TECNOLOGÍA / UNIÓN EUROPEA
Bruselas acusa a Meta de usar diseños adictivos en Instagram y Facebook
13.07.2026
BRUSELAS (Uypress) – La Comisión Europea dio un nuevo paso en su ofensiva regulatoria contra las grandes plataformas digitales y acusó preliminarmente a Meta de incumplir la Ley de Servicios Digitales por el diseño adictivo de Instagram y Facebook.
La investigación, abierta en mayo de 2024, se centró en funciones como el scroll infinito, la reproducción automática de videos, las notificaciones push y los sistemas de recomendación altamente personalizados. Para Bruselas, estas herramientas pueden estimular hábitos poco saludables y empujar a los usuarios, especialmente menores y adultos vulnerables, hacia un uso excesivo o compulsivo de las plataformas.
El caso no implica todavía una sanción definitiva. Se trata de conclusiones preliminares, por lo que Meta tendrá derecho a acceder al expediente, responder a las acusaciones y presentar sus argumentos antes de que la Comisión adopte una decisión final. Si los hallazgos se confirman, la empresa podría enfrentar una multa de hasta el 6% de su facturación anual global.
La Comisión sostiene que Meta no evaluó de forma adecuada los riesgos de su diseño para el bienestar físico y mental de los usuarios. Según Bruselas, la compañía habría ignorado información disponible sobre el tiempo que los menores pasan en Instagram y Facebook durante la noche y sobre el impacto de formatos como Reels y Stories en el consumo prolongado de contenidos.
Las medidas que propone el regulador europeo apuntan directamente al diseño de las plataformas. Entre ellas figuran desactivar por defecto la reproducción automática y el scroll infinito, introducir pausas efectivas de uso y modificar los sistemas de recomendación para que estén menos orientados a maximizar la interacción.
Bruselas también cuestiona que las herramientas actuales de control no sean suficientes. Según la investigación, los recordatorios de tiempo de uso pueden descartarse fácilmente, los controles parentales requieren demasiada intervención técnica de los adultos y las medidas de concientización sobre salud mental no alcanzan para mitigar los riesgos detectados.
Meta rechazó las conclusiones preliminares. La empresa sostuvo que no reflejan los pasos adoptados para proteger a los adolescentes y mencionó sus cuentas para menores, que permiten bloquear el acceso nocturno a Instagram y limitar el uso diario a 15 minutos bajo supervisión parental.
El expediente se enmarca en la Ley de Servicios Digitales, una norma que obliga a las grandes plataformas a evaluar y reducir riesgos sistémicos derivados de sus servicios. Facebook e Instagram están bajo supervisión directa de la Comisión Europea porque superan los 45 millones de usuarios mensuales en la Unión Europea.
El movimiento europeo contra Meta llega en un contexto de mayor presión regulatoria sobre las redes sociales. En febrero, la Comisión ya había señalado a TikTok por preocupaciones similares vinculadas al diseño adictivo, incluyendo scroll infinito, reproducción automática, notificaciones y recomendaciones personalizadas.
La discusión también se cruza con el debate sobre la edad mínima para acceder a redes sociales. Varios países europeos impulsan restricciones más duras para menores, mientras la Comisión prepara recomendaciones sobre seguridad infantil en línea. The Guardian informó que al menos 10 Estados miembros trabajan en fórmulas nacionales para limitar el acceso de niños y adolescentes a estas plataformas.
El caso marca una evolución importante en la regulación digital europea. Ya no se trata solo de controlar contenidos ilegales, desinformación o publicidad opaca, sino de examinar si la arquitectura misma de las plataformas está diseñada para maximizar el tiempo de permanencia a costa del bienestar de los usuarios.
Para Meta, una decisión final adversa podría obligar a rediseñar partes centrales de Instagram y Facebook en Europa. Para la Comisión, el caso busca fijar un precedente: las grandes tecnológicas no solo deben moderar lo que circula en sus redes, sino también responder por la forma en que sus productos condicionan el comportamiento de millones de personas.
La acusación europea instala una pregunta de fondo para toda la industria digital: si las plataformas construidas sobre la atención permanente pueden seguir operando con diseños orientados al enganche continuo, o si el nuevo estándar regulatorio exigirá reducir deliberadamente la capacidad de mantener a los usuarios conectados.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias