Alerta por El Niño: Ganadería prepara medidas de emergencia

17.10.2026

MONTEVIDEO (Uypress) - El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) activó un plan de contingencia ante la previsión de un fenómeno fuerte o muy fuerte para 2026-2027. Fratti dispuso coordinación permanente y estudia créditos para productores.

 

El MGAP declaró el estado de alerta institucional ante la llegada del fenómeno climático de El Niño, que, según las proyecciones del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), podría alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte durante el período 2026-2027.

La resolución, firmada el viernes 16 de octubre por el ministro Alfredo Fratti, comprende a toda la institucionalidad agropecuaria y dispone la activación permanente de los mecanismos de coordinación y prevención para enfrentar posibles situaciones de emergencia.

La decisión responde a la preocupación por las consecuencias que podrían tener las lluvias intensas, las inundaciones y otros episodios climáticos extremos sobre la producción agropecuaria, la infraestructura rural y las economías regionales.

El gobierno busca anticipar medidas de protección y asistencia, evitando que las respuestas comiencen únicamente cuando los daños ya se hayan producido.

Un fenómeno que podría alcanzar gran intensidad

La decisión del MGAP se fundamenta en los pronósticos de Inumet, que anticipan un episodio de El Niño potencialmente fuerte o muy fuerte. Este fenómeno se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial y provoca alteraciones en los patrones atmosféricos de distintas regiones del planeta.

En Uruguay suele estar asociado con una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a los valores habituales, particularmente durante la primavera y comienzos del verano. Los especialistas han advertido que sus efectos pueden ser especialmente importantes en el norte del país y en las cuencas hidrográficas compartidas con Argentina y Brasil.

Entre los riesgos se encuentran las inundaciones, el anegamiento de campos, las dificultades para realizar tareas agrícolas y los daños en caminos e infraestructura productiva. Sin embargo, las proyecciones estacionales no permiten determinar con exactitud dónde, cuándo ni con qué magnitud se producirán los episodios meteorológicos.

La declaración de alerta responde precisamente a la necesidad de prepararse frente a esos riesgos.

Un comité de emergencia en sesión permanente

La resolución ministerial 1.502/026 establece que el grupo interinstitucional de monitoreo y gestión de la emergencia agroclimática continuará funcionando en sesión permanente. El organismo, que viene trabajando desde fines de 2025, será coordinado por el subsecretario de Ganadería, Matías Carámbula.

Participarán todas las unidades ejecutoras del ministerio, la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (OPYPA), la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), el Sistema Nacional de Información Agropecuaria, el Sistema Nacional de Información Ganadera, la Unidad Agroalimentaria Metropolitana y los institutos vinculados al sector.

Su cometido principal será elaborar e implementar un plan de contingencia que permita actuar con rapidez ante posibles emergencias. También deberá recopilar y sistematizar información científica, fortalecer los mecanismos de comunicación y coordinar medidas con otros organismos del Estado.

El objetivo es contar con protocolos definidos antes de que se produzcan situaciones que afecten la actividad agropecuaria.

Créditos y herramientas financieras para productores

Uno de los aspectos centrales de la resolución es la búsqueda de instrumentos financieros que permitan reducir la vulnerabilidad de las explotaciones rurales. El MGAP promoverá mecanismos de apoyo destinados a cubrir gastos e inversiones antes, durante y después de los eventos climáticos.

Entre las herramientas mencionadas figuran el programa de Microcrédito del ministerio, las Microfinanzas del Banco República y el Sistema Nacional de Garantías, administrado por la Corporación Nacional para el Desarrollo.

La intención es facilitar el acceso a financiamiento para productores y organizaciones rurales que necesiten realizar inversiones preventivas o afrontar las consecuencias de fenómenos extremos. La resolución no establece todavía montos específicos, tasas de interés ni condiciones definitivas de acceso a esos instrumentos.

Esos aspectos deberán definirse mediante la coordinación con las instituciones financieras correspondientes. La medida adquiere importancia especialmente para los pequeños y medianos productores, que suelen disponer de menores márgenes económicos para absorber pérdidas ocasionadas por inundaciones o interrupciones de la actividad.

Coordinación con las intendencias y el Sinae

La estrategia también comprende una articulación permanente con los gobiernos departamentales y el Sistema Nacional de Emergencias. El grupo de trabajo deberá coordinar acciones con las intendencias, los Comités Departamentales de Emergencias y los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales.

La finalidad es fortalecer los sistemas de alerta temprana, mejorar la circulación de información y facilitar la aplicación de protocolos ante situaciones de riesgo. La decisión del MGAP se inscribe en la alerta institucional que la Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos declaró el pasado 12 de agosto para todo el territorio nacional.

Aquella resolución estableció la necesidad de preparar al país frente a las posibles consecuencias del fenómeno de El Niño. La nueva medida incorpora específicamente a la institucionalidad agropecuaria y establece responsabilidades para organizar las respuestas del sector.

Fratti: anticiparse a los daños

El ministro Alfredo Fratti explicó que la decisión busca actuar de manera preventiva y acompañar a quienes producen frente a la incertidumbre climática. El jerarca recordó que el ministerio debió intervenir desde fines del año pasado ante una situación opuesta, caracterizada por la falta de precipitaciones y los problemas derivados de la sequía.

Ahora, el escenario podría estar dominado por lluvias excesivas. Fratti sostuvo que todos los equipos del ministerio trabajarán de manera coordinada para anticiparse a los acontecimientos y brindar herramientas concretas a los productores.

El cambio de escenario climático vuelve a poner de manifiesto las dificultades que enfrenta la producción agropecuaria uruguaya ante fenómenos cada vez más exigentes para su planificación. Las sequías y los excesos hídricos afectan de manera diferente a cada actividad, pero ambos pueden provocar pérdidas económicas, dificultades logísticas y problemas de abastecimiento.

La prevención como desafío para el sector agropecuario

La declaración de alerta institucional no equivale a una declaración de emergencia agropecuaria ni supone que ya se hayan registrado daños generalizados por El Niño. Se trata de una medida preventiva que habilita la organización de recursos, mecanismos de coordinación y posibles herramientas de asistencia.

Su eficacia dependerá de la rapidez con que se elaboren los planes de contingencia y de la capacidad para trasladar las decisiones administrativas a medidas concretas en el territorio. También será determinante que los productores reciban información oportuna sobre los riesgos y conozcan las alternativas disponibles para proteger sus actividades.

El fenómeno de El Niño podría generar condiciones climáticas complejas durante los próximos meses. Frente a esa posibilidad, el Ministerio de Ganadería optó por adelantar la respuesta institucional. El desafío será transformar la alerta en prevención efectiva, especialmente para las explotaciones rurales con menor capacidad de afrontar las consecuencias económicas de los eventos extremos.

Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

Agro
2026-10-17T05:16:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias