A 90 años de su nacimiento, Cuque Sclavo y el arte de reírse de los uruguayos
01.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress/JWL)- Escritor, periodista, humorista, dramaturgo y publicista, Jorge "Cuque" Sclavo nació el 1.º de octubre de 1936. Su obra retrató como pocas las manías de los uruguayos.
Jorge "Cuque" Sclavo hubiera cumplido este jueves 90 años. Nació en Montevideo el 1.º de octubre de 1936 y murió en la misma ciudad el 31 de julio de 2013. Entre ambas fechas desarrolló una de esas trayectorias difíciles de encerrar en una sola profesión: fue escritor, periodista, humorista, publicista, actor y director teatral, libretista de radio y televisión, crítico de cine, jazz y tango y, sobre todo, un observador persistente de los uruguayos y sus costumbres.
Tal vez esa última condición explique mejor que ninguna otra la permanencia de Sclavo. Su humor no necesitaba personajes extraordinarios. Le alcanzaban el automovilista, el hincha de fútbol, el vendedor, el vecino, el político, el hombre que discute en un café o ese montevideano convencido de conocer la solución para todos los problemas nacionales.
En Los abominables Cuques, por ejemplo, convirtió en materia humorística al vendedor de autos usados, al hincha, al bocinero, al chistoso y a otros especímenes reconocibles de la vida cotidiana. El catálogo de la Biblioteca del Poder Legislativo conserva esa extensa producción, que permite reconstruir una suerte de inventario humorístico del Uruguay de varias décadas.
Un hombre de muchas vidas
Sclavo fue bastante más que un humorista. En 1966 obtuvo el primer premio de la sexta Feria Nacional del Libro y el Grabado por Un lugar para Piñeiro, con un jurado integrado, entre otros, por Juan Carlos Onetti y Armonía Somers. En 1972 recibió el primer premio de novela del Ministerio de Educación y Cultura por Primer cielo, primera tierra, y en 1986 obtuvo otro primer premio, esta vez en un concurso de la Intendencia de Montevideo, por De los espejos y lo feroces que son.
Su narrativa llegó además a antologías preparadas por figuras centrales de la cultura uruguaya y latinoamericana. Ángel Rama incorporó textos suyos a sus selecciones, y Eduardo Galeano lo incluyó en Su majestad el fútbol.
Pero Sclavo parecía necesitar siempre otro territorio. Escribió y actuó para el teatro, hizo café-concert, produjo libretos para radio y televisión y participó en programas populares como La Pensión 64 y La Familia Rodelú. Trabajó en las radios El Espectador y Sarandí y ejerció la crítica de cine, teatro, jazz y tango. También pasó por la publicidad, actividad en la que obtuvo premios nacionales en 1977 y 1979.
Y estuvo la prensa. Sclavo escribió en publicaciones que, por sí solas, permiten recorrer buena parte de la historia periodística y cultural uruguaya de la segunda mitad del siglo XX: Marcha, El Popular, Peloduro, El Dedo, Guambia, Jaque, La Democracia y Búsqueda, entre otras.
El humor como una manera de mirar
En 1969 fundó y dirigió Misia Dura, revista de humor político que posteriormente se convirtió en suplemento de El Popular. La experiencia sintetizaba bastante bien una concepción del humor que atravesaría su obra: reírse del poder, pero también de quienes lo padecían; de la solemnidad política, pero igualmente de las pequeñas solemnidades cotidianas con las que cada ciudadano construye su propio personaje.
Ahí aparece quizás el Sclavo que mejor resistió el paso del tiempo. Porque detrás del chiste había una mirada sobre el país.
El Uruguay de Sclavo podía ser entrañable y absurdo al mismo tiempo. Sus personajes discutían, protestaban, exageraban, desconfiaban, opinaban de todo y se tomaban muy en serio mientras el autor los contemplaba desde una distancia suficiente para descubrir el ridículo, pero casi nunca tanta como para dejar de reconocerlos como propios.
Por eso su humor podía resultar despiadado sin convertirse necesariamente en desprecio.
El "Cuque" también se dedicó a rescatar la tradición humorística uruguaya. Investigó, recopiló y escribió sobre otros creadores, entre ellos Felisberto Hernández, y trabajó sobre figuras y publicaciones que habían construido una larga tradición del humor nacional.
Cincuenta años mirando el país
Hacia el final de su vida volvió sobre su propia trayectoria. En 2009 publicó 50 años al santo Bleque, una recopilación de 59 textos humorísticos y retratos de políticos aparecidos en Búsqueda entre 1992 y 2009. Un año después apareció *Desde el
José W. Legaspi