AEBU: Corresponsabilidad y jornada laboral
09.08.2026
MONTEVIDEO (Uypress) - El sociólogo Pablo Guerra propuso que la discusión sindical por la reducción de la jornada incorpore la extensión de las licencias parentales, como vía hacia un reparto real de los cuidados.
El PIT-CNT discute pasar de 44 a 40 horas semanales. Guerra propuso que esa negociación no se agote en la cantidad de horas y contemple también licencias parentales más generosas, un cambio que involucra directamente a los varones en los cuidados.
El argumento tiene un fundamento que desarrolló a lo largo de toda su intervención en el conversatorio organizado por las comisiones de Salud y de Género, Equidad y Diversidad de AEBU. Los varones no pueden amamantar, pero todo lo demás está a su alcance.
Guerra es profesor titular del Instituto de Sociología Jurídica de la Facultad de Derecho de la Udelar y catedrático de Sociología del Trabajo. Investigó junto a Romina Gallardo el uso de las licencias por maternidad y paternidad y su impacto en las trayectorias laborales.
Para llegar allí retomó una frase de la historiadora Gerda Lerner: que las mujeres tengan hijos responde al sexo, que los críen se debe al género. Esa distinción abre el terreno de lo modificable, y con él la pregunta por el papel del sindicato.
Ese papel, sostuvo, no se agota en negociar licencias. Incluye el trabajo cultural que suelen desarrollar las comisiones de género, orientado a mover la aguja sobre el debe que los varones mantienen en materia de cuidados.
Sobre ese debe ofreció un balance con dos caras. Reconoció avances en el cuidado de las infancias y se puso como ejemplo: besa a sus hijos y les dice que los quiere, algo que no recuerda de su propio padre.
La otra cara la marcó de inmediato. El cuidado de las personas mayores sigue prácticamente en manos de mujeres. A los bebés se los cuida un poco más entre todos, a los abuelos los siguen cuidando ellas.
También aportó la categoría que ordena el planteo. La lactancia es un trabajo de cuidados, y los trabajos de cuidados no ocurren solo en los hogares. El magisterio, la enfermería y la medicina también lo son.
La investigación que presentó, con entrevistas a más de cuarenta trabajadoras del sector público, recogió las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar en los primeros meses de vida. Una de cada tres describió angustia al enterarse de su embarazo.
Imagen_ Javier Pérez Seveso
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias