir que los resultados de su administración y la renovación de los liderazgos acompañen las expectativas que llevaron al Frente Amplio nuevamente al gobierno.
Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias