Reunión de Progresistas en Uruguay
21.08.2026
WASHINGTON (Político) – Un grupo de legisladores progresistas se dirige a Uruguay para reunirse con parlamentarios afines de todo el hemisferio occidental, y llevan consigo a cuatro personas que pronto se convertirán en sus colegas.
Tres socialistas democráticos que ganaron importantes elecciones primarias para la Cámara de Representantes este año -la asambleísta de Nueva York Claire Valdez, la organizadora Darializa Avila Chevalier y el representante estatal de Pensilvania Chris Rabb- se unirán a un encuentro de izquierdas conocido como el Congreso Panamericano en calidad de "invitados especiales" de una delegación legislativa encabezada por los representantes Pramila Jayapal (demócrata por Washington) y Chuy García (demócrata por Illinois). Adam Hamawy, candidato a la Cámara por Nueva Jersey -quien no pertenece a la organización Socialistas Democráticos de América pero ha respaldado causas similares-, también participa en el viaje.
El viaje pone de relieve las ambiciones de estos futuros legisladores. Estos próximos miembros de la Cámara desean abordar cuestiones geopolíticas complejas, además de temas internos como el costo de vida y las medidas migratorias restrictivas de la administración Trump. Este desplazamiento al Río de la Plata también demuestra hasta qué punto América Latina será una prioridad para ellos en su labor legislativa.
"Necesitamos una política exterior basada en la solidaridad y la cooperación internacionales, no en el imperialismo, la guerra y el extractivismo", declaró Valdez a *Playbook*. "Las amenazas a las que nos enfrentamos -desde el cambio climático y los desplazamientos masivos hasta el auge del fascismo- no se detienen en las fronteras, y tampoco puede hacerlo nuestra respuesta". Valdez añadió que esperaba con interés debatir "cómo construir un futuro de paz, estabilidad y dignidad" con los demás asistentes.
Los organizadores de la conferencia comparten esta opinión. Consideran que la participación de estos futuros legisladores en el diálogo de Montevideo representa una "oportunidad indispensable para forjar un nuevo liderazgo".
"Estos líderes inspiradores ganaron sus primarias con la promesa de buscar un nuevo lugar y propósito para Estados Unidos en la comunidad internacional, y ese proyecto comienza aquí mismo, en el hemisferio", afirmó a *Playbook* David Adler, coordinador general del Congreso Panamericano.
Progresistas estadounidenses han asistido a las dos ediciones anteriores del Congreso Panamericano, celebradas en Colombia y México. Sin embargo, esta es la primera vez que se suman candidatos que aún no han asumido sus cargos. La conferencia busca rivalizar con foros derechistas emergentes -como las diversas ramificaciones latinoamericanas de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC)- y crear un espacio de "diálogo hemisférico" entre políticos de izquierda de varios países que, en última instancia, promueva la "solidaridad entre los pueblos" y la "soberanía de las naciones".
Parte del objetivo de este grupo progresista es oponerse a la llamada "Doctrina Donroe": la postura agresiva del presidente Donald Trump hacia el hemisferio occidental, que ha llevado a su administración a emprender una campaña de presión contra el gobierno comunista de Cuba y a ejecutar la operación del 3 de enero para capturar al entonces líder venezolano Nicolás Maduro.
Antes de partir de Washington, Jayapal, el representante Greg Casar (demócrata por Texas) y otros progresistas enviaron una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, instándolo a explicar mejor la política actual de la administración hacia América Latina y el Caribe, y advirtiendo que estas políticas de mano dura podrían resultar contraproducentes.
"Son tácticas que desestabilizan nuestro hemisferio y ponen en peligro a nuestros vecinos", escribieron los legisladores. "Le instamos a trazar un camino diferente. Nuestra política y nuestras relaciones con nuestros homólogos de todo el hemisferio deberían demostrar que hemos aprendido del pasado y que buscamos interactuar con nuestros socios de una manera distinta".
Sin embargo, el viaje se produce en un momento en que los demócratas libran una guerra interna sobre la orientación ideológica del partido, impulsada por una corriente socialista que ha dinamizado las elecciones primarias en todo el país; algunos demócratas incluso plantean la posibilidad de levantar barreras para frenar el impulso de la izquierda. El representante Jared Moskowitz, un demócrata moderado de Florida que anoche ganó sus primarias frente a un rival respaldado por los Socialistas Democráticos de América (DSA, por sus siglas en inglés), declaró a *Playbook* que los candidatos alineados con los DSA son "antiamericanos hasta la médula" y cuestionó si los miembros de dicha organización deberían obtener autorizaciones de seguridad.
Asimismo, es poco probable que esta reunión logre convencer a la administración de cambiar el rumbo en América Latina y el Caribe a corto plazo. La Casa Blanca ha sido transparente en sus esfuerzos por fortalecer política y económicamente a los líderes de derecha del hemisferio, vinculando esta estrategia a un objetivo más amplio: desplazar a adversarios como Rusia y China de una región que Washington ha considerado históricamente como el "patio trasero de Estados Unidos".
La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios. Los progresistas sostienen que, no obstante, es necesario este esfuerzo para articular un punto de vista distinto al de Washington sobre cómo abordar la relación con la región.
«Este es nuestro momento para construir una visión proactiva de estabilidad y seguridad regionales, fundamentada en los derechos humanos y la dignidad humana», afirmó Jayapal.
Imagen: adhocFOTOS/Mauricio Zina
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias