Puerto en tensión: la amenaza de esencialidad abre otra grieta entre el gobierno y el PCU
20.08.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- La presión de Presidencia aceleró las negociaciones entre la empresa y el sindicato, pero dejó al descubierto diferencias dentro del oficialismo: mientras Alejandro Sánchez mantiene la esencialidad sobre la mesa, Juan Castillo y dirigentes comunistas advierten que la medida debe ser el último recurso, según informa diario El País.
Por estas horas, el gobierno de Yamandú Orsi mantiene dos frentes de tensión en materia empresarial: el cierre de la histórica planta de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) en Minas y el conflicto en el Puerto de Montevideo, que se arrastra desde hace varias semanas y que ha mostrado nuevamente diversas posturas que conviven en la fuerza política oficialista.
A dos bandas, el gobierno concentra sus esfuerzos en esos frentes, con el foco puesto en la cartera que lidera el ministro de Trabajo, Juan Castillo. Al mismo tiempo, los principales jerarcas de Torre Ejecutiva debieron asumir un rol más protagónico esta semana, en busca de una solución para el conflicto del puerto que, entienden, se ha postergado demasiado.
Luego de que el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y el prosecretario Jorge Díaz confirmaran que en Torre Ejecutiva se maneja como posibilidad recurrir a la esencialidad ante la demora en alcanzar una solución en la terminal especializada de contenedores, Orsi manifestó este miércoles su optimismo respecto a la posibilidad de que se alcance un acuerdo entre el sindicato de trabajadores de TCP-Nelsur y Terminal Cuenca del Plata.
En líneas generales, esta es la sensación de la mayoría de los jerarcas del gobierno, luego de que el lunes Sánchez saliera a marcar la cancha y a presionar políticamente para que se alcance un acuerdo al que podría arribarse en las próximas horas tras varias semanas de negociación.
"Por lo que tengo entendido, porque esto es hora a hora o día a día, se viene encontrando una solución. Hay actores privados y trabajadores, pero las herramientas institucionales que existen, existen. Y es una obviedad decir que, cuando se tienen que usar, hay que usarlas. Hoy el acuerdo es lo que todos queremos. No es solo el Estado, hay (involucrados) trabajadores y empresas. Y los mismos operadores portuarios te dicen que prefieren seguir trabajando en un ámbito de negociación", manifestó el presidente sobre la postura del gobierno y de los empresarios, que mantienen una posición contraria al decreto de esencialidad.
Al tiempo que las partes avanzan en las conversaciones -según supo El País, se están tratando temas típicos del final de una negociación- , el margen de maniobra del sindicato de cara a la asamblea del viernes, y ante la posibilidad que el Ejecutivo puso sobre la mesa de decretar la esencialidad, se acotó.
A la interna
En lo que concierne a la interna de la fuerza política, dirigentes del Frente Amplio (FA) consultados por El País coincidieron en que en el caso del puerto en particular hubo una subida de tono de parte de algunas autoridades, en particular de Sánchez, que permitió acercar las partes más rápidamente.
Algunos, de hecho, consideraron que el mensaje político enviado por el secretario de Presidencia iba dirigido al Partido Comunista del Uruguay (PCU), tras una acumulación de desencuentros que se han dado entre el gobierno -mayormente conformado por el Movimiento de Participación Popular (MPP) y el PCU, que tiene un fuerte peso en la dirigencia sindical.
Por tanto, la lectura que hacen algunos actores es que el conflicto en el puerto suma un nuevo capítulo a la puja interna del gobierno entre los dos principales sectores del FA, pese a que el sindicato de TCP no está asociado a ningún sector político en particular, confiaron fuentes portuarias.
Y es que, pese a esta realidad y algunas contradicciones entre lo que se dice desde Presidencia y desde el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social -en el primer caso se asegura que la esencialidad está sobre la mesa, mientras que en el segundo se niega-, se entiende que la gestión del conflicto no fue la adecuada por parte de las autoridades de la cartera y permitió que escalara al punto de tener un paro de actividades hasta por 72 horas, como ocurrió hace 10 días.
En la cúpula del gobierno, en tanto, son conscientes del impacto y los costos económicos millonarios que generan ese tipo de distorsiones en el funcionamiento del Puerto de Montevideo, y no quieren que se repita.
En tanto, el exdirigente del Sunca y diputado por el PCU Daniel Diverio dijo en rueda de prensa, en línea con lo planteado por Castillo, que el "decreto de esencialidad debería ser lo último de lo último de lo último".
"El objetivo tiene que ser que no se decrete. Mientras haya una mesa de diálogo y discusión hay que apostar a eso. Es más, el gerente de Katoen Natie dijo que ellos tampoco quieren la esencialidad porque se rompe el dialogo. Por más que se siga trabajando se va a generar una situación muy conflictiva a la interna y no permite el desarrollo normal de la operativa. El objetivo principal, y en eso está trabajando el Ministerio de Trabajo, es buscar un acuerdo y no la esencialidad que no resuelve el conflicto", valoró Diverio.
Por su parte, el ministro Castillo destacó que se viene "negociando hace 10 días sin medidas sindicales y se está avanzando".
"El decreto de servicios esenciales en cualquier situación conflictiva es síndrome de que no estamos encontrando salida", había dicho Castillo, tras las declaraciones de Sánchez.
La expectativa, según han declarado varias fuentes consultadas, es que se llegue a un acuerdo antes de la asamblea del viernes, cuando el sindicato deberá ratificar lo acordado en caso de que se concrete y así evitar una medida extrema que es incómoda para cualquier gobierno y, en particular, para uno de izquierda.
Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias