INTERNACIONAL / ENERGÍA
Conflicto en Medio Oriente tensiona los mercados y mantiene al petróleo en alta volatilidad
18.03.2026
INTERNACIONALE (Uypress) – La escalada del conflicto en Medio Oriente continúa impactando en los mercados energéticos internacionales, con precios del petróleo marcados por la volatilidad y condicionados por factores geopolíticos, logísticos y militares que afectan la oferta global.
En las últimas jornadas, el mercado petrolero mostró señales mixtas: mientras algunos indicadores reflejan momentos de relativa estabilidad, persisten presiones alcistas vinculadas al deterioro del contexto regional.
Escalada bélica y shock de oferta
El actual escenario tiene como epicentro la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha derivado en ataques a infraestructura energética y restricciones en rutas clave de transporte.
Desde fines de febrero, los precios del crudo acumulan subas cercanas al 40%, impulsadas por estos acontecimientos.
Uno de los principales focos de tensión es el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Los ataques a embarcaciones y las interrupciones en el tránsito marítimo han reducido el flujo energético global y aumentado la incertidumbre.
A esto se suman ataques a instalaciones petroleras en países del Golfo y operaciones militares en zonas estratégicas, lo que refuerza los temores de una interrupción prolongada del suministro.
Precios elevados y mercado sensible
En este contexto, el petróleo superó los US$100 por barril en varias jornadas recientes, con picos asociados a eventos militares y disrupciones logísticas.
El Brent llegó a cotizar por encima de los US$103, alcanzando niveles máximos desde el inicio de la crisis.
Sin embargo, en la jornada más reciente se observaron movimientos dispares. El crudo WTI se ubica en torno a los US$98 por barril, mientras que factores puntuales, como la reanudación parcial de exportaciones desde Irak hacia Turquía, introducen presiones bajistas temporales.
Este comportamiento refleja un mercado altamente sensible a la evolución del conflicto, donde los factores inmediatos de oferta conviven con expectativas de mayor riesgo en el mediano plazo.
Medidas de mitigación con impacto limitado
Frente a la escalada, algunos países han recurrido a la liberación de reservas estratégicas y a acuerdos logísticos alternativos para sostener el abastecimiento.
Sin embargo, estos mecanismos han mostrado un alcance limitado frente a la magnitud de la crisis.
Analistas coinciden en que, si bien estas medidas pueden moderar los precios en el corto plazo, el riesgo estructural persiste debido a la fragilidad de las rutas energéticas y la continuidad de las hostilidades.
Impacto global y señales de alerta
El aumento del precio del petróleo comienza a trasladarse a los combustibles y a las expectativas inflacionarias a nivel global, con impacto directo en economías dependientes de la importación de energía.
En este escenario, el mercado energético vuelve a posicionarse como uno de los principales canales de transmisión del conflicto hacia la economía mundial.
Mientras persista la incertidumbre geopolítica, el petróleo continuará operando en un contexto de alta volatilidad, donde cada evento en la región puede redefinir rápidamente las condiciones del mercado.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias