EXPERTA ARGENTINA SE REFIERE A LA “FANTASÍA DE LA IA” DE “QUE EN UN FUTURO NO VAMOS A NECESITAR TRABAJAR”

Alrededor de 400 millones de personas trabajan en el mundo sosteniendo la inteligencia artificial

26.02.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – La socióloga y doctora en Ingeniería Informática argentina Milagros Miceli fue incluida por la revista Time como una de las cien personalidades más influyentes del mundo de la IA.

 

Su trabajo, según consta en entrevista de Ludmila Moscato para Clarín, está centrado en echar luz en una zona que por lo general permanece oculta: quiénes, cómo y en qué condiciones trabajan para que la inteligencia artificial (IA) funcione.

Miceli se refiere a la relación entre IA y trabajo, sobre la que tantas hipótesis se vienen desarrollando. Sostiene que, si bien es cierto que sobrevuela esa pregunta, "que actúa como una amenaza, de si en algún momento nos va a reemplazar a todos. Y creo que hay que tener cuidado de que esa fantasía no se convierta en un factor disciplinador, para que vivamos y trabajemos con miedo, y que todo el tiempo estemos pensando en cómo aumentar nuestra productividad, porque si no, nos va a reemplazar esta máquina".

"La fantasía de la IA, y el mundo que se imaginan los CEOS que crean estas tecnologías, es que en un futuro no vamos a necesitar trabajar, que la IA va a hacer todo por nosotros, y nosotros nos vamos a poder dedicar a la creatividad, al arte, al ocio y a la buena vida. La pregunta es quiénes. Probablemente ellos lo puedan disfrutar de esa manera, pero lo que pasa con los y las trabajadoras de a pie es que sí sean más productivos, pero para trabajar más y vivir peor", asegura.

Miceli señala que la IA está creando un montón de puestos de trabajo que no están bien remunerados. Se necesita un montón de gente para sostener la IA y cuando nos hablan de estas tecnologías milagrosas, superpoderosas, autónomas, neutrales y objetivas, no se dice que hay manos, cuerpos, mentes que están sosteniendo esto".

La investigadora argentina, residente en Alemania, explica que su investigación la desarrollan con trabajadores/as de datos, que son quienes sostienen a la IA: "Lo que hacen concretamente es recolectar datos, por ejemplo, fotos de gatitos. Pero también, en instancias mucho más complicadas, deben reconocer, interpretar y clasificar esos datos: les adjuntan etiquetas a esas imágenes, que también pueden ser audios, o pueden ellos tener que leer o escribir un texto".

"En otras instancias, lo que hacen es supervisar que el sistema funcione de acuerdo al plan y en otras, mucho menos conocidas, lo que hacen es reemplazar a la lA cuando esta falla, como seguir contestándole al usuario cuando se cae el chatbot, o controlar, o marcar errores cuando una cámara no sabe reconocer lo que está viendo", agrega.

De acuerdo al Banco Mundial, alrededor de 400 millones de personas trabajan en eso.

Dice también que es muy común que entre esta multitud haya muchas personas vulnerables, como "refugiados, que en sus países de origen trabajaban como profesionales, hasta doctorados".

Respecto a los países, destaca, son varios: el filtro de toxicidad de Chat Gpt se entrenó en Kenya, en el mismo lugar donde se hacía moderación de contenido para Meta; Nairobi es un gran hub de este tipo de trabajo; en Filipinas; India; en América Latina, Venezuela, Colombia, Brasil.

 

Imagen: archivo

 

Trabajadores
2026-02-26T11:10:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias