China impulsa gigantes eólicos y abre un debate sobre el clima
08.11.2026
PEKIN (Uypress)- El desarrollo de turbinas marinas de enorme potencia permite aumentar la generación renovable, pero también plantea interrogantes sobre sus efectos en los vientos y las temperaturas locales.
China continúa ampliando las dimensiones y la capacidad de sus aerogeneradores marinos, con instalaciones que alcanzan los 20 megavatios de potencia y nuevos desarrollos flotantes destinados a aprovechar los vientos de aguas profundas. El avance representa un paso importante para las energías renovables, aunque también despierta interrogantes científicos sobre sus posibles efectos en las condiciones atmosféricas locales.
Según informó este domingo el diario argentino Diario Uno, el desarrollo de estas estructuras gigantescas plantea un desafío que va más allá de la producción eléctrica: comprender cómo la extracción de energía del viento puede modificar las corrientes de aire y las temperaturas en el entorno de las instalaciones.
Una turbina capaz de abastecer a miles de hogares
En febrero de 2026, la empresa estatal China Three Gorges Corporation puso en funcionamiento un aerogenerador marino de 20 megavatios en el parque eólico de Liuao, frente a la costa de la provincia de Fujian. La instalación, situada a más de 30 kilómetros de la costa, tiene un rotor de 300 metros de diámetro y su centro se encuentra a 174 metros sobre el nivel del mar.
De acuerdo con las estimaciones de la compañía, puede producir más de 80 millones de kilovatios hora anuales, suficientes para abastecer aproximadamente a 44.000 hogares, según los patrones de consumo utilizados en el cálculo. Su entrada en servicio representa un avance tecnológico en la generación eléctrica marina, donde las mayores dimensiones permiten obtener más energía por unidad instalada.
El desafío de las turbinas flotantes
China también desarrolla grandes aerogeneradores flotantes para operar en zonas donde la profundidad del océano dificulta instalar estructuras fijadas al fondo marino. Uno de estos proyectos es Three Gorges Pilot, un equipo de 16 megavatios instalado frente a la provincia de Guangdong durante 2026.
Su plataforma semisumergible utiliza un sistema de anclaje especialmente diseñado para resistir condiciones marítimas exigentes. La tecnología permite aprovechar áreas oceánicas con vientos intensos y relativamente constantes, ampliando las posibilidades de generación renovable.
Sin embargo, conviene distinguir los diferentes proyectos: las turbinas de 20 megavatios instaladas sobre cimentaciones fijas no son las mismas que los prototipos flotantes desarrollados por China Three Gorges.
¿Pueden modificar el clima?
El funcionamiento de los aerogeneradores produce alteraciones en el flujo del aire. Al extraer energía del viento, las aspas generan detrás de ellas una zona de menor velocidad y mayor turbulencia, conocida como estela.
Este fenómeno puede modificar la mezcla de aire y las condiciones de temperatura y humedad en las inmediaciones de un parque eólico. Las investigaciones científicas estudian si esas modificaciones pueden influir también en la formación de nubes o las precipitaciones cuando se instalan grandes concentraciones de turbinas.
Un estudio publicado en agosto de 2026 en la revista Communications Earth & Environment analizó posibles efectos de futuros parques eólicos marinos sobre las precipitaciones en regiones costeras del noroeste europeo. Sus resultados muestran que las consecuencias atmosféricas deben evaluarse según la ubicación, las dimensiones de las instalaciones y las condiciones meteorológicas.
No obstante, estos estudios no demuestran que una turbina china específica esté alterando el clima regional ni que sus efectos sean comparables con el cambio climático global.
Beneficios energéticos y desafíos ambientales
La generación eólica permite producir electricidad sin quemar combustibles fósiles durante su funcionamiento, contribuyendo a reducir las emisiones asociadas al sistema energético. Al mismo tiempo, los grandes parques marinos requieren evaluaciones ambientales sobre aves migratorias, ecosistemas marinos, ruido submarino y modificaciones de las corrientes atmosféricas.
El desarrollo de equipos más potentes puede reducir la cantidad de turbinas necesarias para alcanzar determinada capacidad de generación, aunque no elimina la necesidad de estudiar sus efectos acumulativos. China, que ocupa una posición destacada en la fabricación mundial de aerogeneradores, busca consolidar su liderazgo mediante equipos cada vez más grandes y tecnologías adaptadas a aguas profundas.
El desafío consiste en compatibilizar la expansión de la energía renovable con un conocimiento más preciso de sus consecuencias ambientales. La discusión científica no cuestiona los beneficios climáticos de sustituir combustibles fósiles, pero recuerda que incluso las tecnologías destinadas a combatir el calentamiento global deben ser evaluadas cuidadosamente.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias