Cómo Palantir se convirtió en el arsenal de la IA indispensable del Pentágono en las guerras en el extranjero
27.05.2026
WASHINGTON (Uypress) - En el panorama de la guerra moderna, como reconocen los expertos militares, el arma más peligrosa no es cada vez más una bala o un dron, sino un algoritmo.
Palantir Technologies, un gigante del análisis de datos fundado con el objetivo idealista de "salvar a Occidente", se ha convertido en el sistema nervioso central de las operaciones militares estadounidenses y la vigilancia global.Analizamos la dualidad de Palantir como entidad corporativa privada profundamente arraigada en la violencia estatal, examinando sus relaciones financieras (específicamente un contrato histórico de 10 mil millones de dólares con el Ejército), su papel en la guerra algorítmica en Ucrania, Gaza e Irán (Operación Furia Épica), el "canal de doble uso" que lleva la vigilancia de grado militar a la policía interna y las alianzas de infraestructura ocultas de la compañía con Microsoft y Airbus.
Palantir representa un cambio de paradigma: una era en la que las empresas tecnológicas privadas ejercen el control operativo sobre la selección de objetivos y la inteligencia, creando un "complejo de seguridad imperial del sector privado" que opera con una supervisión limitada y profundas consecuencias éticas.Esto explica la respuesta iraní sin precedentes -que designó a Palantir como un objetivo militar legítimo- como advertencia a la industria bélica basada en algoritmos, que opera sin rendir cuentas a nadie.
El arquitecto invisible de los campos de batalla
Cuando el director ejecutivo de Palantir, Alex Karp, testificó recientemente en una declaración judicial, ofreció una afirmación escalofriantemente directa sobre el modelo de negocio de su empresa: "Nuestro producto se utiliza para matar gente".Esta frase elimina toda la jerga corporativa sobre "fusión de datos" e "integración de IA" para revelar la cruda realidad del funcionamiento de Palantir.
A diferencia de los contratistas de defensa tradicionales como Lockheed Martin o Raytheon, que construyen tanques o misiles físicos, Palantir desarrolla el software que indica a esas armas adónde ir y a quién destruir.Fundada en 2003 con financiación de In-Q-Tel, el brazo de capital riesgo de la CIA, Palantir operó durante dos décadas en la sombra de la comunidad de inteligencia.
Sin embargo, la actual revolución de la IA y la naturaleza cambiante de las tensiones globales han impulsado a Palantir a la vanguardia de la estrategia militar estadounidense.Analizamos los mecanismos ocultos de esta corporación, una empresa que ha logrado difuminar con éxito los límites entre la selección de objetivos militares, la vigilancia nacional y el beneficio privado.
El elemento financiero clave: los contratos gubernamentales como motor de crecimiento.
Para comprender la participación de Palantir en las guerras de Estados Unidos en el extranjero, incluidas las que se libran contra la República Islámica de Irán, primero hay que entender la magnitud de sus incentivos financieros.A diferencia del volátil sector comercial, los contratos gubernamentales ofrecen estabilidad, escala y confidencialidad.
El paraguas de 10 mil millones de dólares
En agosto de 2025, el Ejército de los Estados Unidos adjudicó a Palantir un importante "Acuerdo Empresarial" por un valor de hasta 10.000 millones de dólares a lo largo de diez años. Este acuerdo consolidó 75 contratos menores en uno solo, convirtiendo a Palantir en el proveedor de software predeterminado para la infraestructura digital del Ejército.El jefe de informática del Ejército, Leo Garciga, dijo que se trataba de "modernizar nuestras capacidades", pero la magnitud revela una dependencia: los militares no pueden combatir sin el sistema operativo de Palantir.
Crecimiento explosivo
Los resultados financieros de esta dependencia son asombrosos. En el tercer trimestre de 2025, Palantir reportó ingresos de 1.180 millones de dólares, un aumento del 63% con respecto al año anterior.El segmento del gobierno estadounidense generó por sí solo 486 millones de dólares, con un crecimiento anual del 52%. La empresa ostenta una puntuación del 114% en la "Regla del 40" (una métrica que equilibra el crecimiento y el beneficio), una de las más altas en la historia del software, impulsada casi en su totalidad por la urgencia del gasto en defensa.
Diversificación de la violencia
Estos ingresos no se limitan al Ejército de los Estados Unidos. Revelaciones recientes muestran un contrato de 446 millones de dólares con Ned como objetivo militar debido a su papel algorítmico en la guerra.Palantir, que en su día operaba entre bastidores en la guerra, ahora forma parte del propio campo de batalla.
Máquina de guerra: Selección de objetivos mediante algoritmos en Gaza y Ucrania.
El verdadero poder de Palantir se manifiesta en el campo de batalla, donde ha pasado de desempeñar un papel de apoyo a convertirse en un combatiente activo en el ciclo de toma de decisiones.
El laboratorio de Gaza
La guerra genocida en Gaza ha servido como un campo de pruebas espantoso para la plataforma de inteligencia artificial (AIP) de Palantir.Según los informes, las fuerzas del régimen israelí utilizaron el software de Palantir para integrar datos de la Unidad 8200 (el equivalente israelí de la NSA) con imágenes de drones y datos de vigilancia.
Grupos de defensa de los derechos humanos y analistas argumentan que esta estrategia de selección basada en inteligencia artificial redujo el umbral de intervención, disminuyendo la vida humana a meros datos estadísticos.Como señala el Centro de Ankara para Estudios de Crisis y Políticas, Palestina se convirtió en un "laboratorio de guerra con apoyo de IA" donde cada ataque ponía a prueba la eficacia de los modelos algorítmicos, a menudo con un número devastador de víctimas civiles.
Frente ucraniano: La guerra algorítmica "buena"
Palantir muestra una sorprendente dualidad moral según el cliente. En Ucrania, Palantir se presenta como una fuerza defensora de la democracia.El director ejecutivo, Alex Karp, se ha jactado abiertamente de que su software reduce el "ciclo de localización de objetivos a minutos", lo que permite a las fuerzas ucranianas identificar y destruir las posiciones de artillería rusas más rápidamente que con los métodos tradicionales.
Si bien los medios de comunicación occidentales presentan el trabajo en Ucrania como "resistencia" y el trabajo en Gaza como "controvertido", la tecnología subyacente es idéntica.La misma lógica de "cadena de destrucción" que neutraliza un tanque ruso puede, con la misma facilidad, atacar un edificio de apartamentos en Gaza. Esto pone de manifiesto el relativismo de la ética tecnológica: el software no distingue entre una guerra "buena" y una "mala"; simplemente optimiza la destrucción.
Operación Furia Épica: Irán como la primera guerra de IA en toda regla
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una agresión militar no provocada contra la República Islámica, denominada "Operación Furia Épica" contra Irán. Esta operación, calificada por los medios como la "primera guerra de IA", marcó un punto de inflexión crucial en el papel de Palantir.
decapitación digital
El sistema inteligente Maven de Palantir, integrado con el modelo de lenguaje Claude de Anthropic, se implementó como el sistema principal de toma de decisiones para el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM).Según informes del Washington Post, antes de que comenzara el bombardeo, el sistema Maven había analizado miles de imágenes satelitales y videos de drones, preparando más de 1.000 planes de ataque para los comandantes.En las primeras 12 horas, el ejército estadounidense llevó a cabo casi 900 ataques; en 10 días, el número de ataques superó los 5.500.
20 personas frente a 2000 personas
Un informe del Times reveló que, durante la invasión de Irak, el Ejército estadounidense necesitó un equipo de inteligencia de 2000 personas para identificar objetivos terrestres. En la Operación Furia Épica, la misma tarea fue realizada por tan solo 20 soldados utilizando el software de Palantir. El sistema Maven redujo el tiempo de identificación de objetivos de varias horas a menos de un minuto.
El colapso de la supervisión humana
La profesora Elke Schwarz, en declaraciones a France 24, analizó que en las primeras 24 horas de la guerra contra Irán, el ejército estadounidense lanzó aproximadamente 41 misiles por hora, lo que hace prácticamente imposible una supervisión humana efectiva.El atentado con bomba contra la escuela primaria femenina de Minab, en el sur de Irán, que causó la muerte de al menos 168 niños, planteó la cuestión de si la IA había identificado ese objetivo.Palantir insiste en que "siempre hay un ser humano involucrado en el proceso de toma de decisiones", pero los observadores señalan que este "ser humano involucrado" se ha convertido en una mera formalidad.
Palantir, un "objetivo legítimo" para Irán.
El 31 de marzo de 2026, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) publicó una lista sin precedentes de 18 empresas tecnológicas estadounidenses, entre ellas Palantir, declarando sus instalaciones en Asia Occidental como "objetivos legítimos".Irán afirmó que la tecnología de estas empresas se había utilizado para atacar a Irán.
Por primera vez en la historia, un gigante tecnológico fue designado formalmente como objetivo militar debido a su papel algorítmico en la guerra.Palantir, que en su día operaba entre bastidores en la guerra, se ha convertido de hecho en parte del propio campo de batalla, siendo directamente cómplice de la agresión ilegal y no provocada.
El panorama nacional: desde los ataques con drones hasta la vigilancia policial.
Una de las revelaciones más alarmantes sobre Palantir es su red de transferencia de tecnología bélica a territorio nacional. Tecnologías perfeccionadas en los campos de batalla de Irak y Afganistán se están adaptando para su uso en las fuerzas del orden y el control de la inmigración en Estados Unidos.
. Gotham regresa a casa.
El software estrella de Palantir, Gotham (que toma su nombre de la piedra que todo lo ve en El Señor de los Anillos), fue diseñado para predecir ataques con artefactos explosivos improvisados ??en Afganistán.En la actualidad, cientos de departamentos de policía en todo Estados Unidos lo utilizan, permitiendo a los agentes recopilar enormes conjuntos de datos de registros de matrículas, facturas de servicios públicos y redes sociales para elaborar expedientes de inteligencia sobre civiles.
La integración de ICE
Este aparato de vigilancia se ha convertido en un arma contra las comunidades inmigrantes. En 2025, Palantir obtuvo un contrato de 30 millones de dólares con ICE y desarrolló una herramienta llamada ELITE, que, según se informa, extrae información de Medicaid y otras bases de datos de asistencia social para identificar objetivos con alto potencial de arresto. Los informes sugieren que el algoritmo señala direcciones e individuos específicos, convirtiendo de hecho las redes de protección social en redes de deportación masiva.
El vacío ético: Cajas negras algorítmicas y libertades civiles
El principal peligro de Palantir reside en la opacidad de sus operaciones.
Ataque sin juicio
Cuando el ejército estadounidense utiliza el sistema inteligente Maven para identificar objetivos en Asia Occidental, o cuando el ICE lo utiliza para señalar a una familia para su deportación, el software proporciona una recomendación.Sin embargo, debido a la naturaleza propietaria del código, a menudo resulta imposible auditar por qué la IA señaló a una persona o coordinación específica. Los críticos temen que, si se alcanza un umbral de confianza, el sistema pueda autorizar acciones letales sin la supervisión humana suficiente.
La infraestructura del "estado profundo"
Además, el impulso de la administración Trump para compartir datos entre las agencias federales ha posicionado a Palantir como el principal artífice de una base de datos nacional centralizada.Al integrar datos de la CIA, la NSA, el FBI y el DHS, Palantir tiene en sus manos las claves del "panóptico digital".
El propio presidente Trump elogió a Palantir, declarando: "Palantir ha demostrado ser muy capaz y estar bien equipada para el combate. Pregúntenles a nuestros enemigos".Este respaldo político consolida la condición de Palantir como entidad protegida, inmune al escrutinio de la privacidad al que se enfrentan otras grandes empresas tecnológicas.
La cuerda floja geopolítica
Palantir se desenvuelve en un complejo panorama geopolítico. Si bien afirma defender los valores democráticos occidentales, según se informa, en sus cartas a los accionistas se mencionan zonas de conflicto activas como Gaza, Ucrania e Irán como "elementos centrales de su estrategia de crecimiento basada en la IA".Esta lógica mercenaria -obtener beneficios de la duración de la guerra, no solo del resultado- plantea interrogantes sobre los incentivos de Palantir para impulsar la paz.
Más allá de una sola empresa: La infraestructura invisible del Imperio
Palantir no es un actor aislado. Se ha integrado en la estructura de la infraestructura corporativa y militar global mediante alianzas estratégicas que extienden su alcance mucho más allá de los contratos gubernamentales directos. Las tres dimensiones críticas de este imperio oculto incluyen:
La integración de Microsoft Power BI: Normalizar la matanza mediante herramientas cotidianas.
Uno de los acontecimientos más peligrosos es la integración estratégica entre Palantir y Microsoft. El Ejército de los Estados Unidos utiliza la plataforma Army Vantage de Palantir, que ahora se está integrando con la herramienta comercial Power BI de Microsoft, un software estándar de visualización y creación de paneles de control utilizado por millones de analistas de negocios en todo el mundo.
Por qué esto es importante:
Infiltración en los rangos militares intermedios: Los soldados rasos ahora pueden visualizar datos ultrasensibles del campo de batalla (incluidas las posiciones enemigas y las coordenadas de los objetivos) directamente en Power BI, la misma herramienta que utiliza un gerente de ventas para pronosticar los ingresos trimestrales.
La normalización de la muerte algorítmica: Cuando un oficial de inteligencia planifica un ataque con misiles utilizando la interfaz que un ejecutivo de marketing usa para rastrear el comportamiento de los clientes, los límites éticos y profesionales de la guerra se derrumban. Esta "democratización de la matanza" transforma la tecnología letal en una "herramienta de oficina" común y corriente.
La consecuencia: Un oficial subalterno con una formación mínima ahora puede generar cadenas de bajas con el mismo esfuerzo que crear un gráfico circular. La banalidad de la interfaz enmascara el horror del resultado .
. La paradoja antrópica: La "IA rebelde" que incluso la NSA teme.
Sin embargo, ha surgido una tensión crítica que exige transparencia. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) ha catalogado a Anthropic como un "riesgo para la cadena de suministro", lo que limita su uso en los sistemas del Pentágono debido a la preocupación por la imprevisibilidad del modelo y su comportamiento opaco.
La contradicción:
Por un lado, Palantir utilizó a Claude durante la Operación Furia Épica para generar más de 3.000 opciones de ataque contra Irán en 24 horas, demostrando una eficiencia extraordinaria.
Por otro lado, ese mismo modelo de IA está a punto de ser prohibido en los sistemas militares porque ni siquiera sus creadores pueden explicar completamente por qué hace ciertas recomendaciones de objetivos.
La revelación: Palantir, reacia a perder su ventaja algorítmica, ya ha comenzado a migrar a modelos de lenguaje alternativos de gran escala. Esto pone de manifiesto un patrón peligroso: la industria tecnológica siempre va un paso por delante de cualquier tipo de supervisión gubernamental.
Cuando se restringe un modelo, otro lo reemplaza. La dependencia de las fuerzas armadas de una IA propietaria y sin control crea una situación en la que el sistema de armas es, en la práctica, "descontrolado" por diseño.
La puerta trasera europea: Airbus y las "nubes de la muerte"
La influencia de Palantir no se limita a Estados Unidos y al régimen israelí. La compañía mantiene una sólida alianza de varios años con el gigante aeroespacial europeo Airbus.
Skywise: El espía en el cielo:
Palantir proporciona la plataforma de datos principal para Skywise, la plataforma digital de aviación insignia de Airbus. Skywise es utilizada por miles de ingenieros y técnicos en las líneas de producción de Airbus en España (Getafe y Sevilla), Francia y Alemania. Gestiona los datos de vuelo, los programas de mantenimiento y la logística de la cadena de suministro para la mayoría de las aeronaves comerciales y militares del mundo.
La conexión con la guerra de Irán:
Durante la reciente guerra de 40 días contra Irán, esta plataforma podría haberse utilizado fácilmente, directa o indirectamente, para el seguimiento, la vigilancia o la optimización logística de las flotas militares aliadas de Estados Unidos.Esto significa que el poderío del software estadounidense se ha infiltrado en el corazón de la industria estratégica europea a través de una asociación comercial legítima.
La implicación geopolítica es la siguiente: los contribuyentes europeos, muchos de los cuales se oponen a las aventuras militares estadounidenses en Asia Occidental, están, sin saberlo, albergando la infraestructura digital que posibilita esas mismas guerras.Cuando un sistema impulsado por Palantir en una línea de producción de Airbus en España ayuda a optimizar una cadena de suministro que, en última instancia, da soporte a un avión de reabastecimiento de combustible con destino al CENTCOM, la línea que separa el comercio civil de la logística militar desaparece.
El arma de doble filo de Irán: El primer precedente del "software como objetivo militar"
Como se mencionó anteriormente, la designación de Palantir como objetivo militar legítimo por parte de Irán es un acontecimiento histórico sin precedentes. Las consecuencias globales de esa decisión son:
Cambiar las reglas de la guerra:
Por primera vez, una nación soberana ha declarado que las instalaciones corporativas de una empresa de software (centros de datos, oficinas, parques de investigación de IA) son equivalentes a bases militares.La lógica de Irán es clara y directa: si los algoritmos de Palantir guían los misiles que matan a ciudadanos iraníes, entonces los servidores de Palantir son objetivos legítimos para la represalia.
El colapso del "santuario tecnológico":
Tradicionalmente, las empresas tecnológicas han operado desde refugios seguros -California, Nueva York, Londres- lejos de los campos de batalla que sus productos hacen posibles. La declaración de Irán elimina ese santuario.Si un centro de datos de Palantir en los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin o Arabia Saudí es atacado, es porque se trata de una respuesta militar legítima.
Terror para los inversores:
Esto crea una nueva categoría de riesgo: la responsabilidad geopolítica algorítmica. Los accionistas de empresas como Palantir, Microsoft y Anthropic deben preguntarse ahora: ¿Es nuestro centro de datos en Dubái un objetivo? ¿Será bombardeado nuestro proveedor de servicios en la nube porque nuestro software se utilizó en un ataque?Este precedente, establecido por Irán, podría ser adoptado por otros países (China, Rusia, Corea del Norte) en futuras guerras, alterando fundamentalmente el cálculo de la inversión tecnológica.
Síntesis: El imperio irresponsable y la reacción global
Palantir ha dominado el arte de explotar la brecha entre las leyes nacionales y la naturaleza sin fronteras de internet. Al firmar contratos con Airbus en Europa y Microsoft en Estados Unidos, se ha transformado en un monopolio natural en la era de la inteligencia artificial.Sin embargo, la respuesta iraní -incluir a Palantir en una lista de objetivos militares legítimos- representa quizás el primer ejemplo de algoritmos que son repelidos mediante la violencia física.
Esto es una advertencia para todos los defensores de los derechos humanos y los grupos de la sociedad civil que buscan frenar a este gigante: ya no podemos depender únicamente de los tribunales, el Congreso o la opinión pública.La batalla por la legitimidad de estos algoritmos ha entrado en una fase nueva y más peligrosa, en la que la respuesta a los asesinatos mediante software puede ser la represalia física contra la infraestructura que los posibilita.
Palantir y la privatización de la guerra
Si el algoritmo de la guerra no se regula mediante medios democráticos y legales, entraremos en un mundo donde los algoritmos privados serán blanco de misiles estatales, donde los centros de datos se convertirán en campos de batalla y donde la noción misma de infraestructura civil en el sector tecnológico quedará destruida para siempre.
Palantir no solo ha privatizado la guerra; mediante sus propias acciones ilegales y no reguladas, ha convertido a todo el sector tecnológico en un objetivo legítimo en futuros conflictos.Palantir no es simplemente un contratista; es cómplice de las guerras y los crímenes de guerra de Estados Unidos. Al integrar su IA en la cadena de mando del ejército estadounidense y sus aliados, y al incorporarse a la infraestructura global de Microsoft y Airbus, Palantir ha alcanzado un nivel de influencia que antes estaba reservado a los Estados-nación.
La trayectoria de la empresa -desde la CIA hasta Irak, desde Ucrania hasta Gaza, desde Irán hasta las calles de Estados Unidos- revela una fusión total entre el poder estatal y el software privado.El mundo está presenciando la privatización de la guerra y la vigilancia, y ahora, la primera reacción violenta en su contra. Cuando una empresa que cotiza en bolsa, motivada por el valor para sus accionistas, controla los algoritmos que deciden quién vive y quién muere, el contrato social se rompe.
El código de Palantir, conocido como la "caja negra", debe someterse al escrutinio público. Si no regulamos el algoritmo de la guerra, corremos el riesgo de caer en un mundo donde la violencia sea automatizada, eficiente y totalmente impune, y donde la respuesta a esa violencia sea la destrucción física de la infraestructura digital que sustenta la vida moderna.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias