Uruguay gira a la derecha: la brecha de 8 puntos con la izquierda es récord, según Equipos
10.09.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- Equipos Consultores, en un análisis conjunto con el Centro de Estudios para el Desarrollo, detectó ocho puntos de ventaja de la derecha sobre la izquierda, la mayor diferencia del siglo XXI, que no se registraba con esa magnitud desde fines de los años 90.
El mapa ideológico de los uruguayos comienza a mostrar un cambio significativo. Las mediciones de Equipos Consultores correspondientes a 2026 indican un desplazamiento hacia la derecha, que por primera vez en más de dos décadas vuelve a abrir una ventaja clara sobre la izquierda, según consigna diario El País.
Según los datos presentados, la identificación con posiciones de derecha y centroderecha supera actualmente en ocho puntos porcentuales a quienes se ubican en la izquierda y centroizquierda.
La diferencia es la mayor registrada en lo que va del siglo XXI y devuelve al país a un escenario que no se observaba con esa magnitud desde finales de la década de 1990.
Zuasnabar, sin embargo, introdujo una cautela importante: las cifras corresponden a mediciones realizadas durante 2026 y todavía falta completar el año. Por eso, señaló que es prematuro afirmar que Uruguay se encuentra ante un cambio ideológico estructural. El dato, de todos modos, rompe una estabilidad que se había mantenido durante varios años.
De la hegemonía de la izquierda al equilibrio
La serie histórica de Equipos muestra distintos ciclos ideológicos desde el retorno democrático. Entre 1989 y 1999, la derecha y la centroderecha ocupaban una posición predominante dentro del electorado uruguayo.
La crisis económica y política que tuvo su punto máximo en 2002 produjo posteriormente una modificación profunda. A partir de entonces comenzó una etapa prolongada en la que la izquierda superó a la derecha, proceso que acompañó el crecimiento electoral del Frente Amplio y sus tres gobiernos consecutivos entre 2005 y 2020.
Ese predominio se mantuvo, con distintas intensidades, hasta aproximadamente 2018. Desde 2019, en cambio, la estructura ideológica ingresó en una etapa de equilibrio. Durante varios años, izquierda y derecha oscilaron en torno al 30% del electorado, mientras el centro y quienes no se identificaban claramente con ninguno de los dos polos representaban cerca del 40%. Esa estabilidad atravesó incluso dos elecciones nacionales sin modificaciones sustanciales.
En 2025 todavía había equilibrio
Los datos del año pasado permiten dimensionar mejor el cambio. Según el informe de Equipos basado en cuatro mediciones realizadas entre febrero y agosto de 2025, el 28% de los uruguayos se identificaba con la izquierda o centroizquierda, mientras el 31% se ubicaba en la derecha o centroderecha. Otro 41% se situaba en el centro o no expresaba una identificación ideológica definida.
Es decir, la diferencia era apenas de tres puntos. Equipos definía entonces el escenario como una fase de "equilibrio estable entre bloques", iniciada en 2019. La novedad de 2026 es que esa distancia se amplió hasta los ocho puntos, lo que empieza a configurar un escenario diferente.
La derecha recupera terreno
Para Zuasnabar, el movimiento merece atención porque rompe con una tendencia de largo plazo. Durante buena parte de las primeras dos décadas del siglo, Uruguay había mostrado una inclinación ideológica hacia la izquierda o, posteriormente, una situación de equilibrio.
La nueva medición sugiere que la derecha vuelve a ocupar una posición predominante en la autoidentificación ideológica de los votantes. El fenómeno no implica necesariamente que todos esos electores voten automáticamente por partidos de derecha.
La escala utilizada por Equipos pregunta a las personas dónde se ubican políticamente entre izquierda y derecha, independientemente del partido al que eventualmente voten. Por esa razón, la identificación ideológica y la intención de voto son variables relacionadas, pero no equivalentes.
El cambio también aparece en el clima político
La medición fue presentada en un desayuno de análisis político y económico organizado por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), donde Zuasnabar analizó también otros cambios en la opinión pública.
Uno de ellos es el creciente distanciamiento de los ciudadanos respecto de la política. Según los datos expuestos, en 2026 35% de los uruguayos afirma que la política no le interesa nada. Zuasnabar sostuvo que una parte de ese fenómeno puede estar relacionada con la percepción de que la confrontación política no contribuye a resolver los problemas cotidianos de la población.
Equipos ya había observado anteriormente una reducción del interés político, aunque sin ubicarlo en mínimos históricos. En su análisis de 2025, la consultora advertía que el alejamiento ciudadano podía responder también a cambios en las formas de vincularse con la actividad política.
A ese escenario se suma una caída en la valoración de los principales dirigentes. Según Zuasnabar, el expresidente Luis Lacalle Pou es actualmente el único de los grandes liderazgos nacionales con saldo de imagen positivo, mientras Yamandú Orsi permanece en segundo lugar pero ha perdido valoración respecto a etapas anteriores.
Los jóvenes ya no son claramente de izquierda
Otro elemento relevante había aparecido ya en los estudios de Equipos de 2025. Durante muchos años, los sectores más jóvenes mostraron una mayor identificación con la izquierda. Esa relación comenzó a debilitarse.
En el segmento de 18 a 29 años, Equipos registró el año pasado un 24% identificado con izquierda o centroizquierda, un 29% con derecha o centroderecha y un 47% situado en el centro o sin definición. La consultora consideró entonces llamativo que en una generación históricamente inclinada hacia la izquierda se hubiera instalado una situación mucho más equilibrada.
El desplazamiento observado en 2026 podría estar profundizando esa transformación, aunque los datos difundidos hasta ahora no permiten establecer todavía cuánto del movimiento general corresponde específicamente a los jóvenes.
Una tendencia occidental
Zuasnabar señaló también que, si el fenómeno termina consolidándose, Uruguay podría estar acercándose a una tendencia observable en otras democracias occidentales.
En distintos países ha aumentado en los últimos años el respaldo a fuerzas conservadoras, nacionalistas o de derecha, particularmente entre sectores jóvenes y grupos desencantados con los partidos tradicionales.
El director de Equipos insistió, sin embargo, en que todavía no corresponde afirmar que Uruguay haya completado un giro ideológico permanente. Para hacerlo será necesario observar si las próximas mediciones confirman la tendencia.
Una señal política para el Frente Amplio
La evolución tiene además una lectura inevitable para el sistema político uruguayo. El Frente Amplio volvió al gobierno en 2025 después de cinco años en la oposición, pero lo hizo en un país ideológicamente distinto al que encontró Tabaré Vázquez cuando llegó por primera vez a la Presidencia en 2005.
En aquel ciclo, la izquierda no solamente ganaba elecciones: también había conseguido construir una identificación ideológica mayoritaria respecto de la derecha. Dos décadas después, esa ventaja desapareció.
Primero llegó el equilibrio. Ahora, las primeras mediciones de 2026 muestran una ventaja de ocho puntos para la derecha. Equipos todavía no habla de una transformación consolidada. Pero el dato es suficientemente significativo como para marcar una señal política: por primera vez en el siglo XXI, la distancia ideológica vuelve a inclinarse claramente hacia la derecha.
Foto: Omar Anández / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias