César Troncoso: la fama, el cine y el placer de actuar
11.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El actor uruguayo habló de su popularidad tras El Eternauta, sus nuevos estrenos, el teatro, el dibujo y las lecturas que marcaron su infancia.
El actor César Troncoso atraviesa uno de los momentos de mayor reconocimiento internacional de su carrera. Su interpretación del Tano Favalli en la serie El Eternauta, junto a Ricardo Darín, lo convirtió en un rostro familiar para millones de espectadores, aunque asegura que la popularidad no ha modificado demasiado su manera de vivir ni su relación con el oficio.
En una entrevista concedida a El Observador, realizada por Faustina Cingolani, el intérprete reflexionó sobre su trayectoria, el impacto de la fama y sus nuevos trabajos cinematográficos.
Troncoso tiene actualmente dos películas en cartel en Montevideo, dentro del Festival de Cine de Montevideo (Monfic): La casa y La mujer del río. Ambas producciones argentinas lo presentan en papeles muy diferentes del entrañable personaje que interpretó en la exitosa serie de Netflix.
De El Eternauta a personajes más oscuros
En La casa, Troncoso interpreta al Negro Bernal, un personaje de pocas palabras, vinculado con negocios turbios, que comparte escenas con Diego Peretti.
En La mujer del río, en cambio, encarna a un hombre atravesado por conflictos familiares, frustraciones y comportamientos violentos.
Para el actor, una de las mayores satisfacciones de su profesión consiste precisamente en poder transitar personajes muy diferentes, sin necesidad de identificarse personalmente con ellos. Considera que la ficción permite explorar conductas y conflictos humanos que, en ocasiones, resultan incómodos, pero que merecen ser representados.
Sobre su trabajo con Peretti, destacó su disposición al intercambio y su manera de compartir la construcción de las escenas.
Una popularidad que llegó sin cambiarle la vida
El éxito de El Eternauta amplió considerablemente su reconocimiento, especialmente en Argentina, donde comenzó a recibir una atención mediática que anteriormente estaba reservada a otros protagonistas.
Sin embargo, Troncoso asegura que procura mantener cierta distancia de la celebridad. Reconoce que la fama puede resultar difícil para algunos intérpretes, pero sostiene que su temperamento tranquilo y una actitud poco pretenciosa lo han ayudado a sobrellevarla.
También considera que tuvo la ventaja de interpretar a un personaje que despertaba simpatía desde el propio guion. El actor destacó que las personas que se le acercan suelen hacerlo con respeto y afecto. En ocasiones, algunos espectadores lo identifican exclusivamente con Favalli, mientras que otros recuerdan trabajos anteriores, como El baño del Papa, la película que contribuyó a abrirle las puertas del mercado brasileño.
Actualmente participa en el rodaje de La sangre, una serie de Netflix que se produce en Buenos Aires, y tiene previsto incorporarse a la segunda temporada de El Eternauta.
El recuerdo del teatro independiente
Durante la entrevista también recordó sus comienzos junto al actor y director Roberto Suárez, con quien integró el dúo Suárez-Troncoso, una experiencia destacada del teatro alternativo montevideano de la década de 1990.
Aunque ambos siguieron caminos profesionales diferentes, Troncoso conserva un especial afecto por aquella etapa, marcada por la experimentación y una libertad creativa que todavía le interesa.
No descarta completamente volver a explorar ese tipo de propuestas, aunque reconoce las dificultades que implicaría reunir nuevamente a ambos artistas.
El dibujo y los libros de su infancia
Además de actuar, Troncoso mantiene una antigua relación con el dibujo.
Estudió brevemente en la Escuela Figari y continuó desarrollando esa actividad de manera independiente. Después de realizar una exposición en Dodecá, prepara una nueva muestra para noviembre en la sede central de UTU, impulsada por el interés del músico y dibujante Pedro Dalton.
También recordó la importancia que tuvieron los libros durante su infancia. Su padre, un inmigrante gallego con escasa educación formal, le compraba los ejemplares que pedía. Buena parte de su primera biblioteca surgió de una colección de aventuras que adquiría a un vecino de Parque del Plata.
Las novelas de Emilio Salgari, las historietas, el cine y las críticas cinematográficas que recortaba de los diarios fueron formando su sensibilidad artística. Aunque reconoce que actualmente lee menos de lo que quisiera, y que el teléfono celular le ha quitado tiempo a los libros, considera que aquellas experiencias siguen formando parte de su identidad.
Entre rodajes internacionales, nuevos personajes y actividades artísticas, Troncoso continúa ampliando una trayectoria que combina reconocimiento popular y una relación con la actuación que, según sus propias palabras, procura mantener alejada de las pretensiones de la celebridad.
Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias